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"La historia está presente y nos rodea en todas las horas, porque no es otra cosa que la vida” Arturo Uslar Pietri
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domingo, 22 de diciembre de 2024

DISCURSO MORAL QUE EN LA APERTURA DEL PRIMER CURSO DE FILOSOFIA EN EL COLEJIO DE GUANARE

 DISCURSO MORAL

QUE EN LA APERTURA DEL PRIMER CURSO DE FILOSOFIA

EN EL COLEJIO DE GUANARE

PRONUNCIÓ SU RECTOR EL DOCTOR JOSE VICENTE DE UNDA

EN LA FESTIVIDAD RELIJIOSA DEL PATRON

SAN LUIS GONZAGA

QUE PRECEDIO AL ACTO.

X

ANO DE 1833.

Barquisimeto. Imprenta de Pablo Maria de Unda.

1833,


Preparada la Capilla del Colejio al estilo de la universidad de Carácas en actos semejantes, se reunieron treintiseis jóvenes aprovados en latinidad, de los cuales nueve eran de San Carlos, Yaritagua, Barquisimeto i el Tocuyo, i el Pro. Mtro. Macario Yepez uno de los dignos conductores de ellos ofició la misa solemne que precedió à la funcion literaria que se imprimirá por separado.

SIC ERAT IN FATIS.


DISCURSO MORAL

QUE EN LA APERTURA DEL PRIMER CURSO DE FILOSOFIA EN EL COLERO DE GUANARE PRONUNCIO SU RECTOR EL DOCTOR JOSE VICENTE DE UNDA EN LA FESTIVIDAD RELIJIOSA DEL PATRON SAN LUIS GONZAGA QUE PRECEDIÓ AL ACTO.

Ut in onnibus honorificetur Deus. 1.

Petri C. 4. v. 11. 

Que Dios sen honrado en todas las cosas son palabras de....



En todo cuanto hacemos debe Dios hallar su gloria. Esta es una maxima constante de la moral cristiana. Aun en los negocios temporales, es necesario obrar por principios, i motivos es- pirituales. Está escrito que por las cosas visibles de la tierra se entreven las invisibles del cielo, per ca, quæ visibilia sunt intellecta conspi. ciuntur.

Ya comprendeis, catolicos, que yo vengo á hablaros hoy de una empresa humana, del establecimiento de una clase de filosofía, que se ha de abrir en esta mañana bajo los auspicios sagrados del angel tutelar de las escuelas. Yo no me atreberia á interrumpir los divinos oficios, si la materia fuese enteramente profana, ni mezclaria entre los inciensos consagrados á la divinidad, unos intereses puramente humanos, en un dia que la iglesia ha señalado para celebrar Ins virtudes de uno de sus mas queridos hijos, el inmortal San Luis Gonzaga. ¡Pero será estraño que al ofrecer á Dios el homenage de nuestros cultos en obsequio del patron de la juventud estudiosa, se hable tam- bien de los estudios son acaso incompatibles las ciencias con las virtudes! no podemos ser á un mismo tiempo devotos de San Luis i profesuros do las letras!

La ignorancia, catolicos, está abjurada por el Espiritu Santo: nolluit intelligere ut bené age- ret, no quisieron saber por no obrar bien Quia tu scientiam repulisti, repellam te... dice el profeta Oseas, por que tu despresiaste la ciencia, yo te despreciaré. Al contrario impuso Dios un precepto espreso en el capitulo 10. del Levitico, ordenando que todos adquieran ciencias para que sepan discernir lo santo de lo profano, i la iglesia canta, que la boca del justo ha de meditar continuamente en la sabiduría. Os justi meditabitur sapientiam.

Contraigamonos al asunto de mi tema, honremos á Dios en todas las cosas; honremosle con nuestra devocion al glorioso San Luis Gonzaga: punto 1. honremosle con nuestras tareas literarias punto 2. dos reflexiones que ocuparán este breve rato, si me prestais vuestra atencion, i me ayudais antes á implorar las luces del Espiritu Santo por la intercocion de su augusta esposa invocandola con las mismas palabras con que la saludó el glorioso arcangel San Gabriel cuando la dijo:

AVE MARIA.

Que el camino del cielo son el de la humildad, pobresa, i retiro lo dice el santo evangelio; pero que tam bien se suba à la gloria por medio de los honores, de las digoidades, i de la grandeza del mundo lo acredita el Señor de tiempo en tiempo ofreciendonos heroes que exitan nuestra admiracion, i nos convidan á seguir su egemplo. Uno de estos es el gran Santo á cuya memoria consagramos esta festividad relijiosa, San Luis Gonzaga principe de Mantua, i Marquéz de Castellon. Maravilla és os ta del poder de Dios es verdad; pero no es un imposible con la gracia de Dios. La misma grandeza de que los mundanos abusan para desagradar á su majestad, sirvió å Gonzaga para colocarlo sobre nuestros altares. Dios le hizo grande en la tierra, i el supo hacerse mas grande para el cielo.

Cuando el Señor då nacimiento, ilustre, abundantes riquezas, puestos altos, i todo aquello que el mundo llama fortuna, los hombres se engrien, se, envanecen, i con un corazon henchido de bienes perecederos se olvidan de. los eternos: pero que diferente impresion hi- cieron aquellos en el corazon de Gonzaga! Mientras los demas hombres sucrfiican su vida, su quietud, i aun su conciencia por adquirirlos, él no pensó en otra cosa que despreciarlos, i formar su felicidad sobre bases mas solidas.

Si, católicos, desde los siete años de su edad consagró su tierno corazon á Dios. i arreglo su método de vida con tales progresos, dice el Cardenal Belarmino, que á los nueve hizo voto de guardar perpetuamente su virginidad, voto que observó con tal perfeccion que jamás llegó a mirar la cara a mujer alguna, sin eceptuar å su propia madre por que sabía que todo objeto de esta especie es su enemigo, que los ojos son traidores, i que el aire que se respira en el mundo está envenenado, i puede lastimar esta virtud, asi como el viento fuerte marchita las flores,

En una palabra él poseyó la virginidad en tal grado, que ecepto la Reina de los Angeles, es uno de los primeros modelos que reconoce la iglesia; mantuvo su candor ileso, y no sintió aquellos estimulos de la carne, que hacian gemir al Apostol San Pablo, i decir como desesperado ¿quis me liberabit de corpore mortis hujus! No tuvo contra esta virtud ni pensamientos involuntarios, ni representaciones feas, ni sueños menos honestos; por eso i con mucha razon le llama la iglesia Anjel en carnes ú hombre sin carne.

Jóvenes estudiosos, aprended å ser puros, Gonzaga s es vuestro modelo, no espereia que un triste desengaño os obligue å verter lagrimas de confusion. Dios no quiere los despojos de la culpa, ni las sobras despreciables de vuestra edad. La juventud, la juventud florida es la que Dios reclama, la juventud inocente es la que agrada a Su Majestad, por que ordinariamente es la parte mas pura de la vida, y la menos mancillada por el pecado. puesto que ni se tiene tanta noticia de lo malo, ni hay tanto poder para ejecutarlo, i ademas de que estando mas reciente la gracia del bautismo, está menos sucia el alma que la recibió. Por eso el Sefioros dice repe- tidas veces en el ecleciastes; acuerdate de tu criador en el tiempo de tu juventud: vecibe la instruccion en los primeros dias de tu niñés i en otro capitulo dice el Espiritu Santo: El joven segun los caminos de su adoles- cencia asi serán los términos de su vejez, adolescens jux la viam suam etiam cum senuerit non recedet ab ca.

Mas si las palabras, i autoridades de las santas escrituras no hastan, jóvenes muy amados, para convenceros de esta necesidad, baste el jemplo de vuestro patron; yo no os lo propongo despues que entró en la compañia de Jesus, despues que siendo relijioso fué un asombro de penitencia: yo os lo propongo en el siglo, rodeado todavia del esplendor de su casa, i del brillo de los honores, yo os lo propongo en en el estado en que estais vosotros, jóven, secular, i estudiante. Vosotros lo teneis por vuestro angel tutelar, está bien: la silla romana ós lo declaró asi por el órgano del Sumo Pontifice ¿por que no podeis sor i hacer lo mismo que este santo hizo, i fubt ¿quidni poteris, dice San Agustin, quod, isti, et ista potuerunt! joven fué como vosotros, hijo de Adan, i de padres pecadores, un origen corrompido, i una rais amarga fué el principio de su existencia, él vivió en el mismo mundo que habitais zen que consiste pues la diferencia de sus inclinaciones, i las vuestras? Consiste en que el consagró su corazon à Dios desde que le conoció, consiste en que maceró su cuerpo antes que pudiese ser delincuente; consiste en que no le dió cuartel al pecado. ¿Que os prohibe pues á vosotros para que podais hacer lo mismo? Las mismas promesas que le animaron a ser casto, son las que animan à vosotros, el mismo paraiso, que & 61, está ofrecido á vosotros. Demasiado viejo es el mundo para que no esteis dosengafiados de su falcedad, i de sus escollos: mil ejemplos habeis leido, i una constante esperiencia acredita el término funesto, que tiene una juventud corrompida esperimentad pues en cabeza agena, sed inocentes como la paloma, i cautos como In serpiente. Jóvenes venturosos, honrad por último & Dios con vuestra devocion, é imitacion & San Luis, como os lo propuse en mi primera parte. Honradlo tambien con vuestras tareas literarias, como os lo propondré en la segunda.

Segunda parte.

El hombre ignotante en su creacion era tambien sabio, justo, i dichoso, por que hallaba dentro de si mie- mo los principios de la sabiduria, i las reglas de acciones. Ninguna ignorancia oscurecia su entendimiento, ninguna concupiscencia inquietaba su corazon, ni las esperanzas eran convatidas de temores, ni las alegrias mezcladas de pesares. En tal estado el hombre era el retrato de las perfecciones formado por las manos de un Dios. Esta es la grata historia del primer hombre colocado en el paraiso, i esta suerte hubiera cabido à su descendencia, si él hubiera sido siempre fiel al supremo autor de su ser.

Mas vosotros lo sabeis, Adan pecó, i la fatal trascendencia de su pecado volcó todos los elementos de nuestra dicha: la negra ignorancia cegó la fuente de la sabiduria, i condenő al hombre à solicitarla al travéz de los errores.

Cuantas opiniones, cuantas disputas, dividieron las escuelas de los primeros filosofos; unos dudaban de todo, i otros juzgaban que todo lo sabian; unos no que rian conocer Dios alguno, y otros formaban dioses à su modo. Roma aquella capital del universo, que se gloriaba de poseer las ciencias, i la politica adoro dioses ridiculos, i abrazó todas las supersticiones de las naciones que habia vencido. Pitagoras, Platon, Seneca, i Aristóteles, aquellos filosofos que parecian inspirados del cielo no fueron mas felices en este punto. La sabiduria ponderada del Egypto, de la Grecia, i de Roma fué una escuela de absurdos, de politeismo, i de idolatria. Los libros de las Sibilas i las ceremonias religiosos de Numa Pompilio no se dirijieron à otra cosa, sino à adorar los dioses del Capitolio. Ved aqui una ignorancia que no pudieron sacudir los ingenios mas sublimes de la antiguedad. La revelacion sola, catolicos, solo la revelacion comunicó al mundo ideas esactas de la verdad por que solo un ser infalible puede ser el autor de ella.

Mas que medios tan dificultosos para conseguirla. Ella debia imprimirse á los hombres en los primeros años de su juventud, cuando no es vida la razon, cuando se desarrollan las paciones todas, cuando la subordinacion, i el estudio están en pugna con el atolondramiento de la edad.

Mas alabados sean los concilios de Nicen en el siglo 4º, de Toledo en el 6, i el de Trento en el 16 que inventaron enclaustrar la juventud estudiosa, é insti- tuir los colejios para contener la inquietud de aquella edad. Es tan conforme la iden de la sabiduria con la clausura, i el retiro; que en el siglo 10. en que oprobio del enten- dimiento humano se hizo alarde de la ignorancia, solo en los monasterios se albergáron las ciencias. Por esto principio es que los papas santos, i los sabios reyes de comun acuerdo han fundado colejios in- numerables, que con la direccion de maestros cientificos, la severidad, i el buen orden mantengan la fuente preciosa del saber. Las repúblicas bien organisadas, como la nuestra, se han hecho un deber de preferencia protejer estos establecimientos, para que dén sabios magistrados, doctos naturalistas, ministros santos del altar.

Ah! Juliano Apostata prohibió por un edicto à los cristianos el estudio de las ciencias, i esta prohibicion, dice San Agustin, fué mas ominosa que la tremenda cuchilla de los tiranos, por que ésta fertilisaba jos campos de la iglesia produciando mártires á millares, i aquella era y es la laguna sonagosa que arroja los alitos inmundos de la impiedad, i el libertinaje.

Si, estudiosa juventud, la virtud es hermana lejitima. de las letras, asi como la inmoralidad es el aborto de la ignorancia. Es muy exacta esta idea, por que entonces se vive sin leves, sin costumbres, sin reglas, ni freno, i parece que el cielo en sus endjos abre el averno, i lan- za las tinieblas como un azote de los hombres.

Jóvenes venturosos, hoy vais á dar un paso gigantexco en la carrera del saber; al año completo de haberse abierto estas puertas para los alumnos de San Luis, se establece una catedra de filosofia. Vosotros vais à dar un soplo de vida á la jeneracion prosente, y a llenar las intenciones que tuvieron vuestros abuelos en la fundacion de esta santa casa; deber sagrado que os impone el eco de sus Manes desde la tumba, El cielo os ha decorado con talentos, i es pecesario emplearlos bien. Un vasto campo se os prepara para ejercitarlo con suceso.

La filosofia, si, la filosofia es el motivo noble de vuestras nepiraciones, i hoy es el premio grandioso de vuestras tareas. Habeis ascendido á la primera escala de Minerva, sois gramáticos, i de hoy en adelante seréis filosofos porque con la llabe del idioma latino habeis abierto el arca de los secretos humanos, en que está contenida la simiente de todas las ciencias. Vais à principiar por el entendimiento, á despejar la razon, pulirla, i perfeccionarla. La logica os enseñará à percibir las ideas, ordenarlas, i compararlas para discurrir con criterio, i no su combir al error.

La fisica tratará de los cuerpos, su gravedad, sus movimientos, su organisacion, i estructura. La astronomia os levantará a la esfera celeste, i hará que desciendan de alli esas masas enormes que embellecen el universo para medirlas noå bajo ba por medio del calculo, pesarlas, i cirounscribirlas la orbita que deben llevar en sus jiros.

La ética formará el corazon, ensefiará al filosofo Kus deberes para con Dios, para con los hombres, i para consigo mismo, i la metaficica última parte de la filosofia os pondrá en contacto con la divinidad, tratará de los espiritus, i en primer lugar del Espiritu Soberano autor del universo, en cuanto pueda percibirse con las luces naturales.

Que embelezo! por mas que yo apure las fuerzas de mi entendimiento, i aunque lo ayudase con las frases de la retórica, no podria desempeñar con suceso es te panegirico.

¿Habrá una ciencia mas encantadora? la habrá mas necesaria El hombre sin estos conocimientos, yo me atrevo à decirlo, es una especie de automata que se mueve sin saber por que, es un ser que piensa, i discurre & tientas, i por instinto.

¿Pero donde voy? Mi imaginacion se pierde. Concluyamos. Cursantes de filosofia, alumnos de San Luis, jóvenes estudiosos de todas clases, lo que falta esta on vuestras manos; el santo temor de Dios como principio de toda la sabiduria initiun sapientiæ est timor Domini, la devocion à San Luis Gonzaga como vuestro patron, i una constante aplicacion á las letras como un medio para saber. Sobre todo gravad en vuestros corazones el tema que hé propuesto en este discurso ut in omnibus honorificetur Deus, que en todo sea honrado el nombre de Dios, para que con vuestras tareas consignis mañana ser el honor de vuestras casas, la alegria de vuestros padres, i el timbre de este pueblo, i ademas que ellas os proporcionen el estado que os ha de conducir à la gloria que os deseo en el nombre del Padre &. 

AMEN.



miércoles, 17 de abril de 2019

Luis Fajardo Galeno

Durante la Colonia hubo en Guanare un grupo minoritario llamado godos, fervorosos pilares de la monarquía, eternos usufructuarios de las prebendas del poder como alcaldes, ediles, gobernadores, jueces y consejeros. Al proclamarse la república muchos de ellos--criollos y peninsulares--juraron la nueva Constitución como patriotas de nuevo cuño. Otros prefirieron permanecer fieles a sus tradiciones, expuestos a sufrir las consecuencias.

Entre los primeros figuran los Fajardo o Faxardo, primeros factores en plegarse a la nueva situación y como descendientes de esta ilustre familia figura el nombre que encabeza estas líneas.

Luis nació el 27 de junio de 1886 y sus padres se esmeraron en prodigarle una buena educación acorde con las posibilidades de la época.

Es un muchacho despierto, algo tímido y poco amistoso como si se concentrara en su yo interno para poder asimilar los difíciles estudios emprendidos por propia voluntad. Se inscribe en el colegio San Luis Gonzaga hasta culminar la secundaria con las más altas calificaciones; mientras espera la apertura del curso de filosofía y letras se dedica a perfeccionar sus conocimientos de latín y griego hasta permitirle leer los clásicos en su propio idioma. Sus compañeros reconocen en él "un cerebro" capacitado para llegar a las alturas de las letras, aunque noten en él ciertas distracciones como si viajara por otros mundos.

Sus aspiraciones para seguir el curso universitario se frustran, por una parte, por la guerra civil y por otra, el fallecimiento de su padre, obligado a enfrentar las necesidades de su familia y la suya propia.

Entre los dilemas presentados se resuelve a prepararse para la carrera pedagógica y cuando menos lo espera es llamado para ofrecerle la cátedra de historia y literatura en el viejo colegio.

A pesar de su temperamento apacible don Luis sabía aprovechar el tiempo disponible empleándolo en labores rentables como fueron: adquisición de una pequeña imprenta en sociedad con Maximiliano Falcón Carta, para atender las solicitudes del ramo así como también sacar el semanario titulado "La Capilla Ardiente", y sus redactores fueron el doctor Manuel Heredia Alas, Fernando Delgado Lozano y Ramón Peraza. Este vocero tuvo gran prestigio en todo occidente porque por primera vez en la provincia circulaba con editoriales de política, crónicas sociales de índole analítica y sus comentarios satíricos sobre determinada materia de carácter comunitario.

Fue célebre la polémica celebrada entre dos médicos, Heredia Alas y Pino Pou sobre el origen de la crisis semiagónica de la ciudad y que después de sesudos argumentos se declaró tablas.

De cuando en cuando enviaba al Cojo Ilustrado un artículo de actualidad literaria, sea crítica de determinada obra o análisis sobre las escuelas en boga, recibiendo una suma como colaboración pagada.

Desempeñó cargos en la administración pública tales como archivero del Estado, diputado a la Legislatura regional y secretario de la Corte Suprema; en todos ellos demostró competencia y probidad.

Cuando fue nombrado rector del Colegio Nacional se dedicó únicamente a su dilatada atención para levantar su prestigio, entonces en plena decadencia. A sus esfuerzos logra conjurar la crisis para incorporar sus actividades hacia los fines programados.

El bachiller Luis Fajardo Galeno no ha recibido el reconocimiento de la patria por los grandes servicios prestados a la educación. Pobre y olvidado muere en San Juan de los Morros, agobiado por los achaques de sus 80 años, en medio de su atribulada esposa y de sus hijos.

Referencia

Quintero García, Pedro 1991. Guanaguanare. Biblioteca de temas y autores portugueseños. Ediciones del Congreso de la República. pp. 242 243

viernes, 18 de octubre de 2013

Discurso conmemorativo de los 400 años de Guanare en el Congreso de la República Dr. Cipriano Heredia Angulo.

DISCURSO DE ORDEN
EN EL CONGRESO DE LA REPÚBLICA

Caracas 31 de octubre de 1991

Dr. Cipriano Heredia Angulo

EL PRESIDENTE.— Se designa una comisión integrada por la senadora Sonia Sgambatti y los diputados Luis Manuel Esculpí y Ramón Guillermo Aveledo, para que se sirvan conducir al Orador de Orden, Cipriano Heredia Angulo, hasta la Tribuna de Honor.

(La comisión cumple su cometido).
Ciudadano Presidente de la República
Ciudadano Presidente del Congreso de la República
Ciudadano Presidente Encargado de la Cámara de Diputados Ciudadano Presidente y demás colegas magistrados de la Corte Suprema de Justicia
Ciudadano ex Presidente de la República, doctor Rafael Caldera Ciudadano ex Presidente de la República, doctor Luis Herrera Campins
Ciudadano Ministro de Estado para las relaciones entre el Ejecutivo Nacional y el Congreso de la República
Ciudadano ex Presidente de la Junta de Gobierno Vicealmirante Wolfgang Larrazábal
Honorables Senadores, honorables Diputados
Ciudadanos Ministros del Despacho
Ciudadano Gobernador y demás autoridades regionales, civiles, eclesiásticas y militares del Estado Portuguesa
Ciudadanos Representantes de las Academias Nacionales
Señores Representantes de las Universidades Nacionales
Ciudadanos Presidentes de Institutos Autónomos
Invitados Especiales
Representantes de los Medios de Comunicación Social

Guanare Siempre

Señoras y Señores:

Con emoción filial os digo ¡Salve, ciudad querida! Desde esta tribuna de honor que hoy me brinda el Congreso de la República, y que yo antes ocupara en mi ya lejana actividad parlamentaria; y hoy, porque Justamente se conmemora mediante este acto el Cuarto Centenario de tu gloriosa fundación. Si, de la fundación de una ciudad como Guanare, con pasado de gloria, con digno presente y con un futuro promisor.

Así lo testimonia el hecho de que a esta conmemoración se hayan unido organismos públicos y privados y muchas individualidades, con el objeto de hacer más condigna la celebración de esta efemérides. Así lo testimonio en nombre de la Junta Nacional Cuatricentenaria que me honro en presidir, conjuntamente con los distinguidos coterráneos doctores Gonzalo Barrios y Luis Herrera Campins, ambos miembros de este Alto Cuerpo deliberante.

Quiero en este momento liminar de mis palabras, hacer énfasis en el valor del sentimiento de afecto hacia la tierra nativa. Algunos han tenido el decir de que este sentimiento es algo como parroquialismo, es limitante, cuando en verdad se trata del más caro de los sentimientos porque encierra lo más puro del recuerdo y lo más limpio de las añoranzas.

Esta es la razón fundamental de que el sentimiento de afecto a la tierra nativa, más bien constituye un elemento que motiva el progreso, que estimula el desarrollo, cuando aquel no se utiliza para alimentar rivalidades, sino para sostener reivindicaciones y plantear elementos fundamentales para el desarrollo de las regiones y de todo el país. Y así lo digo, porque creo que nunca como ahora es más oportuna la cita de don Miguel de Unamuno cuando dijo: "Queriendo la Patria chica se quiere la Patria grande y con ella al mundo".

Ahí está un principio de la solidaridad humana, allí está la explicación de la razón fundamental de la vinculación del hombre con su raíz telúrica. La explicación de la vinculación del hombre con su tierra, la de los primeros afectos, la de los primeros cariños, la del amor de los padres, la de los juegos y compañías de la infancia, la de la mirada furtiva de los primeros amores, y la de lo recóndito de la fe enseñada. Ese es el mismo sentimiento que por algo se unía en la tradición, y nos explica que en la antigüedad los lugares tuvieran sus propios que eran los Dioses lares.

Esa vinculación, ese afecto hacia el lugar del nacimiento, hacia los lugares del contacto del hombre con los seres y las cosas que primariamente le han rodeado, muy bien lo encontramos en Simón Bolívar cuando prodigo a Caracas todo su afecto y dijo  "que a ella todo lo debía y que por ella todo lo haría". El mismo sentimiento de don Andrés Bello, cuando desde las lejanías evocara el curso cantarino del Anauco y del Catuche. El mismo sentimiento de Baralt cuando evoca su "tierra del sol amada"; el de Andrés Eloy Blanco de su Cumaná de "sal y espuma"; el de Lazo Martí cuando al nativo en alero ajeno le dice "es tiempo de que vuelvas, es tiempo de que tornes".

Esa es la razón, señores, por las cuales nosotros nos encontramos en medio de ustedes, en medio de tan distinguida y selecta concurrencia, especialmente caracterizada por la presencia de los parlamentarios del país, que constituye un poder fundamental en la estructura constitucional de la República, tanto como lo constituye el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial al cual me honro en pertenecer.


Cap. Juan Fernadez de León
Esa razón, señores, nos lleva a evocar en estos momentos mi nativa tierra, la tierra de Guanare, la que se bautizara un día con el nombre de Valle de San Juan de Guanaguanare del Espíritu Santo. Es la misma ciudad, señores, que fundara Juan Fernández de León el 3 de noviembre de 1591, en expedición que había partido de El Tocuyo, porque bien consideraba el Gobierno de don Diego de Osorio, que ya era necesario ir poblando, conquistando, colonizando la llanura, porque hasta entonces la colonización se había detenido en algunos lugares de la mar como Cubagua, de la Costa, desde Cumaná hasta Maracaibo, del Centro y de los Andes del país. Pero no se había descendido a la llanura, no se había ido a clavar la cruz y la espada que caracterizaba la gran fusión de poder de entonces, en esa gran inmensidad que por algo tiene el color de la esperanza.

Señores, esa expedición bajó de la matriz ciudad de El Tocuyo, de donde también habían salido las expediciones fundadoras de Caracas, de Barquisimeto y de otras ciudades. Bajó hacia la llanura por la Serranía de Catafaca, hoy La Raya, y San José de la Montaña y otros lugares, hasta llegar al Río Portuguesa en donde un accidente completamente aciago determinó y cambió el curso de la historia regional. Una lusitana expedicionaria pereció por sumersión en las aguas del Río Timire de los aborígenes y desde entonces a aquel río se le dio el nombre de La Portuguesa, nombre que luego se extendió a la comarca, más tarde a la provincia cuando ésta fue creada, y luego a nuestro nativo Estado Portuguesa. Y es justamente el río que abraza toda la comunidad llanera, porque atraviesa Portuguesa, entra a Barinas, atraviesa Cojedes, se viene al Guárico y viene a traerle su tributo de aguas al Apure, justamente frente a San Fernando.

Cuando esa expedición encabezada por el capitán
Río Guanare al fondo la Sierra de Portuguesa
portugués Juan Fernández de León, cuestionado de suyo desde el primer momento por el hecho mismo de su nacionalidad, aunque él proclamara ser nativo de Portugal pero criado y formado en Cádiz, es la expedición que va buscando los sitios que llamaban entonces de Caranaca y Los Cerrillos; y así se penetra ya en tierra que es hoy Portuguesa, hasta el lugar llamado La Mesa de Cavacas inmediato y comprendido hoy dentro de nuestra ciudad, en donde fundan a Guanaguanare del Espíritu Santo. Y justamente la asientan en las orillas del Río Guanaguanare, apocopado luego por Guanare, seguramente para que tuviera siempre la provisión de agua, cuando éste ha sido el suplicio de siglos de la ciudad.

Representación de la fundación de Guanare

Lógicamente que el conquistador le da cumplimiento lo mismo que el colonizador a todos los ritos y a todas las ceremonias que imponen las leyes de España, y allí Juan Fernández de León, en una forma solemne, levantando el Acta respectiva como no la tienen muchas ciudades de América, queda estampada la fundación de Guanare, que no ha necesitado artilugios históricos para determinarse cuando nació, cuando se le fundó. Pues bien, sentado así este principio, nos encontramos conque de una vez allí se constituye la autoridad municipal como es el Cabildo, la justicia real, el Juez de comiso, el Teniente del Rey. No faltaba,ninguna autoridad y menos podía faltar la autoridad eclesiástica que estaba presidiendo desde la Corona de Castilla todo el proceso de colonización de América.

Luego, sencillamente señores, van a tener su encuentro inmediato con los aborígenes que allí se encontraban. Muchos de ellos se desplazaban hacia diversas regiones del país, huyen al norte, hacia las montañas que hoy colindan con los hoy Estados Lara y Trujillo. Otros penetran hacia el fondo de los Llanos, quizás buscando aquella vieja ruta que habían seguido los Bélzares de Hamburgo con Jorge Spira y Nicolás de Federman, cuando en 1.530 llegaron a las riberas del Río Acarigua y por ahí se desplazaron hasta el fondo de los Llanos, como muy bien lo describe en su magnífica elegía don Juan de Castellanos.

Señores, ahí tropiezan de una vez, ahí ocurre el enfrentamiento de aquellos hombres que vienen con la espada, con los arcabuces en la mano y los indios que sólo tienen la provisión de sus flechas. Se encuentran con las tribus de Guamonteyes, pertenecientes a Jiraharas y Caribes, también con las tribus de los Coyones y finalmente con las de los Cospes y los Coromotos que habían venido del occidente de la Nación. Y, como para agregar algo más a todo este proceso de significación histórica, se les va a agregar en el proceso de la colonización una improvisada capitana también que es la Virgen de Coromoto, aparecida en un bohío en esa región y que atrae al Cacique a la fe cristiana.

Configurado así ese cuadro nos encontramos con que viene allí a fundarse una ciudad en el lugar que hoy ocupa la ciudad de Guanare, que no es una ciudad grecolatina como aquellas que magistralmente describe Fustél de Culangés. No es una ciudad virreinal de las que existen en nuestro Continente, es sencillamente una ciudad española enclavada en el corazón de los Llanos; y no en el corazón de los Llanos propiamente dichos sino a la cabeza de los Llanos y al pie de los Andes, como un abrazo de piedra para estrechar por siempre esas dos grandes porciones de nuestra geografía.

Guanare seguidamente se puebla de familias españolas y por eso nos encontramos conque se destacan tanto, se acumulan, inclusive los catalanes formando su propia calle con los Pou a la cabeza; y luego los vascos con los Oráa, los Alzuru, los Balda, los Macías, los Ariza, los Bastarrachea, los Olaechea y tantos otros. Esa es la formación étnica que tiene aquella ciudad; y también algunos lusitanos que se quedaron en la región como el alcalde don Domingo de Mederos y el propio fundador Juan Fernández de León cuyos huesos reposan en tierra guanareña.

En esa misma región van a comenzar a levantarse grandes edificas, ellos son, sobre todo, hechos positivos, porque no todo en la conquista es la leyenda negra, hay una parte también que es la leyenda, o como dijera Rufino Blanco Fombona en su obra "El Conquistador Español del Siglo XVI", que hemos convenido en gran parte historiadores en reconciliarnos mucho con la Patria fundadora.

En efecto, esa huella de España no puede considerarse nunca desapercibida, no podemos marginarla, y ¿cuál es esa España que ha venido a fundarnos, a colonizarnos y estrecharnos en sus brazos? Es la España cruel y la España bondadosa, es la España de la Inquisición, la España de los castigos bárbaros, la España también de Cervantes con el caballero idealista y con Sancho pragmático. Es la España de Lope de Vega, es la España de Calderón de la Barca, es la España de tantos y tantos hombres de gloria, es la España de los crueles Encomenderos y también la España de la dulce bondad de las Expediciones Capuchinas. Esa es la misma España de los Monarcas, tan notables como Carlos III que nos dio identidad y nos elevó a Capitanía General; como Felipe II que le dio brillo al Imperio y extendió el dominio de España a todos los mares; y la de Fernando VII despótico, contra el cual se levantaron estos países en su acción emancipadora. Pero también es la España que para nosotros significa más todavía con Francisco de Vittoria, quien proclama el derecho que tenían nuestros aborígenes como dueños legítimos de esta tierra porque ellos eran sus primitivos ocupantes.

En esa región de Portuguesa a la cual hoy me vengo refiriendo, van a desarrollarse también los comienzos de la ganadería y de la agricultura en una forma sensible, y más sensible aun cuando se establece la Compañía Guipuzcoana, que justamente tiene su sede en Guanare y allá está todavía testimoniando esto ante los siglos, la fastuosa mansión en donde estaba la casa principal de esa Compañía; y de esa Compañía eran sufragáneas de la sede de Guanare todas las demás factorías de la Compañía Guipuzcoana, desde el Yaracuy hasta Guasdualito. El cultivo del tabaco, el cultivo de añil, el comercio de los cueros de res, esos eran de aquel monopolio de la Compañía, que en gran parte vino a sernos favorable, porque despertó tanto el odio de los mantuanos que esto los precipitó quizás, en gran parte a lanzarse a la causa de la independencia.

Sí, esa es la Guanare que se aboca al proceso de la Independencia, y que aquí está presente con José Vicente de Unda cuando éste, no obstante su condición de clérigo, firma el Acta de la Independencia haciéndolo constar expresamente. Es sencillamente un levita criollo, que cree por sobre todo en el Dios de la libertad y que no cree en más corona que la de su propia Iglesia.

Eso es sencillamente, señores, lo que ocurre en esta circunstancia. Se ha firmado el Acta de la Independencia. Guanare en gran parte se adhiere a ella y está representado en este caso por Unda; pero también hay un poderoso grupo de realistas, porque eran familias provenientes  de España, arraigadas acá con las convicciones de España y que seguían defendiendo la causa de su credo y de su Rey. Por eso se presenta un movimiento contrarrevolucionario muy enseguida, apenas el año 12, y tiene que ir don José Francisco Olaechea a buscar auxilio a Barinas para dominar la insurrección que en Guanare se habría descubierto.

Cuando esto ocurre, ya viene pronto la detención de
Casa de Los Unda. Actual Museo de Guanare
Unda y de su hermano José 
Antonio, porque no sólo el Obispo fue prócer, es toda una familia de siete hermanos, todos de actuación procera, en el campo civil, en el campo militar, y desde la cátedra fundadora de las luces de la República. Allí está Unda preso, traído a Valencia junto con su hermano José Antonio y salvado del suplicio definitivo sólo por una bondadosa decisión del Regente Heredia, a la cabeza de la Audiencia de Caracas, esa noble Institución. predecesora en lo antiguo de la siempre respetable Corte Suprema de Justicia de hoy.

Señores, cuando Bolívar llena a Guanare en el medio
Arca de los reales estancos. Museo de la Ciudad de Guanare
día canicular del l de julio de 1813 vienen frescos todas la tinta roja del Decreto de Trujillo y los laureles  de Niquitao. En Guanare encuentra la mejor acogida, y también en el orden material, toma posesión de doscientos mil pesos que están en los arcones reales, que provienen de las arcas del enemigo, además de numerosas mercancías que le han sido de gran utilidad v son de un efecto decisivo en la Campaña Admirable como él mismo le dice a José Félix Ribas en su carta. Permanece allí con su Cuartel General durante unos días, hay plena actividad y ahí se asciende a Comandante a aquel  joven oficial zuliano llamado Rafael Urdaneta. Se desplaza a Barinas, regresa a Guanare al cabo de seis días y vuelve a establecer su Cuartel General, desde ahí expide numerosas correspondencias entre ella una muy valiosa para el señor de Peñalver, y así cuando ha permanecido unos días sigue Bolívar su marcha  hacia el Centro hacia la consagraciòn definitiva en esta ciudad que le va a dar el titulo de "Libertador".


Pero viene entonces algo extraordinario. El año 1821 va Bolívar a tener de nuevo Cuartel General en Guanare, y es allí donde convoca con los gloriosos ejércitos de Apure, y adonde Páez se desplaza, pero cuando llega ya el Libertador ha marchado hacia Araure y hacia San Carlos en donde lo espera, para ir juntos a la definitiva gloria de Carabobo. Pero en Carabobo está también presente la ciudad de Guanare, porque el jefe del Estado Mayor de Páez es el coronel guanareño Miguel Antonio Vásquez, por cierto primer Gobernador Militar de Caracas en 1822.

También fueron nativos los próceres Luque, Escalona, los Castejón, Rodríguez, Abreu, Márquez, entre otros.

Esa es la situación, señores, pero en 1821 cuando ya han triunfado las armas en Carabobo, se piensa que la emancipación no ha sido únicamente para destronar aquí el poder monárquico, no para sustituir un despotismo por el otro; es necesario sembrar la simiente de la cultura, es necesario llevar las luces del entendimiento hacia las clases populares. Eso lo interpreta Unda, y como él, a quien también reverenciamos en este acto, ha cultivado la amistad con el Libertador y le plantea la necesidad de instaurar un colegio, un colegio de secundaria como no existía en el país. Porque a Guanare le asisten circunstancias especiales en tres momentos trascendentes de la República: Cuando se firma el Acta de la Independencia, en que lo hace el único clérigo que a ella se adhiere; cuando en ella se funda el primer colegio de enseñanza secundaria en Venezuela en 1825; y luego, cuando ella le da a la Patria una Patrona para su fe religiosa. Esa es la situación existente, y Unda, todavía levantadas las polvaredas de Carabobo,
Antiguo Convento Franciscano sede del
Colegio San Luis Gonzaga 1825
ya recuerda la promesa del colegio, y en 1825, estando Bolívar en la larga Campaña del Sur, expide Santander el Decreto creando aquella Casa de Estudios que después Unda bautiza con el nombre de "San Luis Gonzaga" por su adhesión a ese Santo de la Iglesia.


En tales circunstancias se produce, pues, el surgimiento de ese Centro de Enseñanza, único en el país en el orden secundario. Hasta entonces la enseñanza era impartida en las escuelas privadas y no había colegios públicos de enseñanza secundaria. Pero Unda une una circunstancia muy especial a su propósito, le da contornos de maestro de estos tiempos, y es bueno que lo tengan presente tanto ilustres elementos del magisterio, que aquí mismo asisten en estos momentos, Unda incorpora a la colectividad, le pide a Guanare entero que se haga parte del Colegio, crea una Junta de Representantes, de los padres de los estudiantes, les exige contribución y comienza por dar él el ejemplo, de poner su sueldo (cosa que, por cierto, no ha sido muy seguida por tantos educadores). En semejantes circunstancias comienza el Colegio, pero no puede comenzar el mismo año de 1825 ni 26 porque hay muchos tropiezos y la República apenas se va estructurando. Tenemos el Movimiento Separatista en ciernes y justamente Guanare también está presente en el Movimiento Separatista porque concurren otro Unda, el doctor José Francisco Unda y el señor Bartolomé Balda a firmar la Constitución de Valencia del año 30; y es más, cuando Páez se repliega sobre San Carlos, dejando en una, más o menos, aparente libertad, al Congreso de Valencia, designa como Jefe de todas las fuerzas de Occidente al héroe oriental Santiago Mariño y le fija como asiento de su Cuartel General la ciudad de Guanare. Desde ahí es de donde Mariño lanza aquella proclama inmensamente desafiante, para el Libertador, inmensamente autonomista, pero que la historia recoge como valioso documento.

Pero el colegio va a marchar, y el año 32, como el General José Antonio Páez tiene interés en la obra y como también son guanareños el Coronel Ramón Burgos, Gobernador de todo el Departamento del Orinoco, que hace su aporte al Colegio, y aquel General tan elevado en su rango que se llamó Miguel Guerrero, guanareño, Gobernador de Barinas, legislador en candidato a la Presidencia de Colombia y Jefe de Páez el año 16 en Apure. Todo ello concurre a que el Colegio inicie sus actividades, y el año 32 se abren las clases y entre los primeros alumnos están el doctor Miguel Oráa de proficua labor y el doctor Guillermo Tell Villegas, más tarde Jefe del Estado venezolano en 1870.

Señores, esos son títulos que va reuniendo una ciudad
Dr. José Vicente de Unda
y que no pueden desconocerse en el atropello de las cosas. En ese incesante andar conque hoy vemos muy a la carrera las páginas de la historia, sin detenernos, muchas veces ni un instante en los momentos más determinantes de sus glorias. Pues ahí, una vez iniciado el Colegio, Unda, además de señalar las obligaciones de los padres y de toda la colectividad respecto al Colegio, sienta un principio, que es el de que los alumnos deben, sobre todo, saber ser. Esto lo deja, quizás, como para un mensaje ante sus sucesores: Morales, Macías Anzola y Colmenares, y que no es una especulación ontológica, es saber ser, saber la función que realmente se tiene, que no se sea alumno solamente por estar inscrito, que no se sea profesional solamente por adquirir un título, sino que cada quien se valore a sí mismo, que sepa cumplir su función para que mañana no lleguen a menospreciarse ni tampoco en convertirse en ductores oficiosos de la opinión pública.


Así prosigue el Colegio en medio de vicisitudes, de calamidades de todo orden, intrigas hasta muy recientes, pero el Colegio se salva, en aquella época; se salva en manos de Unda, se salva en manos de sus sucesores y viene en este siglo a salvarse, por sobre todo, en las manos de Melitón Vargas y de Luis Fajardo Galeno.

Señores, ahí está la obra de este ilustre fundador, ahí está la obra preclara de un levita que no se detuvo en antiguallas, y que lo primero que declaró fue que aquel Colegio no podía ser únicamente para enseñar Gramática, Filosofía y Latín, sino que los alumnos tenían también que aprender canto, bailes y diversiones honestas. Todo ello constituye un valioso testimonio en la historia de esa ciudad.

Ahora, Guanare después va a vivir todas las vicisitudes propias de una nación que está permanentemente convulsionada en el mar aciago de las guerras fratricidas, las va a vivir extraordinariamente y así pasan los diversos períodos, hasta que llega aquel momento de hecatombe de la Guerra Federal. Dos veces es sitiada y atacada por Zamora sin lograr dominarla, sin lograr ocuparla, pero sí destruirla en gran parte, porque la ciudad en su mayor porción quedó reducida a escombros. Esa era la guerra, la guerra tremenda, la guerra aciaga, la guerra destructiva, no obstante que se hacía en nombre de principios muy hermosos que muchos no siguieron y que otros pisotearon. Entonces, la llamada "Atenas de los llanos" por Lisandro Alvarado; "La Hermosa y Floreciente Guanare" por Gil Fortoul, quedó reducida a escombros. Allí todo moría, allí con aquellos ataques a sangre y fuego todo perecía, perecía el ganado en las heredades, perecía la gente en las ciudades, perecía la esperanza, mejor dicho, en Guanare, o mismo que en Barinas, en aquella época luctuosa todo moría menos la muerte.

El estupor determinó gran éxodo de familias hacia cercanas  y remotas regiones del país.

Luego, Guanare va a tener un papel extraordinariamente singular también en este episodio guerrero, que tantas calamidades le habían deparado, y es que el Presidente de la Asamblea Nacional Constituyente que surge del Tratado de Coche, es el ilustre guanareño doctor Eugenio Asisclo Rivera.

Luego, cuando viene la paz guzmancista en cierta forma y a pesar de las interferencias de tantas revoluciones, la ciudad adquiere de nuevo cierto desarrollo económico y social. En gran parte se debe a que se puso en auge la navegación fluvial, a que pequeños vapores comenzaron a surcar de nuevo nuestros grandes ríos, esos mismos ríos que hoy en los veranos surcan aquella tierra como lágrimas por un territorio desierto; y que luego, en las épocas pluviales arrasan con sembradíos, con vidas humanas, y siembran en sus riberas la soledad y la ruina.


General Ovidio Abreu
Así, con aquellos intervalos, con cierta lucidez en algunos momentos cuando los hombres se dan también al trabajo constructivo, Guanare se lleva en medio del adelanto y del atraso, en medio de un estancamiento más o menos general, y con ciertos fulgores de progreso en algunos instantes. En esas épocas el caudillismo postliberal, yergue en las manos de los Generales Quintero, Abreu, Batalla, Díaz Arana. Esos son los hombres del momento y cada uno de los cuales deja su huella.

Cuando concluye el pasado siglo, ese mismo Guanare que ya es capital del gran Estado Zamora, que comprende a Portuguesa, Barinas y Cojedes, que luego es capital del Estado Zamora al cual reduce Castro a Cojedes y Portuguesa, que es la capital de la Provincia de Portuguesa desde que la crea Monagas en 1851, ostenta en sus manos esos títulos y no ha dejado de serlo sino por algunos intervalos, pero sigue siendo por derecho propio la capital de esa región.


Nectario Maria en la búsqueda del lugar de la aparición
de la Virgen de Coromoto
No pueden olvidar los anales de Guanare la acción positiva del Hermano Nectario María.

Ahora, venido a la noche del Gomecismo, del Castrismo, sepultado el país bajo aquellas ominosas tiranías, Guanare naturalmente sufre esos colapsos, esos letargos. La ciudad decae. Además se agrega a la tiranía el paludismo y los caudillismos locales; pero, sin embargo, Guanare va a tener el privilegio de ser la única ciudad en el país que, no por efecto de invasiones ni otros actos, levanta un movimiento armado como es el que tiene lugar en las manos del
General José Rafael Gabaldón
General José Rafael Gabaldón, el 28 de abril de 1929. Y la ciudad Coromotana, a su Cura, el Padre Quintana, de balandrán raído, lo ve recorrer las calles empedradas auxiliando moribundos porque en esas calles empedradas y aledaños de esa ciudad quedaron más de cien cadáveres en la jornada bélica del 7 de mayo de 1929.


Igualmente, tiene Guanare el privilegio de que allí por primera vez se rindió un tributo público a un hombre verdaderamente notable, notable de verdad, don Rómulo Gallegos, cuando allí se instaló el Centro Cultural "Rómulo Gallegos" bajo la iniciativa y la
Alirio Ugarte Pelayo, Guanareño adoptivo hijo del Gral Gabaldon
Presidencia de nuestro malogrado amigo Alirio Ugarte Pelayo. Más tarde, la ciudad, ya dentro de este trajín democrático, comienza a vivir una era distinta. Le llegan ciertas inyecciones de progreso, le llegan ciertos aires de bienestar y se acentúan el saneamiento ambiental.


La ciudad, como todo el Llano, ha visto depredada su riqueza forestal. Los hombres han convertido la industria maderera en una industria meramente extractiva, de una riqueza completamente aparente, de un dinero que no creaba riqueza sino que la destruía. Sencillamente los hombres de esa industria estaban olvidando o nunca habían conocido las palabras sublimes de Tagore cuando dijo "Los árboles son los brazos que la tierra eleva al cielo en la búsqueda de Dios". Y más aún, porque estaban ignorando las frases apocalípticas del gran Vallejo, cundo dijo: "Un día la luna se detendrá en el cielo y en la selva sólo creerán las piedras".

Esa era sencillamente la realidad de aquellos medios, esa realidad de una ciudad que cuenta entre sus haberes haber dado tres Jefes de Estado a nuestro país: el General Juan Bautista García Colmenares, nativo de Guanare, dos veces encargado por largos períodos de la Presidencia en la era Guzmancista; el doctor Raimundo Andueza Palacios, orador ilustre, quien por derecho propio llegó a la Presidencia y desde allí tuvo muy buenos miramientos hacia su región nativa; y ya bajo la era gomecista el doctor Victorino Márquez Bustillos.

Pero señores, todo ello configura un panorama de
Felix Saturnino Angulo Ariza
grandeza, con el cual no solamente concurre Guanare a la historia nacional, sino que en todas las ramas del saber, en todas las actividades de la ciencia ha estado presente; y tan es así que, hay figuras de ella que bien la representan. Ahí está en el Periodismo, Leopoldo Landaeta; en el Derecho, Angulo Ariza; en el Humanismo, Miguel Zúñiga Cisneros; en la Medicina, Pedro Blanco Gásperi. Y no es de ahora solamente, de épocas contemporáneas, es que Guanare concurre a dejar sentada su presencia en la ciencia nacional, cuando allí nacen José María Unda, el fundador de los estudios de Ciencias Médicas en la Universidad de Mérida; Rafael Pino Pou el
Dr. Rafael Pino Pou
descubridor en Venezuela de la Fiebre Recurrente; y Juan Iturbe, en 1917, codescubridor del caracol de la Bilharzia y del primer caso de Leishmaniasis Cutánea en Venezuela.


Eso, señores, son valores permanentes, esas no son efímeras cosas, esos no son refulgimientos, esas no son circunstancias, esas son realidades, esos son títulos de gloria para la eternidad. Con estos elementos, señores, he querido dar una visión panorámica de lo que representa aquella ciudad, que no por ser mi nativa ciudad y la de mis mayores, la llevo dentro de mi afecto, sino porque realmente es un testimonio del valor permanente de Venezuela para todos los tiempos, para todas las circunstancias aún las más adversas, y en medio de todos los elementos de juicio.

Ese es el mismo Guanare que hoy levanta una bandera de refulgimiento, con el apoyo de corrientes inmigratorias, con la presencia de fuerzas del trabajo de todas partes, y sobre todo, con esos elementos que nunca han faltado entre sus seres que es el fervor nativo, la añoranza a aquella tierra, al estado de que aquí hay no menos de doce parlamentarios que son hijos o nietos de personas de Guanare, y siempre se consideran como nativos de aquella tierra.

Sencillamente, señores, quiero decirles, ya para finalizar, que esa misma ciudad que yace ahí, que tiene hoy una etapa de progreso señalado, porque hoy cuenta no con el viejo Colegio de Unda solamente, sino con muchos liceos, con muchas escuelas, aunque ella era la única ciudad del interior que tenía tres en 1700; que tiene dependencias universitarias, el Vicerrectorado de la Universidad de Los Llanos Occidentales; escuelas técnicas; y sobre todo una gran voluntad de trabajo. Esa es la ciudad que espera hoy que fuerzas de la industria, elementos del trabajo y del capital vayan aumentando cada día la explotación racional de sus riquezas; que vayan incrementado el valor social de la misma, tomando en cuenta las grandes necesidades de los sectores populares. Es la misma ciudad que espera que vayan a aumentar sus rebaños, acrecentar las extensiones de cultivo, ya que también en el campo agroindustrial ha comenzado a moverse, y son numerosas las empresas allí establecidas, inclusive hay tres centrales azucareros, para procesar la miel de sus cañamelares.


Caja de Agua de Guanare construida por el Ing Eleazar Urdaneta, hijo del prócer  Rafael Urdaneta
quien fue ascendido a General por Simón Bolívar en el año 1813 en Guanare. Nota el Ing. Luciano
Urdaneta, hermano de Eleazar, fue el precursor de los acueductos modernos en Venezuela 
Señores, no quiero concluir sin dejar de manifestar que Guanare entero, en medio de todo este panorama, confía también en que se cumplan las promesas legislativas y ejecutivas respecto a la obra cardinal de esa ciudad y de toda la región que es el Acueducto. (Aplausos). Por esa razón que ya presenció en ejecución el Obispo Martí en el 1777; por esa obra que decretó Andueza Palacio y la comenzó y avanzó considerablemente; por esa obra que tanto preocupó a muchos ilustres hombres y hasta un hijo de Rafael Urdaneta fue a trabajar en ella. Por esa obra que aun no concluye, porque es una ciudad mesopotámica, una ciudad ubicada entre dos caudalosos ríos, y que sin embargo, permanece sitibunda.

Ahora, esperemos que toda esa situación cambie, que se de el paso definitivo, y que Guanare no tenga que continuar aplacando con su llanto o condenando con su protesta cívica, su sed de siglos.

Buenos días.


CARACAS 31 DE OCTUBRE DE 1991


Referencias

Heredia Angulo, Cipriano.  1991. DISCURSO DE ORDEN EN EL CONGRESO DE LA REPÚBLICA EL 31 DE OCTUBRE DE 1991. In Catalá, A. 1993. Anales del cuatricentenario de Guanare.


martes, 24 de septiembre de 2013

COLEGIO PROVINCIAL Alfredo Gómez Alvarez

COLEGIO PROVINCIAL


Busto de José Vicente de Unda colocado en el patio central
del antiguo convento de San francisco,
donde funcionó el Colegio San Luis Gonzaga,
el cual hoy lleva su nombre UEN José Vicente de Unda
El padre José Vicente de Unda, hombre de progreso, amante de la cultura pidió en horas críticas para la República al intelectual y culto prestado a las artes guerreras, por amor a su patria, don Simón Bolívar, la creación de un instituto de educación superior para su pueblo natal —Guanare—. Al Libertador le produjo esta petición un gran impacto desde luego, porque en pleno proceso de guerra, hubiera alguien pensara en estos momentos tan inciertos en cosas tan positivas, era para sorprender al más optimista, lo cierto es, que en plena Campaña del Sur el caraqueño aguijoneado por la petición ordena al Vicepresidente encargado que promulgara el decreto creando el Colegio Provincial de Guanare y así ocurre el 16 de mayo de 1825 —satisfecho los buenos deseos del Obispo Unda, se comienza por los preparativos y el 26 de mayo de 1830, después de 15 años de promulgado el Decreto,* el coronel Ramón Burgos, prefecto del Departamento del Orinoco, oficia al Corregidor del Cantón de Guanare, señor Luis Palacio y le pide información sobre el Convento Franciscano, su estado, sus condiciones y rentas ya que dicha edificación fue escogida como sede del recién creado Colegio Provincial. El 4 de junio el corregidor Palacio responde al Prefecto Burgo, informándole que el día 31 de mayo fueron desalojados del Convento los religiosos moradores, que aún estaban en él. "A pesar de todo este antecedente fase de preparación, quedan dos años para la inauguración, en este lapso ocurrieron algunos hechos que sirvieron para deteriorar y maltratar el sagrado recinto, y fue el 21 de junio de 1832 cuando se realiza el solemne acto de inicio de actividades del Colegio, bautizado con el nombre de San Luis Gonzaga —patrón de los estudiantes, acto que fue precedido por el eminente sacerdote José Vicente de Unda que había sido nombrado Rector, y como Vicerrector Liborio Colmenares, presente también las autoridades civiles, el Alcalde de la ciudad don Juan Manuel Oraa, padres representantes y el pueblo de Guanare, los futuros  alumnos internos y externos de los cuales los Becarios Ramón Losada y Raimundo Alvarez de Guanare, Bartolomé y Antonio Febres Cordero de Barinas, Narciso y Federico Rodríguez de Ospino y Mantinimiano Luque de Papelón, el acontecimiento provocó un verdadero día júbilo, con fuegos artificilaes, repiques de campanas y sobre todo desbordamiento de alegría por parte del pueblo y desde ese mismo momento colegio y pueblo unieron sus destinos. 


(*) Dr. Virgilio Tosta. Crónicas de Barinas, pág. 171.



Alfredo Gómez Alvarez


Referencia


Gómez Alvarez, Alfredo. 1991. Pequeña historia de la
Ciudad de Guanare. