historia

historia
"La historia está presente y nos rodea en todas las horas, porque no es otra cosa que la vida” Arturo Uslar Pietri

sábado, 31 de enero de 2026

Crónicas Guanariteñas ADIÓS, MARLENE MIRWALD

 Crónicas Guanariteñas


ADIÓS, MARLENE MIRWALD

Yorman Tovar

Marlene Mirwald
Y llegaron a nuestro pueblo. Primero Pedro Mirwald, con parte de su prole: su esposa y dos hijos, pues los otros nacieron en Guanarito. Poco tiempo después llegó su hermano Adolfo Mirwald con su cónyuge Mercedes Jiménez, y sus cinco hijos: Zulay, Gustavo Adolfo, Marlene, Otto y Sigfrido. Adolfo venía de residir y trabajar en uno de los poblados de la Colonia Agrícola de Turén. Lo cierto es que estos dos alemanes se destacaron como expertos mecánicos, sobre todo, en maquinarias Diesel, y así forjaron, simultáneamente dos familias, con criterios de buena ciudadanía y hombres y mujeres útiles a la sociedad. 


En la familia Mirwald Jiménez, se han destacado en las artes del canto y la música tres de ellos: Zulay, Marlene y Sigfrido, formados en la Casa de la Cultura José Luis Cabrera. Sobre todo, MARLENE (nacida el 26 de abril de 1967), quien, por poseer una exquisita voz, formó parte del equipo fundador de tres agrupaciones adscritas a la Casa de la Cultura: el “Grupo Pilón” de música folclórica, la “Coral de Guanarito”, para ocasiones cívicas especiales, intérpretes en grabación del Himno del municipio Guanarito, y también de “Los Cabresteros de Guanarito”, cuya especialidad fue el rescate de los cánticos de aguinaldos. Con su exquisita voz participó en la grabación de un álbum de varios artistas, en el que grabó el pasaje “Hoy hablé de ti”. Todas estas agrupaciones fueron dirigidas por el maestro guanariteño Luis Camacho Polo, quien tomó en cuenta sus dotes cantorales para incorporarla como miembro de la Coral de la UPEL-Guanare. En ese mismo ámbito musical, laboró como docente de aula y en educación musical en la Escuela Básica “Portuguesa” de Guanarito, donde obtuvo su jubilación.


Desafortunadamente, desde hace algunos años, una penosa enfermedad comenzó a minar su salud y a pesar de su fuerza espiritual y de los esfuerzos de la ciencia, no logró superarlo, por lo cual falleció el 22 de enero de 2026. Su voz en el tiempo seguirá retratando su presencia en las instituciones y en la gente en cuyos corazones sembró la generosidad de su íntegra persona. 

Paz a su alma. El Todopoderosa la acoja en su reino.


En Marlene Mirwald, guanariteña,

mestizaje de criolla y extranjero, 

 siempre brillaron con bondad risueña.

Rasgos de Europa y casta del llanero.


 Ella cantaba con amor lo nuestro, 

pues tuvo, cual llanera, el alma pura, 

y Guanarito, como buen Maestro 

le enseñó con pasión nuestra cultura. 


Marlene Mirwald, franca y amistosa, 

fue una cayena, dulce y candorosa 

en el jardín de la amistad sincera


Hoy mi verso de luto, en despedida, 

enaltece lo grande de su vida, 

¡Murió un vergel de canto en primavera!


Yorman Tovar (Cronista Popular de Guanarito)

La Colonia-Guanare, 23 de enero de 2026.

jueves, 29 de enero de 2026

CRÓNICAS GUANARITEÑAS ÉRIKA SCHWAB… LA ESPADA LUMINOSA DE LA POESÍA

 CRÓNICAS GUANARITEÑAS

ÉRIKA SCHWAB… LA ESPADA LUMINOSA DE LA POESÍA


Yorman Tovar

No resultó sencilla en Venezuela la misión de los inmigrantes en los primeros años de posguerra. Aún persistía en la memoria de ellos la memoria de los tormentos durante la Segunda Guerra Mundial y los sucesos políticos consecutivos. Junto a las ansiedades por la situación de los familiares y amigos que habían quedado en Europa, perduraba en cada uno un natural reconcomio de desarraigo que se fue desvaneciendo en medio de los requerimientos de la vida cotidiana, el aprendizaje del español y la búsqueda de mejorar sus condiciones socioeconómicas. Los diferentes grupos tendían a aglutinarse en torno a asociaciones, destinadas a preservar las tradiciones de su tierra natal y a socorrer a los más necesitados. En la medida en que aquellos expatriados se insertaban en el mundo laboral e instituían nexos en el entorno local, se iba profundizando el proceso de integración en la sociedad que los había acogido de manera amistosa.


Guanarito, específicamente ha sido paradigma de abrigo para los inmigrantes que llegaron buscando un pedazo de tierra para sembrar sueños en sus semillas, y cosechar realidades en maíz, arroz, algodón y frutos menores. Muchos de los que llegaron a Turén en los años 50 en el proyecto de la Colonia Agrícola, tomaron camino a nuestro llano; otros que se establecieron en otros lugares, vieron la luz de una esperanza en este generoso pueblo, y aquí los recibimos a brazos abiertos: Sánchez Lozano y su prole, los hermanos Macario, Sandalio y Sergio De Paz Alonso, el Sr Viña, Hermanos Hernández (Los Silbones); y en especial los hermanos Luis y José Schwab, dos alemanes que habían llegado después de 1952 a La Colonia de Turén, después de instituido el proyecto integrador de Pérez Jiménez. A principios de los 60 se trasladaron a Guanarito. Luis llegó soltero y luego se casó con la guanariteña Adelaida León con quien procreó una prole de guanariteños. José llegó con su esposa Érika y su hijo mayor Alexander. Gabriela (Gaby), Thomas y Wolfang nacieron en Guanarito.


Corría el año 1969. Guanarito era todavía el apacible pueblo con pocas calles encementadas, sin ribetes de civilización y con mucho menos habitantes que hoy día. Todos nos conocíamos: criollos, migrantes criollos e inmigrantes venidos de allende mares. Ese año fue cuando comenzamos a conocer a Doña Érika (como siempre la llamamos, con el respeto que supo ganarse). Tendría ella unos 25 ó 27 años, pues si no yerro, había nacido en un pueblo alemán en 1942. Aquella simpática y ya corpulenta musiúa, con aquella dulce y musical voz un día le dijo a mi madre (dueña del restaurante “Brisas del llano”) si le podría colaborar con alguna comida para una vendimia que iba a realizar para recabar fondos para la fundación de un Club de Madres, en beneficio de las madres pobres. Mamá no vaciló. Gustosamente aceptó la propuesta de la persuasiva mujer, y para el día destinado le preparó una enorme olla de picadillo y un montón de arepas. Lo mismo hicieron Alejandrina Ortiz, Aquilina Veloz, Ligia Romero, Petra de Barco y Melanía Alvarado –entre otras cocineras del pueblo-.


Al poco tiempo cristalizó su sueño y fundó con Alejandrina Ortiz, Zenahir Briceño, Dalia Montenegro, Aquilina Veloz y otras señoras del pueblo el “CLUB DE MADRES”, una institución al servicio de mujeres de escasos recursos, sobre todo canastillas para las parturientas. A escasos meses de gestión Ad Honorem el gobierno regional construyó una sede para la institución.


En 1979, estrenándose el gobierno de Luis Herrera Campíns, mi hermano el artista plástico Eloy Tovar fue designado director de la Casa de la cultura José Luis Cabrera, doña Érica, quien ya laboraba como secretaria en la misma, comenzó a recibir de la Dirección Regional de Educación la dotación de libros para la creación de la Biblioteca Pública que después funcionó en el mismo local donde antes estuvo el Club de Madres, fue ella la primera directora de aquella institución, bien nutrida y útil por muchos años, gracias a sus servicios de honesta y eficiente funcionaria. Allí laboraron varios jóvenes de la época como José Luis Espinola, Denny Tovar y Alba García Castro –entre otros- Lamentablemente en estos años de revolución, reñida con la cultura, dejaron acabar esta institución. Sin lugar a dudas, esta incansable mujer cumplió a cabalidad sus tareas, enseñando a la gente la política de préstamo y devolución de libros. Y de veras que era dinámica aquella señora, tan resuelta como su caminar, para todo lo que fuera gestión cultural.


