Crónicas y Cronistas de Wanauanare
Un recorrido por la historia menuda de nuestros pueblos: hechos, personajes, estadisticas, lugares, anecdotas mitos y leyendas de Guanaguanare y sus confines
historia
"La historia está presente y nos rodea en todas las horas, porque no es otra cosa que la vida” Arturo Uslar Pietri
jueves, 26 de marzo de 2026
NAKICHENOVICH: EL PROTECTOR DE LA QUEBRADA DE ARAURE
Mayares: del libro El río que tenía alas.
MAYARES. Falcón; pero también en Anzoátegui. Se trata sin duda de un plural (-es) de un colectivo (-ar) del fitónimo indovenezolano maya (de extracción caribe); en la toponimia, no obstante, es más frecuente (El) Mayal. La preferencia con -r-, en Falcón, puede que se deba a que los caquetíos lo percibían como "maya re (=lugar de mayas, donde hay mayas), tanto más cuanto que en castellano era suficiente el colectivo en singular. En Oriente esa misma preferencia pudo deberse a la dificultad de los cumanagotos en pronunciar la l en lugar de r. Sólo atendiendo a esta dilucidación ha sido puesto aquí este topónimo. Es posible que el nombre caquetío de la maya fuera el mismo que en guajiro: tukepe. A este étimo parecen aludir los topónimos Tocópero y Tucupido: Tocópero de tukupe o "tokope + el sufijo locativo -ru'u ('donde hay mayas o mayal', análogo al guajiro Yosú-ru'u 'donde hay cardones o cardonal") y Tucupido de tukupe + sufijo plurativo guajiro antiguo-irru ('las mayas'), + el sufijo diminutivo -irrű ('mayita') o + sufijo colectivo o locativo caquetío -u (no bien estudiado: 'mayal'; como en Caushara-u Caujarao, Supide-u-Supideo, etc.), siendo en este caso la -d- una ultracorrección analógica española (como guaraguado por guaraguao, bosuda por bosúa, etc.). G. Rojas L. aporta un Mayare al oeste de Dabajuro: sea o no el mismo que encabeza esta papeleta, demuestra alguna injerencia indígena. En yucpa (lengua caribe), máyar'albarico (palmera)'. Silva Uzcátegui trae el criollismo mayal" Nombre que los agricultores de caña y los mecánicos del interior dan a la maza central de los trapiches de caña. Dicen la mayal, por antonomasia.". Pero esto viene, en último término, del latín malleus 'martillo'. En la toponimia de Cuba hubo un Mayar y quedan Mayari y Mayaragua. En la de los yucpas hay Mayara y Mayar-kuna; en su lengua (caribe), mayar(a) 'albarico (palmera); palo largo y delgado para fuste de flecha'. En el valle de Caracas hubo unos indios mayas.
Referencia
AGAGLIATE M, RENATO (1992): El Río que tenía alas. Caracas: Dirección de Cultura. Universidad Central de Venezuela.
sábado, 31 de enero de 2026
Crónicas Guanariteñas ADIÓS, MARLENE MIRWALD
Crónicas Guanariteñas
ADIÓS, MARLENE MIRWALD
Yorman Tovar
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| Marlene Mirwald |
En la familia Mirwald Jiménez, se han destacado en las artes del canto y la música tres de ellos: Zulay, Marlene y Sigfrido, formados en la Casa de la Cultura José Luis Cabrera. Sobre todo, MARLENE (nacida el 26 de abril de 1967), quien, por poseer una exquisita voz, formó parte del equipo fundador de tres agrupaciones adscritas a la Casa de la Cultura: el “Grupo Pilón” de música folclórica, la “Coral de Guanarito”, para ocasiones cívicas especiales, intérpretes en grabación del Himno del municipio Guanarito, y también de “Los Cabresteros de Guanarito”, cuya especialidad fue el rescate de los cánticos de aguinaldos. Con su exquisita voz participó en la grabación de un álbum de varios artistas, en el que grabó el pasaje “Hoy hablé de ti”. Todas estas agrupaciones fueron dirigidas por el maestro guanariteño Luis Camacho Polo, quien tomó en cuenta sus dotes cantorales para incorporarla como miembro de la Coral de la UPEL-Guanare. En ese mismo ámbito musical, laboró como docente de aula y en educación musical en la Escuela Básica “Portuguesa” de Guanarito, donde obtuvo su jubilación.