Fue una mujer intelectual en el sentido amplio de la palabra. Lectora voraz y estudiosa de las Bellas Artes. Podríamos compararla con otras latinoamericanas del siglo XX como Gabriela Mistral y Alfonsina Storni, por esa dedicación y lucha para sembrar la palabra, y recoger frutos en donde había eriales de ignorancia; pero también con Zobeida “La muñequera de Píritu”, sembradora de sueños infantiles. Desde su soledad interior comenzó a dar manifestaciones de talento artístico como aficionada pintora y ceramista, pero sobre todo como ensayista, poetisa, cuentista y pionera de los “Cuentacuentos” (narradores orales de historias fabulosas). Fueron numerosos los eventos tales como encuentros de poetas, bienales de Literatura y Concursos literarios en los que estuvo presente el nombre de ÉRIKA SCHWAB, quien nunca utilizó su apellido de soltera, sino el de su marido, tal vez más sonoro en castellano para dar a conocer su obra y su empeño de tejedora de sueños y artífice de la palabra.


En el año 2005 la Editorial Urúa (Guanare) Fondo Editorial Yanara, publicó su poemario “De amor y nostalgia”. Tuvo el privilegio de ser prologado por el gran Maestro, profesor, poeta y narrador José Córdova Pacheco. Es el texto que citamos a continuación en esta crónica, donde el Maestro Córdova resume la dimensión humana e intelectual de esta brillante germana-guanariteña:


INTIMIDADES Y RECUERDOS DE ÉRIKA


 “Puedo cerrar los ojos y ver el rostro sonriente de Érika Schwab cuando nos conocimos, dos décadas atrás. Apasionada por los niños, talentosa, nos deleitaba con tiernas historias reales y fantásticas de su Alemania natal o del Guanarito que hizo suyo para siempre en aquellas extensas llanuras de Portuguesa. De ese tiempo recuerdo que por muchos años sus brillantes trabajos en el campo de la literatura infantil han sido una referencia obligada cuando se habla de creatividad, ternura y fuerza expresiva.


Ahora Érika nos sorprende gratamente con un extenso poemario titulado “De amor y Nostalgia donde nos muestra el otro lado de su corazón, el de la mujer solitaria, inquieta y desesperada a la que sólo le queda la escritura para decir todo cuanto siente, cuanto ama, los tormentos que a veces no la dejan dormir en medio de aquel silencio que le enseñó cómo se aprende la felicidad, más allá de los recuerdos, más allá de los olvidos. Este poemario es un canto a la vida que nos invita a reflexionar sobre lo efímero de las alegrías y lo permanente de las nostalgias. El verso libre aparece desbordado en cada tema. No hay desperdicio de palabras.


Todo es una secuencia de tiempos, amoríos reales o inventados, estaciones, dolores del alma, sentimientos represados que no había manifestado ni cuando tenía dieciocho años porque ahora… “vi en tu cara lo que no vi/ en ninguna otra/ jamás/ vi todo lo que he amado/ mi familia/ mi patria/ mi ser/ en la dulce melancolía/ de tus recuerdos”… como ella misma lo evoca en el poema “Tu cara”, tan sencillo y profundo a la vez porque resume su existencia tormentosa en breves trazados de luz… y de amor.


La poetisa nos recuerda que el amor es el mayor sentimiento del hombre y el más grande misterio de los mortales que todos anhelamos descifrar y poseer, pero muy pocos logran descubrir y alcanzar. Érika nos habla tiernamente de ese amor al que siempre nos aferramos porque seguimos pensando que es la mejor manera de entender y aceptar a la humanidad, sólo que en el caso de ella “El pasado la inundó de luz para devolverle sus recuerdos”. Y es allí cuando Érika se crece con el verbo encendido que cubre todos los espacios de la casa bella pero solitaria, la misma en la que duerme íngrima como si fuera una jaula que la protege. Entonces ella se levanta en las madrugadas, escruta el silencio de las calles del viejo pueblo, sueña, construye, siente la respiración del ser amado, le manifiesta sus anhelos y esperanzas, puede construir con él un mundo a sus antojos, le reafirma su lealtad, le habla al oído para recordarle que “Siente como todo ha renacido/ en ternura/ como las palabras vuelven/ y hacen sentirme/ llena de amor”… en aquel poema titulado “Lo hiciste”.


En todo ese recordatorio que Érika nos hace sobre el amor y sus nostalgias, muy por encima de los desgarrones del alma, no aparece un mínimo rasgo de resentimiento, a pesar de tantas noches de soledades sin respuestas. No está triste, como ella misma lo manifiesta, aunque su cabeza quiera estallar y sus ojos se enrojezcan. Pareciera que antepone su férrea voluntad frente al dolor que la ahoga.


Sin embargo, la fuerza del amor puede más que la tristeza. Érika se levanta desde el dolor para vencer con la espada luminosa de la poesía. Con ella puede sentirse libre de ataduras para enamorarse hasta la saciedad. Construir la figura del ser amado. Hacerlo suyo, eternamente suyo. Visitar juntos paraísos indómitos. Ir tejiendo cadenetas de vivencias, hasta que el amor y la nostalgia le devuelvan a la vida, muy a pesar de que “Mas nunca/ nunca más/ me quiero enamorar”. Como lo reafirma al concluir su trabajo poético”.


José Córdova Pacheco. 



El sábado 21 próximo pasado recibí un mensaje de su gran amiga, la poetisa Carmen Sánchez Guillen quien me decía: “Hola, hermanito. Nuestra querida Érika Schwab amerita que oremos por ella. Los médicos dicen que tiene bien los valores, permanece estable, pero que no despertará. Fue víctima de un ACV allá en Alemania”. Dos días después nos enteramos de su fallecimiento, próxima a cumplir 81 años. Atendió al “llamado de la tierra” del que habla Rómulo Gallegos en “Doña Bárbara”… “Todas las cosas vuelven a su lugar de origen”.


Por las soleadas calles de Guanarito quedará pendulando en la nostalgia de quienes la conocieron y compartieron su alegre, ligera y armoniosa conversa. El límpido añil del cielo guanariteño traerá a la imaginación el índigo de sus diminutos ojos extranjeros, haciendo juego lúdico con su piel de amapola y su dorada cabellera. Perenne ha de quedar el recuerdo de la dama excéntrica, distinta a la rustiquez cultural de los llaneros, idiosincrasia que ella supo asimilar en su conciencia de mujer nutrida de una cultura cosmopolita, aprendizajes que supo volcar en la ternura de sus versos; en la ingenuidad de sus cuadros y en el pintoresco sonsonete europeo de su voz, fusionado con la fantasía de nuestro llano al narrar las historias más fantásticas para endulzar a los niños por los que siempre demostró un afecto inconmensurable. 

¡Paz a sus restos, impertérrita poetisa! 

Dios la acoja en su Santa Gloria.


Yorman Tovar. (Cronista Popular de Guanarito)

La Colonia-Guanare, 25 de agosto de 2021.


CUATRO POEMAS DE ÉRIKA SCHWAB


EN TI VOLVÍ A VER MI PATRIA


En ti volví a ver mi patria, 

más aún, la patria de mi madre.

Y desde entonces siento de nuevo 

crujir las raíces de mi alma 

como las viejas raíces del árbol Ygdrasil

Hace mil años 

He vuelto a ser la niña que grita 

al sol de su alegría, 

que se esconde entre las hojas del ruibarbo, 

que sopla suavemente, 

para que vuele la semilla del Diente de León 

a horizontes desconocidos, 

que aprieta su nariz contra la ventana, 

para ver la primera estrella, 

que admira invariablemente 

el clásico ballet de los copos de nieve, 

que son una melodía de Tchaikowski en silencio.

En ti volví a ver, 

el verano radiante, 

que me esperaba 

con los brazos abiertos, 

los caminos penumbrosos 

entre los pinos, 

los claros del bosque 

donde los rayos del sol 

dibujan un tapiz de Astracán 

entre las hojas, 

y aparecen aquí y allá, 

montando la guardia, 

oliendo a lluvias y humus, 

los primeros hongos del año.


CONOCERSE


Hablar consigo mismo 

es a veces la conversación 

más necesaria, si no, 

cómo conocerse.


Después de un día largo 

me meto dentro de mí 

y descubro que todavía 

hay rincones sin explorar,

 tierra de nadie, 

trozos blancos 

entre todo lo conocido.


Es como si fuera yo 

alguien fuera de mi, 

que hace y piensa otras cosas, 

un extraño, 

desconocido náufrago de otras tierras, 

a quien hay que darle la mano 

para salvarlo.


SORPRENDENTE


Es sorprendente que todavía 

me levante de noche 

para escribir lo que siento.


Hay un silencio eterno.

Sólo unas ranas croan 

agudas de vez en cuando.

Lo raro es, 

que la felicidad 

te impide conciliar el sueño 

igual como la desdicha.

Quisiera que se prolongara la noche, 

la falta de sueño eternamente 

para soñar despierta… 

todos aquellos sueños de felicidad.


HAN VENIDO A ENTERRARME


Han venido a enterrarme, 

de todas partes vinieron 

aquellos que se legrarán 

con mi muerte, 

que al fin no son muchos.

Y otros, han venido a llorar por mí 

las lágrimas, 

que no pueden llorar ya.

Es el momento antes de morir 

si morir significa 

terminar una etapa de la vida 

y surgir a otra diferente, 

donde salimos 

airosos, vencedores 

para sobrevivir.


(De su obra “De amor y nostalgia”)

miércoles, 28 de enero de 2026

ESCUDO DE ARMAS DEL DISTRITO GUANARITO, ESTADO PORTUGUESA DESCRIPCION HERALDICA 1988

 ESCUDO DE ARMAS DEL Municipio GUANARITO


Lic. Yorman Tovar





1.- PARTE SUPERIOR


1.1. En forma de arco aparece la leyenda: FEDERACION, demostrativa de la destacada solidaridad de personajes guanariteños en esa histórica guerra civil del siglo XIX.


1.2. Un libro abierto y una pluma, simbolizando la Firma del Acta de la Independencia de Venezuela el 5 de julio de 1811, donde Guanarito estuvo representado en la persona del Diputado Doctor José Luis Cabrera, por la provincia de Barinas.


2.- Al costado izquierdo: una planta de ajonjolí y al costado derecho una planta de maíz, simbolizando el potencial agrícola de la región.


3.- Consta también de TRES (3) CUARTELES: dos(2) en la parte superior y uno (1) en la parte inferior.


3.1. El cuartel izquierdo superior, cuyo fondo es de color amarillo, símbolo de riqueza, contiene: dos (2) cabezas de ganado vacuno, que expresan la pujanza ganadera de la región.


3.2. El cuartel derecho superior, cuyo fondo es de color rojo, símbolo de sangre derramada en el glorioso pasado, con-tiene: un arco, una flecha y un carcaj, escenificación de la estirpe añeja de nuestros ascendientes aborigenes, protagonistas de la historia durante los diferentes procesos de lucha venezolana.


3.3. El único cuartel correspondiente a la parte inferior-cuyo fondo es de colores verde y azul claro- simboliza cielo y horizonte abierto. Contiene: una franja clara representando el lecho fluvial del "Guanare", río cuyos puertos fueron de bastante renombre comercial hasta épocas no muy lejanas de este siglo XX; un bosque representando la riqueza maderera de Guanarito; y una palma real como señal de tradición, recuerdo imperecedero de la histórica Palma de la Plaza Bolívar (signo de guanariteñidad).

 

4.- Por último, en la parte inferior, aparece una cinta de color azul con una leyenda que data de la fecha de la fundación de la ciu-dad de Guanarito: 24 de Enero de 1768.


Guanarito, 24 de enero de 1987


Modelo para pintar y conocer nuestros simbolos municipales y patrimonio e historia natural 

Autor: Eloy Rafael  Tovar

Diseño: Roger Rodríguez 


Referencia Bibliográfica 

Pinto Sulbaran, Jeremías. 1988. Guanarito en el tiempo. Ediciones del Congreso de la República.


martes, 27 de enero de 2026

Huellas de Provincia, Misceláneas de ayer y de hoy de Evelio Pérez Cruzzatti 1991

 Huellas de Provincia, Misceláneas de ayer y de hoy de Evelio Pérez Cruzzatti 1991

EL AUTOR y SU OBRA


Evelio Pérez Cruzzatti nació en la pintoresca población de San Nicolás, del entonces Distrito Guanare, Estado Portuguesa, en el año 1944. Es un educador de amplia trayectoria, profesor de idiomas, comunicador social, folklorista, poeta, conservacionista. Enamorado de su tierra llanera, es un portugueseño de temperamento dinámi-co y emotivo. Ha sentido vibrar en su espíritu inquieto el alma de los pueblos de su llanura, en sus fiestas patronales y festivales, en las faenas de pesca en sus numerosos ríos y caños, en cada rincón y en cada sabana, capturando imágenes en su imaginación poética, para retratarlas en las narraciones a través de la radio, como locutor-productor de programas nativistas, o en sus canciones y poemas, como en su prosa emocionada, todo lo cual nos ofrece testimonios fehacientes de las costumbres, del lenguaje característico y peculiar y de las vivencias e idiosincracia del hombre de la llanura. Así se aprecia en sus crónicas, en las que nos presenta la sencillez, la espontaneidad y la angustia de esos pueblos y sus gentes, tantas veces olvidados y menospreciados. Especial atención dedica, tesoneramente, a la defensa de nuestros depredados recursos naturales renovables, en los que alientan esperanzas de redención.



El profesor Evelio Pérez Cruzzatti ha escrito Bandolazos, crónicas de Provincia, publicado por Avila Arte, Caracas, 1986. También es autor de Cuentos Contados, actualmente en imprenta y de esta obra Huellas de Provincia, Misceláneas de ayer y de hoy, encomendada entre otras por la Alcaldía del Municipio Guanare al editor José Agustin Catalá, para su publicación como homenaje a la ciudad capital del Estado Portuguesa en la gran efemérides del Cuatricentenario de su fundación, el día tres de noviembre de 1991.


Huellas de Provincia es un trabajo de factura anecdótica. Es la apreciación de un cronista-testigo de la realidad y el pensamiento de su gente. En su estilo de prosa llana, pincelada de humor criollo, Pérez Cruzzatti enfoca y revela el ritmo y compás de la vida en la Provincia Venezolana; el valor histórico poco reconocido de aquellas poblaciones que también son Patria; el verbo elocuente y particular del habitante de nuestras tierras interioranas. Hay una visión panorámica de terruño y Nación en estas líneas, a las que -como calles de pueblo- les invitamos a transitar con nosotros.


Caracas, octubre, 1991.


Referencia bibliográfica 

Perez Cruzzati, Evelio. 1991. Huellas de Provincia de ayer y de hoy. Biblioteca de Temas y Autores Portugueseños. Edición homenaje del Congreso de la República a la ciudad de Guanare en su Cuatricentenario Caracas/Venezuela/Octubre 1991.  pp 48

Cómo hablan los auténticos llaneros

 Cómo hablan los auténticos llaneros

Evelio Perez Cruzzati 

Es costumbre característica del buen llanero la de contestar las preguntas que le formulen repitiéndolas afirmativamente, o reafirmar enfáticamente la opinión o juicio de su interlocutor. Por ejemplo, si alguien pregunta: "Será que va a llover?, respondería seguramente: "Será que va a llover...". Posiblemente sea éste un recurso inteligente del hom-bre de la llanura para no comprometer su criterio personal en la respuesta, y a la vez, una demostración de respeto y consideración a la opinión ajena. En "La Aduana" de Papelón, a orillas del río La Portuguesa, ocurrió este caso que les narro; allí llegamos una vez a pescar y nos detuvimos en la bodega de un buen amigo, hombre decente y jovial, a tomar unos refrescos. Al entrar al negocio saludamos y nos contestó cordialmente:


-Bueeenas... ¿Y cómo están los amigos?...


-¡Muy bien gracias!, contestamos.


-Ahh, gracias a Dios que están buenos. ¿Y qué les trae por ahi?...


-Bueno, venimos de pesca, a ver si sacamos algo.


-Ajá, de pesca.., a ver si sacan alguito, muy bien...


-¡Sí, porque nos dijeron que estaba ajilando mucho!


-Ah, no. Síí, mucho, mucho está ajilando en el río...


-¡Y que sacan mucha palometa y cachama!


-Umjú, mucha palometa sacan, y cachama también.


-Sí, pero en la entrada, ahorita, nos dijeron que el río como que estaba algo revuelto...


-Ah, eso sí. Hoy como que amaneció revueltón el río, sí señor.


-Y cuando está así no ajila nada...


-También es verdá. Naíta, cuando 'tá revuelto eso es maldá, no ajila ná...


-Pero ayer y que estaban sacando, bueno pues..


-Ah, noo. Ayer si es verdá que sacaron pescao esa gente, ¡por sacos!


-Lo que pasa es que hoy como que está mala la cosa.


-Mala está... Hoy sí 'tá mala la cosa, nadie saca ná...


-Bueno, nosotros vamos a hacer el empeño, quién quita y sacamos algo.


-¡Cómo no! Sí sacan, muchachos. Ustedes haciendo el empeñito sí sacan, si Dios quiere...


-Debe estar ajilando con maíz, o masa.


-¿Señor?...


-Digo, que debe estar ajilando con maíz o masa.


-Ajá, sí. Con maíz y masita es que 'tá ajilando, umjúu...


-Lo que pasa es que no trajimos maíz sino pura masa sancochá, y el problema de la masa es que ajila mucho chorrosco...


-Ah, noo. Eso sí es verdá, con masa eso es puro chorrosco, una chorroscá que no deja ajilá a los demás bichos...


-Bueno, de todos modos hay que hacer el intento, ¿verdá?


-¡Síí, claro! Hay que probá pa' ve qué ajila, je, je...


-Ah, pero, otra cosa... Cuando está así revuelto la palometa como que se esconde, ¿no es así?


-Umjúu... Se esconden las bellacas esas, y no ajila es ná, así es...


-Pero bueno, teniendo suerte, algo sacamos...


-¡Cómo no, muchachos! Sí sacan, con suerte sí sacan algo...


-Bueno, (pagamos los refrescos) entonces nos vamos.


-¿Se van ya.., pa' Guanare?


-No, noo. Pa'l río, a ver qué hacemos...


-Aajá, pa'l río.., a sacá los bichitos, muy bueno...


-Sí, vamos a ver, tal vez tenemos suerte.


-Sí, cómo no, muchachos. Si Dios quiere sí sacan, mucho...!


-Bueno, hasta luego. Muchas gracias, Don...


-Bueno pues, muchachos. Que Dios los lleve con bien, y que saquen mucho, mucho gusto pues...

Referencia bibliográfica 

Perez Cruzzati, Evelio. 1991. Cómo hablan los auténticos llaneros. In. Huellas de Provincia de ayer y de hoy. Biblioteca de Temas y Autores Portugueseños. Edición homenaje del Congreso de la República a la ciudad de Guanare en su Cuatricentenario Caracas/Venezuela/Octubre 1991. (13-15 pags) pp 48

domingo, 25 de enero de 2026

MIGUEL LORENZO MUÑOZ

 

MIGUEL LORENZO MUÑOZ*

El poeta "de la efímera rosa y del vuelo fugaz"

*Prólogo para su libro de versos, inédito, por su sobrino José Santos Urriola.

José Santos Urriola 


Miguel Lorenzo Muñoz Guanare 1919

Para 1895, nacía Miguel Lorenzo Muñoz Delgado, en Guanare. Moriría en Los Teques, apenas veintinueve años más tarde. Dejó sus poemas-se diría al olvido de quie-nes desaparecen jóvenes, sin realizarse plenamente-dis-persos en publicaciones provincianas o en manuscritos inéditos. Algunos de ellos se preservaron de la nada, por la hermanal vigilancia del profesor Pedro José Muñoz y de doña Amanda Muñoz de Urriola. Los más son bo-rradores en que abundan enmiendas, hasta el punto de hacerlos, a veces, ilegibles. En unos cuantos de ellos, la fecha de escritura testimonia lo que pudiera conside-rarse una primera redacción. Pues en otros tantos -sin data frecuentemente se descubre un texto más elaborado sobre el motivo que ya tratara el poeta, en eso que cabría reputar por versiones precedentes. De tal forma, los se-gundos, por su calidad estética, resultaron preferibles para la selección que se integra en este libro.


Así, en conjunto, los escritos de Miguel Lorenzo Muñoz revelan, al mismo tiempo, un estilo de época y, en no pocas oportunidades, un muy peculiar comportamiento artístico. El de quien asume la poesía como un problema personal. En una cuestión de conciencia, por encima de las modas intelectuales. De aquel modo, las vacilaciones entre los rezagos del nuestro -al parecer- incurable romanticismo, algunas veces tocado de humor de cualquier manera, se ha dicho que romanticismo es una especie de segunda naturaleza del hispanoamericanismo, y el modernismo de corte nativista que florecía entre nosotros, aún, por principios de los años veinte. Del otro lado -en ocasiones, sin absoluta negación de lo primero- la bús-queda de un tono más propio, que se evidencia en algu-nos giros verbales no comunes en la época. El acento de una cálida e inconfundible humanidad evocado por Fernando Paz Castillo en la noble elegía "Una tarde"-que dedicó a su amigo Miguel Lorenzo Muñoz:

Una tarde decías tu verso melodioso, y la hora solemne y tu voz fraternal dejaron en mi alma la emoción imprecisa de la efímera rosa y del vuelo fugaz.

Era tu verso ingenuo, saturado de aromas rusticanos y frescos y exprimía bondad, lo mismo que la tarde que azula los cañales y envuelve todo el campo en su serenidad.


Y más adelante


Tus versos encontraban la infinita congoja de hallarte prisionero y el pensamiento audaz de lanzarse y perderse por los diez mil caminos que prolongan el campo hacia la eternidad.

Alli, pues, el tema de la llanura, junto con el trazo humorístico que, a ratos, adquiere agudeza de epigrama El esporádico y contenido apartamiento vital -en "Carnavalesca", por ejemplo que contrasta con la emoción frente al paisaje llanero "Primaverales" sea el caso. El tono de parodia romanticista - en "Serenata criolla". obsérvese la intención del título, o, justamente, en "Romántica"- y la efusión del sentimiento que no teme mostrarse. "En el día de hoy", sin duda. Un cierto paganismo literario, muy al gusto modernista, no exento de connotaciones cristianas- "Consagración" -y-tambiến modernismo-la afiligranada visión de la naturaleza "Del natural" o "Abril".

Eso, de una parte, y, en frente, por decirlo así, la honda reminiscencia de Martí -en "Versos sencillos", concretamente. La gentileza del poemita ocasional -"A María Teresa Vargas" o "Bibelot"- y el jovial apunte, casi costumbrista- "Cuarto de Estudio" y "El trueno iba calle abajo" -La gravedad de lo épico -"Al Apure" y "Guayana", en contraposición a la amable y dudosa caricatura de sí mismo -en "Clisé futurista".

Todo eso que nos permite recobrar, por un momento -el "de la efímera rosa y del vuelo fugaz"- la presencia de Miguel Lorenzo Muñoz, cuya biografía más allá de las devotas, pero ya fragmentarias, memorias familiares sólo consta en sus versos.


Caracas, agosto de 1988


Referencia Bibliográfica 


Urriola, J.S. (1995). MIGUEL LORENZO MUÑOZ; El poeta "de la efímera rosa y del vuelo fugaz". In. Constancia de Guanare pp 49-45

PEDRO JOSE ATUAHUALPA MUÑOZ DELGADO

 PEDRO JOSE ATUAHUALPA MUÑOZ DELGADO 

 


Por P. N. T ABLANTE GARRIDO 

Don Pedro José Atahualpa Muñoz Delgado nació en Guanare, 22 abril 1888, en gobierno del Encargado de la Presidencia de la República, General Don Hermógenes López; hijo de Don Pedro Muñoz y Doña Amanda Delgado. Hermano suyo, Don Miguel Lorenzo Muñoz Delgado, fue poeta laureado, muerto en la juventud. 

Graduado Agrimensor público y bachiller en ciencias filosóficas, 1904. Entre 1904 y 1908 estuvo en Caracas: fue entonces amanuense en el bufete del distinguido abogado Domingo Antonio Coronil; volvió a Guanare: en 1911 fue ahí profesor de Geografía e Historia Universales, y de Castellano, y también Director de los periódicos El Orden y Heraldo de la Paz; regresó a Caracas: en 1911 fue Secretario privado del mismo Dr. Coronil, que era entonces Director de Secretaría General del Presidente de los Estados Unidos de Venezuela, General Don Juan Vicente Gómez Chacón. El joven guanareño comenzó estudios de medicina: discontinuólos. Graduado profesor por el Instituto Pedagógico Nacional: tesis suya de grado intitúlase La Labrys Rota, visión de una cultura desaparecida. En instituto de Ciudad Bolívar y en los Liceos Andrés Bello, Gran Colombia y Alcázar, en Caracas, él fue profesor de Historia y Geografía Universales. Ocupó varios destinos en la Administración Pública; vivió en Barcelona y Ciudad Bolívar. En el diario El Universal mantuvo sección dominical intitulada Ocurrencias y sucesos, fue colaborador de la revista Elite también. Don Pedro José fue primer Subdirector del Archivo General de la Nación. 

Distinguido con Orden del Libertador, Orden Francisco de Miranda, Orden Andrés Bello, Orden 27 de Junio, I Clase, Medalla de Oro; honramiento de la Academia de Historia y Geografía de México. Don Pedro José se casó con Doña María Columba de Hernández Rengel de Muñoz Delgado, dama de Aragua de Barcelona, muerta en 1975; padres de Doña Amanda Muñoz de Febres Cordero, y Doña Beatriz Mercedes Muñoz Hernández; con nietos y biznietos. 

Don Pedro José Atahualpa Muñoz Delgado fue Vocal de Número de la Academia Nacional de la Historia, corporación de carácter literario, fundada por Decreto Orgánico de 28 octubre 1888 del Presidente Constitucional de los Estados Unidos de Venezuela, Doctor Juan Pablo Rojas Paúl, civilizador y benefactor, con -refrendo del Ministro de Fomento Don Vicente Coronado. Ocupó la Silla LL, la cual ha sido confiada a tres Vocales de·Número: Don Francisco González Guinán, fundador, desde 1888 hasta 1932; Don Rafael Requena, de 1933-a 1946, no se recibió; y Don Pedro Jesé Atahualpa Muñoz Delgado: ·elegido en 19 julio 1946, incorporóse- en 16 julio 1951, murió en 31 julio 1986, a la edad de 98 años, tres meses y nueve días, y permaneció cuarenta años y doce días en la Ilustre Sociedad, de la cual fue decimo tercer Vocal de Número Decano, desde 29 junio 1979 hasta 31 julio 1986, por siete años y un mes. En discurso suyo de recepción él desarrolló el argumento La elegía de la ciudad que se va . .. : contestólo y diole bienllegada Don Mario Briceño Iragorry, académico, y Cronista de la Ciudad de Caracas. Fue Bibliotecario de la Academia, bienio 1959-1961. Miembro Correspondiente Nacional del Centro de Historia del Estado Trujillo, Miembro Correspondiente Extranjero de la Real Academia de la Historia, de Madrid. Otros cometidos que la Academia Nacional de la Historia confió a Don Pedro José y él cumplió con pericia: Secretario Interino del Comité de Orígenes de la Emancipación; Comisionado para representar a la Academia en el Congreso Grancolombiano de Historia y en el V Congreso Internacional de Historia de América; Comisionado por la Academia en rememoración de muerte del General en Jefe Don José Antonio Páez; Delegado a la Asamblea del Instituto Panamericano de Geografía e Historia; Miembro de las Comisiones de Biblioteca y Archivos y de Publicación (Serie República de Venezuela) de la Academia Nacional de la Historia; Designado por la Academia Nacional de la Historia integrante de las Comisiones de Biblioteca y Archivo y Publicaciones (Serie Republicana). 

Estuvo en Congresos Internacionales; componente de Jurado para certamen histórico. La Academia tributóle homenaje merecido. El contestó discurso de incorporación de Don Carlos Manuel Moller, y diole bienllegada, en 31 marzo 1966. 

Don Pedro José Atahualpa Muñoz Delgado es postrer sobreviviente de Vocales de Número nacidos antes de fundación de la Academia Nacional de la Historia, y en el resto del siglo x1x: murió casi centenario, el más añoso de los Vocales de Número de la Academia, y el tercer venezolano más longevo de las Academias nacionales: primero, Don Henrique Toledo Trujillo, cien años, de la Academia Nacional de Medicina; segundo, Don Juan Bautista Bance Salazar, 99 años, de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales, y tercero, Don Pedro José Atahualpa Muñoz Delgado, 

98 años, de la Academia Nacional de la Historia. En martes 22 abril 1986 el-Director Don Guillermo Morón Montero y el Secretario Don José Antonio de Armas Chitty visitaron en su hogar en Las Lagunitas a Don }edro José para darle saludo fraternal de sus colegas en nonagesimooctavo cumpleaños suyo: él agradeció esa acción noble, y con aplomo díjoles que estaba preparándose para recibir a los académicos en su centésimo cumpleaños. La Academia sancionó en 31 julio 1986 acuerdo de duelo por fallecimiento del academista Muñoz Delgado. 

He aquí título de 48 escritos, tanto valiosos como abundosos y de índole varia, de Don Pedro José Atahualpa Muñoz Delgado publicados durante 33 años, entre 1952 y 1985, en el Boletín de la Academia Nacional de la Historia, Caracas, y número y fecha del Boletín . .. contentivo de cada uno, para facilitar a personas interesadas en esos asuntos enterarse de los mismos, y facilitarles pronta localización: 

Elogio de José Rafael Revenga (Número 137, enero-marzo 1952). Palabras en el acto inicial de la conmemoración del centenario de la muerte de Humboldt, y Palabras en el acto del sepelio del doctor Juan José Mendoza (Número 166, abril-junio 1959) . Informe acerca de una colección de fotografías y otros documentos gráficos, de interés histórico, existentes en la Academia (Número 167, julio-septiembre 1959). La Campaña Admirable en Los Llanos (Breve ojeada a una empresa imponderable). (Lectura en la Academia Nacional de la Historia en su junta ordinaria del 4 julio 1963) (Número 183, julio-setiembre 1963). Breves apuntaciones acerca del negro en Ibero-América, e Informe acerca de la consulta hecha a la Academia por el señor Ambrosio Castro, de Higuerote, acerca de la señora Eulalia Ramos Sánchez de Chamberlain (Número 187, julio-septiembre 1964). Palabras en el acto de las exequias de don Jesús Antonio Cova (Número 188, octubre-diciembre 1964). Caracciolo Parra Pérez: Informe acerca de la vida y la obra de Don Alejandro Alvarez (1868-1960). (Traducción de Pedro José Muñoz) (Número 189, enero-marzo 1965): es discurso de incorporación del Dr. Parra Pérez, El merideño universal, a la Academia de Ciencias Políticas y Morales del Instituto de Francia, en su carácter de Individuo de Número, sucesor del chileno Alvarez. Homenaje a Doña Luisa Cáceres de Arismendi (Número 194, abril-junio 1966). Informe a la Academia Nacional de la Historia. Caracas, 24 febrero 1966. ( Revisión de cuentas y recaudos presentados por la Comisión de Publicaciones referentes al manejo de los fondos que el Gobierno Nacional suministró en 1965) (Número 193, enero-marzo, 1966) . "Don Simón Rodríguez tal cual fue . .. ", por Mercedes Alvarez, reseña (Número 201, enero-marzo 1968') . En homenaje a Don Manuel Segundo Sánchez (Número 202, abril-junio 1968). La reedición facsimilar de la "Gaceta del Gobierno de Lima" (Número 203, julio-setiembre 1968). Lucila Luciani de Pérez Díaz: "Miranda. Su vida. Su obra", y Mario Briceño Perozo: "El Bolívar que llevamos por dentro", dos reseñar, y Robespierre visto por los artífices de la Independencia de la América Española, por Manfred Kossok. Traducción de Pedro José Muñoz (Número 204, octubre-diciembre 1968). Elogio del General José Antonio Anzoátegui en el sesquicentenario de su muerte (Número 208, octubre-diciembre 1969). Evocación de Panamá (Carta a Diógenes de la Rosa), e Imagen de Jesús Antonio Cova (Número 210, abril-junio 1970). Homenaje a la memoria de Don Laureano Vallenilla Lanz en el centenario de su nacimiento (Número 212, octubre-diciembre 1970). Bermúdez y la Liberación de Caracas (Número 214, abril-junio 1971). El Canto del Cisne (Número 215, julio-septiembre 1971). Informe sobre el Congreso Grancolombiono de Historia (Número 216, octubre-diciembre 1971). Ideario sociológico. Doctor Ramón González Paredes, reseña (Número 218, abril-junio 1972). Síntesis de un destino heroico, y Carlos Felice Cardot: Curazao Hispánico ( Antagonismo  flamenco-español), reseña (Número 222, abril-junio 1973) . Caracas de un siglo a otro (Número 223, julio-setiembre 1973). Boves: El Rebelde (Número 224, octubre-diciembre 1973). Breves anotaciones acerca de la esclavitud y de la _liberación de los esclavos en Venezuela (Número 225, enero-marzo 1974). Homenaje al Doctor Santiago Key Ayala, y Tito ( Memoria de Tito Salas) (Número 226, abril-junio 1974). Los que yo conocí - Rufino (Número 230, abril-junio 1975). Elogio del Ilustrísimo Doctor José Vicente de Unda; El Retorno (Breve ojeada a un hombre y a su época), e Informe sobre el Fortín San Gabriel (Número 231, julio-agosto-septiembre 1975.). Evocación del descubrimiento del Nuevo Mundo por Cristóbal Colón y del encuentro de Curazao por Alonso de Ojeda. 1492-1499 (Número 232, octubre-diciembre .1975). En homenaje al académico General Pedro Arismendi Brito, y Palabras en la Junta de la Academia Nacional de la Historia (Número 234, abril-junio 1976). Elogio del Doctor Rafael Villanueva Mata (Número 235, julio-septiembre 1976). Un saludo emocionado a la ciudad de Barinas (Número 239, julio-septiembre 1977) . Coro: claro esplendor de grandeza (Número 240, octubre-diciembre 1977). Palabras en el cementerio del Este (Número 241, enero-marzo 1978). Luis Correa (Paradigma de sencillez y sensibilidad) (Número 242, abril-junio 1978). 

Jornada académica (Número 245, enero-marzo 1979). Justa y merecida apreciación, reseña (Número 246, abril-junio 1979). Apertura del centenario del Ministerio de Educación (Número 250, abril-junio 1980). Sobre la enseñanza de la Historia de Venezuela. Informe (coautor) (Número 251, julio-septiembre 1980). La Academia Nacional de la Historia y la enseñanza de la Historia en Venezuela. Informe de la Comisión (coautor) (Número 269, enero-marzo 1985). Además, mismo Boletin ... publicó: a) El profesor Pedro José Muñoz presentó a la Academia Nacional de la Historia un documento relativo a la partida de defunción del General José Gregorio Monagas (Número 145, enero-febrero-marzo 1954). b) Lectura de una página elegíaca sobre Caracas con motivo del sismo del 29 de julio (Número 199, julio-septiembre 1967. c) Conferencia del Profesor Pedro José Muñoz en la Academia Nacional de la Historia (Número 200, octubre-noviembre 1967). 

El academista Muñoz Delgado es autor de: Imagen afectiva de Caracas; Salutación y elogio: discurso pronunciado en Junta Solemne celebrada por la Academia Nacional de la Historia en Los Teques, conmemorativa de ducentésimo año de fundación de la ciudad, 21 octubre 1977; Memorias de un transeúnte, 1951: recopilación de sección suya Ocurrencias y sucesos mantenida en El Universal; Chavelo y otros cuentos, 1957; Crónica de Guanare. 

En el diario El Vigilante, Mérida, jueves 13 septiembre 1979, publiqué escrito Pedro José Atahualpa Muñoz Delgado: Vocal de Número de la Academia Nacional de la Historia. Don Luis Beltrán Guerrero, Individuo de Número de la Academia Venezolana de la Lengua Correspondiente de la Real Academia Española, Senador de la República, Vocal de Número de la Academia Nacional de la Historia, Cabildante de Caracas, publicó Don Pedro José Muñoz, en sección Candideces, El Universal, 5 agosto 1986: noble, tierno, cariñoso escrito a la memoria gratísima de Don PEDRO JOSE ATAHUALPA MUÑOZ DELGADO.

Referencias Bibliograficas


Tablante Garrido, P. N. (1987). Pedro José Atahualpa Muñoz Delgado. Boletín de la Academia Nacional de la Historia (Caracas), *70*(279), 821-824. https://biblat.unam.mx/hevila/BoletindelaAcademiaNacionaldelaHistoriaCaracas/1987/vol70/no279/11.pdf

SEMBLANZA: PEDRO PABLO LINÁREZ RINCÓN (Pedropa)

SEMBLANZA: 

PEDRO PABLO LINÁREZ RINCÓN 

(Pedropa) 

Camacho A., Carlos R. 
Escuela de Educación Facultad de Humanidades y Educación 
Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela 
Correo electrónico: ccamachoa.cr@gmail.com




Pedro Pablo Linárez nació el 29 de junio del 1953 en el pequeño pueblo de Chabasquén, estado Portuguesa, descendiente de una indígena Gayona, Petra María Linárez; sostenía que era sobrino de Lisandro Alvarado. Según Linárez (2005), se consideró hombre de pueblo y algunos recuerdos de Chabasquén se remiten a las madrugadas -4 de la mañana- con su abuela Mamá Neña para tender las arepas, cocinar café y poner todo en la marusa, junto a la garrafa del agua para bajar a la casa de Pablo Betancourt dueño de la hacienda de Cerro Mulato para ir a la recogida de café (Oro Púrpura como le decía Julito Mendoza). Rememora el lenguaje tonal de la gente que se comunicaba entre sus silbidos y chiflidos, otros guaruriaban con las manos, y evoca la “deserva” para limpiar el monte de la hacienda de Cerro Mulato. Asimismo recuerda palabras y frases de Chabasquén como: Ni Medio, Polo, Felipa, Teclo, 80 y Vas a beber hoy; el autobús de Chucho; el día que descubrieron petróleo en Chabasquén; cuando apareció el papel “toilette” echando de lado la tusa y el papel periódico; cuando se descubrió en la montaña de El Diviso del Caserío La Pica una cueva con objetos indígenas, ratificando en pasado aborigen de la localidad; al Indio Zoilo con su sombrero de Palo; el candelorio del muñeco de Judas traidor y la lectura del testamento donde dejaba sus pertenencias; el rescate del cuerpo del comandante guerrillero Adrián Moncada. Estudió primaria en el Grupo Escolar de Chabasquén y fue vendedor de “granjerías”. Fundador del primer grupo de exploradores de Chabasquén (1973) junto a José Fernández (Chepina) y del periódico “Renacimiento” junto a Ali Balmores (1976). Fitotecnista egresado de la Escuela Granja “Oscar Villanueva”, en la Colonia Agraria de Guanare Estado 
Portuguesa donde logró invitar a Francisco Tamayo para que hablara de la cosa popular, a Aquiles Nazoa para unas conversas y a J.M. Cruxent para hablar de sus experiencias arqueológicas.

Fue alumno de Luis Arturo Domínguez, folclorista, autor del libro: “Conozcamos nuestro folclor”, dedicado a los niños. De él aprendió sobre dos bailes de turas, o el baile del maíz.  Licenciado en Historia, egresado de la Universidad Central de Venezuela y estudió Arqueología de Salvamento en el Centro de Investigaciones Antropológicas, Arqueológicas y Paleontológicas de la Universidad Francisco de Miranda (CIAAP-UNEFA) en la ciudad de Coro. Especialista en guerra, en palinología que es el estudio de las causas de la guerra y por eso se dedicó hacer arqueología de los desaparecidos y arqueología forense. Maestría en Historia y Arqueología Forense en la Universidad “Cecilio Zubillaga Perera” de Carora estado Lara. Obtuvo el Doctorado Honoris Causa en Historia por la Universidad Philo-Bizantine de Los Ángeles, California, USA. (2001).

Llegó a El Tocuyo en el año 1983 como coordinador del programa de arqueología de salvamento en el municipio Morán estado Lara. Fue creador y director del Museo Arqueológico “J.M. Cruxent” en El Tocuyo Estado Lara. (1999 - 2013) y cronista del municipio Morán, estado Lara. (1999-2012). Coordinador del Programa de Museos Escolares del municipio Morán y Presidente del Instituto de Antropología e Historia de las Riberas del Tocuyo.

Investigador social con especialidad en arqueología, etnohistoria, sociología de la memoria, con una orientación conceptual identificada con los intereses populares y de los pueblos en resistencia contra el poder. Perteneció a una generación disidente que según Rivero, P. (2001), rechazó las propuestas académicas y oficiales, y la historia que nos quisieron imponer.

Sostenía que cada vez sembramos más universidades y cultivamos menos conocimientos, como cultivamos menos plantas; que a uno le enseñan a estudiar boberías porque los maestros no saben nada; “que la Academia hace tiempo murió y sus enterradores no saben que están en sus funerales”. Poseedor de una espiritualidad de trabajo única, invalorable e inquebrantable; constructor de detalles basado en la cotidianidad del individuo de a pie, de un amor y una humanidad compartida; cultivador del respeto y la solidaridad para el bienestar común. En la investigación, valoró la honestidad de las fuentes, recordaba que la cosa más bonita es reconocerle a la gente de pueblo, a los que hayan hecho, reconocerle sus aportes; verdadero nacionalista y revolucionario. Difusor del ideario Bolivariano: “la gloria no está en ser grandes sino en ser útil”. Política e ideológicamente se consideró Marxista. Trabajó con el descubrimiento del Barco Masparro en el río Apure en el año 2010 y el registro de la tradición oral para complementar el registro arqueológico y la documentación escrita sobre el particular; reconoció los aportes indígenas y la marcada influencia africana en las tradiciones llaneras –cultura musical- del occidente de Venezuela. Linárez, P.P (2010) en Linárez, P.P., Mendoza, L., y Alastre, P. (2011). Denuncio el plagio a la verdadera autoría del romancero venezolano “Florentino y el Diablo”. Linárez se consideró un humilde estudioso de las culturas indígenas, por eso convivió entre los pueblos indígenas de la Sierra de Perijá, el Orinoco y con los descendientes indígenas del estado Lara. 

Denunció la invasión académica y militar yanqui en el pensamiento arqueológico venezolano, señalaba que: “Rockefeller financió proyectos, traía antropólogos para explorar cuevas, y le daba chance de explorar toda la zona de la perspectiva petrolera o petrográfica, estudio de hidrocarburos. En el año 1948 llegaron a venir miembro de la misión militar norteamericana como arqueólogos”. Y así mandaron a Cornelius Osgood y George Howard, a estudiar el Lago de Valencia, vino Alfred Kidder II a Lara y el Coronel Lewis hizo excavaciones arqueológicas en los llanos de Barinas. Entonces, empieza el culto a la academia norteamericana, a la universidad de Yale y al Programa Andino de Arqueología de las Naciones Unidas que sustentaba la Fundación Ford y la Fundación Rockefeller. Porque además en el cincuenta y dos (1952) se crea la escuela de antropología y sociología y déjame decirte que: “la crea nada más y nada menos que la CIA porque es para hacer estudios de conflictividad social”. Y a las ciencias físicas y exactas la volvieron leña, todo eso se llamó el proyecto EDUVEN Programa Educativo Universitario. Todos los manuales de hacer cualquier cosa, eran norteamericanos. Es más, eso que nos enseñaron en el liceo, ¿Cómo cree usted que debe incorporarse el indígena a la vida nacional?, eso se mandó en el año setenta, ochenta, noventa, ese era un plan de la CIA, para medir cuál era nuestra capacidad de resistencia en defensa de los pueblos indígenas. Allí es donde ellos empiezan a cultivar la vergüenza étnica, a eso le sumas los historiadores como Guillermo Morón que dicen: “en el siglo XXI no debe quedar ni un solo pueblo indígena sobre la tierra, todo esto debe estar lleno de cemento y civilización”

Pedro Pablo Linárez, vivió muchos años en Caracas y no reportó casa, vivió en muchos barrios. Docente de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) en Caracas. Facilitador en el estado Lara de la especialización en arqueología coordinada por la Dra. Jacqueline Clarac de Briceño (ULA- Mérida) bajo la coordinación de la Universidad Politécnica Territorial “Kléber Ramírez” en Ejido estado Mérida (UPTM). Director y Coordinador del Programa Nacional de Arqueología de los Desaparecidos de la década de los años 1960; miembro de la Comisión Especial creada en el 2005 por la Asamblea Nacional para investigar las desapariciones, torturas y asesinatos de venezolanos en la década de los 60, 70 y 80 y asesor de la Comisión por la Justicia y la Verdad. En este sentido sus investigaciones ayudaron en la reconstrucción de la memoria histórica de las luchas populares, sociales y políticas en Venezuela.

Fue alumno de los maestros Francisco Tamayo; J.M. Cruxent, Miguel Acosta Saignes y Adrián Lucena Goyo; admirador del periodista y escritor uruguayo Eduardo Galeano. Hizo arqueología con J.M. Cruxent, quien estudió el trabajo arqueológico de Francisco Tamayo en Falcón, sobre las excavaciones en El Tocuyo; lo reconoce como pionero de la arqueología en Venezuela; validó la Colección Arqueológica  “Francisco Tamayo” (CAFT) y la incluye en el gran catálogo de la Arqueología venezolana que publicó la Fundación Mendoza; asimismo le confesó sobre la existencia de coleccionistas traficantes del patrimonio nacional. P.P. Linárez fue un estudioso y albacea de la vida y obra del “sabio” Francisco Tamayo, así lo consideró él, en el área de la antropología y arqueología, a punto de manejar muchos papeles personales del sabio, custodio de la colección y publicador de su trabajo inédito, del cual se sintió pariente, porque se sentía tocuyano. Sostuvo que: “soy su albacea testamentar, intelectual y toda la fuente de Francisco Tamayo, están en mis manos, porque él tuvo a bien dejármelas” … “yo trabajo en la tierra de Tamayo, yo estoy sobre las huellas de Tamayo, estoy desandando el camino de Tamayo, en lo que arqueología respecta, producto de su investigación seria, ordenada, meticulosa y rigurosa”.

¿Cómo hacer arqueología en el Valle del Tocuyo sin ver a Tamayo? Reconoció en Tamayo la habilidad que tuvo para hacer arqueología y meterse en el mundo indígena haciendo botánica. 

En este sentido, sostuvo que existían dos grupos que defendían a Tamayo: el que lo reconoce como botánico, que son los del Instituto Pedagógico de Caracas: Omar Hurtado R.,; Efraín Moreno y Humberto González, entre otros. Y el otro grupo, que pareciera ser del grupo de Pedro Pablo Linares, que es del reconocimiento antropológico y humanista de Tamayo. También sostiene que Tamayo tenía fama de brujo, porque recetaba plantas a la gente que lo visitaba, que aprendió con los indios y los campesinos y las recomendaban; que Tamayo fue pionero del expedicionismo científico en general y en particular del ambientalista y del género del periodismo literario, y fue pionero del periodismo de opinión; escribió sobre el folclor del Tocuyo; realizó investigación sobre la encomienda como forma de apropiarse de las tierras indígenas.

Reconoce a Alcides Lozada como maestro de Francisco Tamayo y pionero de los escritos sobre Afrodescendientes en El Tocuyo. 

P.P. Linárez, fue curador de la Colección Arqueológica y Etnológicas del Prof. Francisco Tamayo. (1994-1996) ubicada en el Centro de Historia Larense (CHL) en Barquisimeto estado Lara. Después de la derrota militar del noventa y dos: “estuve en el Centro de Historia Larense y les monte una exposición que se llamó Huellas de Francisco Tamayo”. Pedro Pablo Linárez, ratificó que montó esa exposición para que el director de ese Centro le abriera el cuarto de la Colección Francisco Tamayo, que era lo que él quería ver. Y así, logró ver la colección, y se puso a estudiarla, las notas, los dibujos originales de Tamayo, entre otros objetos: “Yo ya tenía muchas cosas de Caracas, cuando él murió, que doña Wensa me dio, dibujos muy buenos”.

Pedro Pablo Linárez confirmó que había trabajado en ese instituto sin ganarse un medio, pero quería trabajar con Francisco Tamayo y abrir esas vitrinas y hacer las mediciones de nuevo, y hacer todas las observaciones: “lo hice todo, el trabajo que se debía hacer, descriptivo”. Y descubrió lo que Tamayo había descubierto: la cerámica de los Ofidiomorfos o la cultura de los Caquetíos y Cerámica Pectiniforme (Tierroide) o de los Gayones.

Asimismo, Pedro Pablo Linárez sostiene que el Prof. Francisco Tamayo rescata la colección arqueológica de Lisandro Alvarado y ahí está en la colección. Según Camacho (2016), en poder de Pedro Pablo Linares quedaron siete inventarios relacionados con la Colección Arqueológica “Francisco Tamayo” (CAFT): un inventario de láminas con cartas dirigidas a/y enviadas por Francisco Tamayo vinculadas a la CAFT; un inventario de láminas, dibujo y foto de la CAFT; un inventario con manuscritos originales del Prof. Francisco Tamayo sobre las características de la CAFT; un inventario con dibujos de la arqueología Argentina y Antiguo Perú perteneciente a la CAFT; inventario de material bibliohemerográfico perteneciente a Francisco Tamayo; un inventario de fotos originales sobre Francisco Tamayo y un inventario de fotocopias sobre documentos relacionados con Francisco Tamayo. P.P. Linárez reivindicó el trabajo arqueológico de Francisco Tamayo y se fue pensando que, dicha colección se había desaparecido o fue vendida y había que solicitar una investigación judicial, porque se trata de un patrimonio nacional.

Camacho (2013). A esto agregamos realizar la debida denuncia al Instituto del Patrimonio Cultural (IPC) en Caracas. Miembro fundador de la Sociedad Venezolana de Arqueología (A.V.A.). Participó en eventos regionales, nacionales e internacionales, destacando el II Congreso Mundial de Arqueología. Insistió en que para hacer investigación se necesita ser creativo, no se puede hacer ciencia con un lenguaje prestado, de ser así lo que se está haciendo es recreación de conocimientos y saberes. El acto de creación es un acto mayor. 

En este sentido, Arangú (2002) manifiesta que P.P. Linárez aportó conocimientos en el área de la Arqueología (Estados Portuguesa, Zulia, Lara y Yaracuy); Arte rupestre (Estados Lara, Trujillo, Portuguesa, Falcón y Bolívar); Arqueología forense (Estados Lara); Etnomúsica (Estados Lara, Portuguesa y Guárico); Indigenismo (Estados Zulia, Anzoátegui, Bolívar, Lara y Portuguesa); Africanismo (Estados Lara y Falcón); Patrimonio y Legislación (Estados Lara y Portuguesa) y Promoción Cultural (Estados Lara y Portuguesa), ente otros. Responsable de ensayos publicados en diarios del estado Lara (El Informador, El Impulso, El Chasquí); en el ámbito nacional (El Nacional, El Universal y Últimas Noticias), entre otros. Entre las publicaciones de Pedro Pablo Linárez destacan: 

1. “Sones de Negro”. Cátedra Pio Tamayo. UCV. 

2. “Pasos de Camino”. (La música indígena en las montañas del Sur del Estado Lara) (1993). CHL. Barquisimeto; 

3. “Arqueología y Etnohistoria del Estado Lara” (Aportes del Profesor Francisco Tamayo a través de sus colecciones donadas al Centro Histórico Larense) Cuaderno de Etnohistoria N° 2. Junio 1995. 

4. Aportes de Lisandro Alvarado a la Antropología Larense. (1998). UCLA. Bqto. Estado Lara. Colección Tierra Negra. 

5. La Sombra del Amo. Memoria del Siglo XX Tocuyano. (1999); 

6. Antología de Poetas Tocuyanos (2000); 

7. El Alma de Boletín Antropológico. Lara. (Obra Antropológica de Francisco Tamayo) (2000). Bqto. Estado Lara; 

8. Francisco Tamayo. El Tocuyo de 1918 y otros ensayos. (2000) Caracas; 

9. Sitios, Monumentos y Patrimonio Cultural Viviente de El Tocuyo. (2000); 

10. El Tocuyo. Oposición Histórica en Defensa de los Ejidos de la Ciudad de El Tocuyo Estado Lara, Venezuela. (2001); 

11. Raíces Etnohistóricas de la Pequeña y Mediana Industria Larense (2003); 

12. La Lucha Armada en el Estado Lara. (2004); 

13. Chabasquén Puerto Larense. (2005); 14. Orígenes Africanos del Hombre Americano (2006); 

15. Etnohistoria de Humocaro Alto. (2006); 

16. La Lucha Armada en Venezuela (2006); 

17. Desaparecidos. El Rescate de los Asesinados Políticos de los Años 60 en Venezuela. (2007); 

18. Arqueología de las Riberas del Tocuyo (2010); 

19. El Garabato. Fábrica de Armas y Explosivos de la Guerrilla en Venezuela (2011);

20. Descubrimiento del Barco Masparro (2011) y La Insurrección Armada en Venezuela (2011), entre otros. Compilador y autor de varias publicaciones en el área de la antropología y Etnología.

Pedro Pablo Linárez dejó mucho material bibliohemerográfico en el Museo Arqueológico “J.M. Cruxent” en El Tocuyo y en la biblioteca de su casa, incluyendo manuscritos originales sobre antropología, arqueología y la libreta de anotaciones de campo del Prof. Francisco Tamayo, que consideraba patrimonio de la humanidad. Asimismo confirmó haber recibido de manos del sabio Tamayo el diario de Henry Pittier, una libretica menudita y los diarios de Alfredo Jahn.

Finalmente, Pedro Pablo Linárez, siempre quiso volver a su pequeño Pueblo de Chabasquén para devolverle su dignidad, a combatir la tristeza, a encontrarse con sus hermanos, a parrandear, a rememorar las víctimas de la democracia representativa y a suprimir la monarquía que se adueñó del pueblo. Según González, A. en Linárez (2005): “P.P. Linárez no escribió para que lo quisieran … su afán al escribir fue para que no mueran los recuerdo”.

Pedro Pablo Linárez fallece en la ciudad de Barquisimeto el 18 septiembre 2014 por complicaciones de la diabetes y la cirrosis hepática, esta última por su trabajo con excavaciones arqueológicas, que venía padeciendo hace mucho tiempo. 

FUENTES CONSULTADAS

Fuentes orales

Camacho A. Carlos R. (2013). Entrevistas a Pedro Pablo Linárez en

El Tocuyo Estado Lara. Agosto 19 y septiembre 06, 2013 y en

la ciudad de Mérida. Venezuela octubre 19, 2013. En Aportes

de Francisco Tamayo a la Antropología en Venezuela. (2016).

Tesis Doctoral no publicada. Anexos A, B y C. Págs. 289-352.

ULA. Mérida. Venezuela.

Fuentes documentales

Arangú, D. (Comp.) (2002). Pedro Pablo Linárez. Doctorado Honoris

Causa. Aportes a la Antropología y la Historia. [Folleto].

Tipografía y Litografía Horizonte C.A. Lara: Autor.

Camacho A., Carlos R. (2016). Aportes de Francisco Tamayo a la

Antropología en Venezuela. Tesis Doctoral no publicada. ULA.

Mérida. Venezuela.

Linárez, Pedro Pablo (2005). Chabasquén Puerto Larense. Unión

Editorial Gayón. Museo J.M. Cruxent. Chabasquén, estado

Portuguesa.

Linárez, Pedro Pablo (2010). Los Llaneros y la Marcada Influencia

Afrodescendiente en los Llanos Occidentales. En Linárez, P.P.,

Mendoza, L., y Alastre, P. (2011).Descubrimiento del Barco

Masparro. Fundación MRT. Museo J.M. Cruxent. El Tocuyo

estado Lara. Venezuela.

 Rivero, P. (2001) Pedro Pablo Linárez: Hacer Arqueología es como

volar en Papagayo. En Diario El Informador. Barquisimeto 16

marzo 2001.

Referencias Bibliograficas

Camacho A., C. R. (2022). Semblanza: Pedro Pablo Linárez Rincón (Pedropa). Boletín Antropológico40(104), 381-390. https://dn710204.ca.archive.org/0/items/ba-no-104-julio-diciembre-2022/BA%20N%C2%BA%20104%20Julio-Diciembre%202022.pdf

Boletín Antropológico. Año 40. Julio- Diciembre 2022 N° 104. ISSN: 2542-3304 Universidad de Los Andes, Museo Arqueológico, Mérida, Venezuela. pp. 381-390

http://www.doi.org/10.53766/BA/2022.104.02.07