Desafortunadamente, desde hace algunos años, una penosa enfermedad comenzó a minar su salud y a pesar de su fuerza espiritual y de los esfuerzos de la ciencia, no logró superarlo, por lo cual falleció el 22 de enero de 2026. Su voz en el tiempo seguirá retratando su presencia en las instituciones y en la gente en cuyos corazones sembró la generosidad de su íntegra persona.
Paz a su alma. El Todopoderosa la acoja en su reino.
En Marlene Mirwald, guanariteña,
mestizaje de criolla y extranjero,
siempre brillaron con bondad risueña.
Rasgos de Europa y casta del llanero.
Ella cantaba con amor lo nuestro,
pues tuvo, cual llanera, el alma pura,
y Guanarito, como buen Maestro
le enseñó con pasión nuestra cultura.
Marlene Mirwald, franca y amistosa,
fue una cayena, dulce y candorosa
en el jardín de la amistad sincera
Hoy mi verso de luto, en despedida,
enaltece lo grande de su vida,
¡Murió un vergel de canto en primavera!
Yorman Tovar (Cronista Popular de Guanarito)
La Colonia-Guanare, 23 de enero de 2026.
jueves, 29 de enero de 2026
CRÓNICAS GUANARITEÑAS ÉRIKA SCHWAB… LA ESPADA LUMINOSA DE LA POESÍA
CRÓNICAS GUANARITEÑAS
ÉRIKA SCHWAB… LA ESPADA LUMINOSA DE LA POESÍA
Yorman Tovar
No resultó sencilla en Venezuela la misión de los inmigrantes en los primeros años de posguerra. Aún persistía en la memoria de ellos la memoria de los tormentos durante la Segunda Guerra Mundial y los sucesos políticos consecutivos. Junto a las ansiedades por la situación de los familiares y amigos que habían quedado en Europa, perduraba en cada uno un natural reconcomio de desarraigo que se fue desvaneciendo en medio de los requerimientos de la vida cotidiana, el aprendizaje del español y la búsqueda de mejorar sus condiciones socioeconómicas. Los diferentes grupos tendían a aglutinarse en torno a asociaciones, destinadas a preservar las tradiciones de su tierra natal y a socorrer a los más necesitados. En la medida en que aquellos expatriados se insertaban en el mundo laboral e instituían nexos en el entorno local, se iba profundizando el proceso de integración en la sociedad que los había acogido de manera amistosa.
Guanarito, específicamente ha sido paradigma de abrigo para los inmigrantes que llegaron buscando un pedazo de tierra para sembrar sueños en sus semillas, y cosechar realidades en maíz, arroz, algodón y frutos menores. Muchos de los que llegaron a Turén en los años 50 en el proyecto de la Colonia Agrícola, tomaron camino a nuestro llano; otros que se establecieron en otros lugares, vieron la luz de una esperanza en este generoso pueblo, y aquí los recibimos a brazos abiertos: Sánchez Lozano y su prole, los hermanos Macario, Sandalio y Sergio De Paz Alonso, el Sr Viña, Hermanos Hernández (Los Silbones); y en especial los hermanos Luis y José Schwab, dos alemanes que habían llegado después de 1952 a La Colonia de Turén, después de instituido el proyecto integrador de Pérez Jiménez. A principios de los 60 se trasladaron a Guanarito. Luis llegó soltero y luego se casó con la guanariteña Adelaida León con quien procreó una prole de guanariteños. José llegó con su esposa Érika y su hijo mayor Alexander. Gabriela (Gaby), Thomas y Wolfang nacieron en Guanarito.
Corría el año 1969. Guanarito era todavía el apacible pueblo con pocas calles encementadas, sin ribetes de civilización y con mucho menos habitantes que hoy día. Todos nos conocíamos: criollos, migrantes criollos e inmigrantes venidos de allende mares. Ese año fue cuando comenzamos a conocer a Doña Érika (como siempre la llamamos, con el respeto que supo ganarse). Tendría ella unos 25 ó 27 años, pues si no yerro, había nacido en un pueblo alemán en 1942. Aquella simpática y ya corpulenta musiúa, con aquella dulce y musical voz un día le dijo a mi madre (dueña del restaurante “Brisas del llano”) si le podría colaborar con alguna comida para una vendimia que iba a realizar para recabar fondos para la fundación de un Club de Madres, en beneficio de las madres pobres. Mamá no vaciló. Gustosamente aceptó la propuesta de la persuasiva mujer, y para el día destinado le preparó una enorme olla de picadillo y un montón de arepas. Lo mismo hicieron Alejandrina Ortiz, Aquilina Veloz, Ligia Romero, Petra de Barco y Melanía Alvarado –entre otras cocineras del pueblo-.
Al poco tiempo cristalizó su sueño y fundó con Alejandrina Ortiz, Zenahir Briceño, Dalia Montenegro, Aquilina Veloz y otras señoras del pueblo el “CLUB DE MADRES”, una institución al servicio de mujeres de escasos recursos, sobre todo canastillas para las parturientas. A escasos meses de gestión Ad Honorem el gobierno regional construyó una sede para la institución.
En 1979, estrenándose el gobierno de Luis Herrera Campíns, mi hermano el artista plástico Eloy Tovar fue designado director de la Casa de la cultura José Luis Cabrera, doña Érica, quien ya laboraba como secretaria en la misma, comenzó a recibir de la Dirección Regional de Educación la dotación de libros para la creación de la Biblioteca Pública que después funcionó en el mismo local donde antes estuvo el Club de Madres, fue ella la primera directora de aquella institución, bien nutrida y útil por muchos años, gracias a sus servicios de honesta y eficiente funcionaria. Allí laboraron varios jóvenes de la época como José Luis Espinola, Denny Tovar y Alba García Castro –entre otros- Lamentablemente en estos años de revolución, reñida con la cultura, dejaron acabar esta institución. Sin lugar a dudas, esta incansable mujer cumplió a cabalidad sus tareas, enseñando a la gente la política de préstamo y devolución de libros. Y de veras que era dinámica aquella señora, tan resuelta como su caminar, para todo lo que fuera gestión cultural.
Fue una mujer intelectual en el sentido amplio de la palabra. Lectora voraz y estudiosa de las Bellas Artes. Podríamos compararla con otras latinoamericanas del siglo XX como Gabriela Mistral y Alfonsina Storni, por esa dedicación y lucha para sembrar la palabra, y recoger frutos en donde había eriales de ignorancia; pero también con Zobeida “La muñequera de Píritu”, sembradora de sueños infantiles. Desde su soledad interior comenzó a dar manifestaciones de talento artístico como aficionada pintora y ceramista, pero sobre todo como ensayista, poetisa, cuentista y pionera de los “Cuentacuentos” (narradores orales de historias fabulosas). Fueron numerosos los eventos tales como encuentros de poetas, bienales de Literatura y Concursos literarios en los que estuvo presente el nombre de ÉRIKA SCHWAB, quien nunca utilizó su apellido de soltera, sino el de su marido, tal vez más sonoro en castellano para dar a conocer su obra y su empeño de tejedora de sueños y artífice de la palabra.
En el año 2005 la Editorial Urúa (Guanare) Fondo Editorial Yanara, publicó su poemario “De amor y nostalgia”. Tuvo el privilegio de ser prologado por el gran Maestro, profesor, poeta y narrador José Córdova Pacheco. Es el texto que citamos a continuación en esta crónica, donde el Maestro Córdova resume la dimensión humana e intelectual de esta brillante germana-guanariteña:
INTIMIDADES Y RECUERDOS DE ÉRIKA
“Puedo cerrar los ojos y ver el rostro sonriente de Érika Schwab cuando nos conocimos, dos décadas atrás. Apasionada por los niños, talentosa, nos deleitaba con tiernas historias reales y fantásticas de su Alemania natal o del Guanarito que hizo suyo para siempre en aquellas extensas llanuras de Portuguesa. De ese tiempo recuerdo que por muchos años sus brillantes trabajos en el campo de la literatura infantil han sido una referencia obligada cuando se habla de creatividad, ternura y fuerza expresiva.
Ahora Érika nos sorprende gratamente con un extenso poemario titulado “De amor y Nostalgia donde nos muestra el otro lado de su corazón, el de la mujer solitaria, inquieta y desesperada a la que sólo le queda la escritura para decir todo cuanto siente, cuanto ama, los tormentos que a veces no la dejan dormir en medio de aquel silencio que le enseñó cómo se aprende la felicidad, más allá de los recuerdos, más allá de los olvidos. Este poemario es un canto a la vida que nos invita a reflexionar sobre lo efímero de las alegrías y lo permanente de las nostalgias. El verso libre aparece desbordado en cada tema. No hay desperdicio de palabras.
Todo es una secuencia de tiempos, amoríos reales o inventados, estaciones, dolores del alma, sentimientos represados que no había manifestado ni cuando tenía dieciocho años porque ahora… “vi en tu cara lo que no vi/ en ninguna otra/ jamás/ vi todo lo que he amado/ mi familia/ mi patria/ mi ser/ en la dulce melancolía/ de tus recuerdos”… como ella misma lo evoca en el poema “Tu cara”, tan sencillo y profundo a la vez porque resume su existencia tormentosa en breves trazados de luz… y de amor.
La poetisa nos recuerda que el amor es el mayor sentimiento del hombre y el más grande misterio de los mortales que todos anhelamos descifrar y poseer, pero muy pocos logran descubrir y alcanzar. Érika nos habla tiernamente de ese amor al que siempre nos aferramos porque seguimos pensando que es la mejor manera de entender y aceptar a la humanidad, sólo que en el caso de ella “El pasado la inundó de luz para devolverle sus recuerdos”. Y es allí cuando Érika se crece con el verbo encendido que cubre todos los espacios de la casa bella pero solitaria, la misma en la que duerme íngrima como si fuera una jaula que la protege. Entonces ella se levanta en las madrugadas, escruta el silencio de las calles del viejo pueblo, sueña, construye, siente la respiración del ser amado, le manifiesta sus anhelos y esperanzas, puede construir con él un mundo a sus antojos, le reafirma su lealtad, le habla al oído para recordarle que “Siente como todo ha renacido/ en ternura/ como las palabras vuelven/ y hacen sentirme/ llena de amor”… en aquel poema titulado “Lo hiciste”.
En todo ese recordatorio que Érika nos hace sobre el amor y sus nostalgias, muy por encima de los desgarrones del alma, no aparece un mínimo rasgo de resentimiento, a pesar de tantas noches de soledades sin respuestas. No está triste, como ella misma lo manifiesta, aunque su cabeza quiera estallar y sus ojos se enrojezcan. Pareciera que antepone su férrea voluntad frente al dolor que la ahoga.
Sin embargo, la fuerza del amor puede más que la tristeza. Érika se levanta desde el dolor para vencer con la espada luminosa de la poesía. Con ella puede sentirse libre de ataduras para enamorarse hasta la saciedad. Construir la figura del ser amado. Hacerlo suyo, eternamente suyo. Visitar juntos paraísos indómitos. Ir tejiendo cadenetas de vivencias, hasta que el amor y la nostalgia le devuelvan a la vida, muy a pesar de que “Mas nunca/ nunca más/ me quiero enamorar”. Como lo reafirma al concluir su trabajo poético”.
José Córdova Pacheco.
El sábado 21 próximo pasado recibí un mensaje de su gran amiga, la poetisa Carmen Sánchez Guillen quien me decía: “Hola, hermanito. Nuestra querida Érika Schwab amerita que oremos por ella. Los médicos dicen que tiene bien los valores, permanece estable, pero que no despertará. Fue víctima de un ACV allá en Alemania”. Dos días después nos enteramos de su fallecimiento, próxima a cumplir 81 años. Atendió al “llamado de la tierra” del que habla Rómulo Gallegos en “Doña Bárbara”… “Todas las cosas vuelven a su lugar de origen”.
Por las soleadas calles de Guanarito quedará pendulando en la nostalgia de quienes la conocieron y compartieron su alegre, ligera y armoniosa conversa. El límpido añil del cielo guanariteño traerá a la imaginación el índigo de sus diminutos ojos extranjeros, haciendo juego lúdico con su piel de amapola y su dorada cabellera. Perenne ha de quedar el recuerdo de la dama excéntrica, distinta a la rustiquez cultural de los llaneros, idiosincrasia que ella supo asimilar en su conciencia de mujer nutrida de una cultura cosmopolita, aprendizajes que supo volcar en la ternura de sus versos; en la ingenuidad de sus cuadros y en el pintoresco sonsonete europeo de su voz, fusionado con la fantasía de nuestro llano al narrar las historias más fantásticas para endulzar a los niños por los que siempre demostró un afecto inconmensurable.
¡Paz a sus restos, impertérrita poetisa!
Dios la acoja en su Santa Gloria.
Yorman Tovar. (Cronista Popular de Guanarito)
La Colonia-Guanare, 25 de agosto de 2021.
CUATRO POEMAS DE ÉRIKA SCHWAB
EN TI VOLVÍ A VER MI PATRIA
En ti volví a ver mi patria,
más aún, la patria de mi madre.
Y desde entonces siento de nuevo
crujir las raíces de mi alma
como las viejas raíces del árbol Ygdrasil
Hace mil años
He vuelto a ser la niña que grita
al sol de su alegría,
que se esconde entre las hojas del ruibarbo,
que sopla suavemente,
para que vuele la semilla del Diente de León
a horizontes desconocidos,
que aprieta su nariz contra la ventana,
para ver la primera estrella,
que admira invariablemente
el clásico ballet de los copos de nieve,
que son una melodía de Tchaikowski en silencio.
En ti volví a ver,
el verano radiante,
que me esperaba
con los brazos abiertos,
los caminos penumbrosos
entre los pinos,
los claros del bosque
donde los rayos del sol
dibujan un tapiz de Astracán
entre las hojas,
y aparecen aquí y allá,
montando la guardia,
oliendo a lluvias y humus,
los primeros hongos del año.
CONOCERSE
Hablar consigo mismo
es a veces la conversación
más necesaria, si no,
cómo conocerse.
Después de un día largo
me meto dentro de mí
y descubro que todavía
hay rincones sin explorar,
tierra de nadie,
trozos blancos
entre todo lo conocido.
Es como si fuera yo
alguien fuera de mi,
que hace y piensa otras cosas,
un extraño,
desconocido náufrago de otras tierras,
a quien hay que darle la mano
para salvarlo.
SORPRENDENTE
Es sorprendente que todavía
me levante de noche
para escribir lo que siento.
Hay un silencio eterno.
Sólo unas ranas croan
agudas de vez en cuando.
Lo raro es,
que la felicidad
te impide conciliar el sueño
igual como la desdicha.
Quisiera que se prolongara la noche,
la falta de sueño eternamente
para soñar despierta…
todos aquellos sueños de felicidad.
HAN VENIDO A ENTERRARME
Han venido a enterrarme,
de todas partes vinieron
aquellos que se legrarán
con mi muerte,
que al fin no son muchos.
Y otros, han venido a llorar por mí
las lágrimas,
que no pueden llorar ya.
Es el momento antes de morir
si morir significa
terminar una etapa de la vida
y surgir a otra diferente,
donde salimos
airosos, vencedores
para sobrevivir.
(De su obra “De amor y nostalgia”)
miércoles, 28 de enero de 2026
ESCUDO DE ARMAS DEL DISTRITO GUANARITO, ESTADO PORTUGUESA DESCRIPCION HERALDICA 1988
ESCUDO DE ARMAS DEL Municipio GUANARITO
Lic. Yorman Tovar
1.- PARTE SUPERIOR
1.1. En forma de arco aparece la leyenda: FEDERACION, demostrativa de la destacada solidaridad de personajes guanariteños en esa histórica guerra civil del siglo XIX.
1.2. Un libro abierto y una pluma, simbolizando la Firma del Acta de la Independencia de Venezuela el 5 de julio de 1811, donde Guanarito estuvo representado en la persona del Diputado Doctor José Luis Cabrera, por la provincia de Barinas.
2.- Al costado izquierdo: una planta de ajonjolí y al costado derecho una planta de maíz, simbolizando el potencial agrícola de la región.
3.- Consta también de TRES (3) CUARTELES: dos(2) en la parte superior y uno (1) en la parte inferior.
3.1. El cuartel izquierdo superior, cuyo fondo es de color amarillo, símbolo de riqueza, contiene: dos (2) cabezas de ganado vacuno, que expresan la pujanza ganadera de la región.
3.2. El cuartel derecho superior, cuyo fondo es de color rojo, símbolo de sangre derramada en el glorioso pasado, con-tiene: un arco, una flecha y un carcaj, escenificación de la estirpe añeja de nuestros ascendientes aborigenes, protagonistas de la historia durante los diferentes procesos de lucha venezolana.
3.3. El único cuartel correspondiente a la parte inferior-cuyo fondo es de colores verde y azul claro- simboliza cielo y horizonte abierto. Contiene: una franja clara representando el lecho fluvial del "Guanare", río cuyos puertos fueron de bastante renombre comercial hasta épocas no muy lejanas de este siglo XX; un bosque representando la riqueza maderera de Guanarito; y una palma real como señal de tradición, recuerdo imperecedero de la histórica Palma de la Plaza Bolívar (signo de guanariteñidad).
4.- Por último, en la parte inferior, aparece una cinta de color azul con una leyenda que data de la fecha de la fundación de la ciu-dad de Guanarito: 24 de Enero de 1768.
Guanarito, 24 de enero de 1987
Modelo para pintar y conocer nuestros simbolos municipales y patrimonio e historia natural
Autor: Eloy Rafael Tovar
Diseño: Roger Rodríguez
Referencia Bibliográfica
Pinto Sulbaran, Jeremías. 1988. Guanarito en el tiempo. Ediciones del Congreso de la República.
martes, 27 de enero de 2026
Huellas de Provincia, Misceláneas de ayer y de hoy de Evelio Pérez Cruzzatti 1991
Huellas de Provincia, Misceláneas de ayer y de hoy de Evelio Pérez Cruzzatti 1991
EL AUTOR y SU OBRA
Evelio Pérez Cruzzatti nació en la pintoresca población de San Nicolás, del entonces Distrito Guanare, Estado Portuguesa, en el año 1944. Es un educador de amplia trayectoria, profesor de idiomas, comunicador social, folklorista, poeta, conservacionista. Enamorado de su tierra llanera, es un portugueseño de temperamento dinámi-co y emotivo. Ha sentido vibrar en su espíritu inquieto el alma de los pueblos de su llanura, en sus fiestas patronales y festivales, en las faenas de pesca en sus numerosos ríos y caños, en cada rincón y en cada sabana, capturando imágenes en su imaginación poética, para retratarlas en las narraciones a través de la radio, como locutor-productor de programas nativistas, o en sus canciones y poemas, como en su prosa emocionada, todo lo cual nos ofrece testimonios fehacientes de las costumbres, del lenguaje característico y peculiar y de las vivencias e idiosincracia del hombre de la llanura. Así se aprecia en sus crónicas, en las que nos presenta la sencillez, la espontaneidad y la angustia de esos pueblos y sus gentes, tantas veces olvidados y menospreciados. Especial atención dedica, tesoneramente, a la defensa de nuestros depredados recursos naturales renovables, en los que alientan esperanzas de redención.
El profesor Evelio Pérez Cruzzatti ha escrito Bandolazos, crónicas de Provincia, publicado por Avila Arte, Caracas, 1986. También es autor de Cuentos Contados, actualmente en imprenta y de esta obra Huellas de Provincia, Misceláneas de ayer y de hoy, encomendada entre otras por la Alcaldía del Municipio Guanare al editor José Agustin Catalá, para su publicación como homenaje a la ciudad capital del Estado Portuguesa en la gran efemérides del Cuatricentenario de su fundación, el día tres de noviembre de 1991.
Huellas de Provincia es un trabajo de factura anecdótica. Es la apreciación de un cronista-testigo de la realidad y el pensamiento de su gente. En su estilo de prosa llana, pincelada de humor criollo, Pérez Cruzzatti enfoca y revela el ritmo y compás de la vida en la Provincia Venezolana; el valor histórico poco reconocido de aquellas poblaciones que también son Patria; el verbo elocuente y particular del habitante de nuestras tierras interioranas. Hay una visión panorámica de terruño y Nación en estas líneas, a las que -como calles de pueblo- les invitamos a transitar con nosotros.
Caracas, octubre, 1991.
Referencia bibliográfica
Cómo hablan los auténticos llaneros
Cómo hablan los auténticos llaneros
Evelio Perez Cruzzati
Es costumbre característica del buen llanero la de contestar las preguntas que le formulen repitiéndolas afirmativamente, o reafirmar enfáticamente la opinión o juicio de su interlocutor. Por ejemplo, si alguien pregunta: "Será que va a llover?, respondería seguramente: "Será que va a llover...". Posiblemente sea éste un recurso inteligente del hom-bre de la llanura para no comprometer su criterio personal en la respuesta, y a la vez, una demostración de respeto y consideración a la opinión ajena. En "La Aduana" de Papelón, a orillas del río La Portuguesa, ocurrió este caso que les narro; allí llegamos una vez a pescar y nos detuvimos en la bodega de un buen amigo, hombre decente y jovial, a tomar unos refrescos. Al entrar al negocio saludamos y nos contestó cordialmente:
-Bueeenas... ¿Y cómo están los amigos?...
-¡Muy bien gracias!, contestamos.
-Ahh, gracias a Dios que están buenos. ¿Y qué les trae por ahi?...
-Bueno, venimos de pesca, a ver si sacamos algo.
-Ajá, de pesca.., a ver si sacan alguito, muy bien...
-¡Sí, porque nos dijeron que estaba ajilando mucho!
-Ah, no. Síí, mucho, mucho está ajilando en el río...
-¡Y que sacan mucha palometa y cachama!
-Umjú, mucha palometa sacan, y cachama también.
-Sí, pero en la entrada, ahorita, nos dijeron que el río como que estaba algo revuelto...
-Ah, eso sí. Hoy como que amaneció revueltón el río, sí señor.
-Y cuando está así no ajila nada...
-También es verdá. Naíta, cuando 'tá revuelto eso es maldá, no ajila ná...
-Pero ayer y que estaban sacando, bueno pues..
-Ah, noo. Ayer si es verdá que sacaron pescao esa gente, ¡por sacos!
-Lo que pasa es que hoy como que está mala la cosa.
-Mala está... Hoy sí 'tá mala la cosa, nadie saca ná...
-Bueno, nosotros vamos a hacer el empeño, quién quita y sacamos algo.
-¡Cómo no! Sí sacan, muchachos. Ustedes haciendo el empeñito sí sacan, si Dios quiere...
-Debe estar ajilando con maíz, o masa.
-¿Señor?...
-Digo, que debe estar ajilando con maíz o masa.
-Ajá, sí. Con maíz y masita es que 'tá ajilando, umjúu...
-Lo que pasa es que no trajimos maíz sino pura masa sancochá, y el problema de la masa es que ajila mucho chorrosco...
-Ah, noo. Eso sí es verdá, con masa eso es puro chorrosco, una chorroscá que no deja ajilá a los demás bichos...
-Bueno, de todos modos hay que hacer el intento, ¿verdá?
-¡Síí, claro! Hay que probá pa' ve qué ajila, je, je...
-Ah, pero, otra cosa... Cuando está así revuelto la palometa como que se esconde, ¿no es así?
-Umjúu... Se esconden las bellacas esas, y no ajila es ná, así es...
-Pero bueno, teniendo suerte, algo sacamos...
-¡Cómo no, muchachos! Sí sacan, con suerte sí sacan algo...
-Bueno, (pagamos los refrescos) entonces nos vamos.
-¿Se van ya.., pa' Guanare?
-No, noo. Pa'l río, a ver qué hacemos...
-Aajá, pa'l río.., a sacá los bichitos, muy bueno...
-Sí, vamos a ver, tal vez tenemos suerte.
-Sí, cómo no, muchachos. Si Dios quiere sí sacan, mucho...!
-Bueno, hasta luego. Muchas gracias, Don...
-Bueno pues, muchachos. Que Dios los lleve con bien, y que saquen mucho, mucho gusto pues...








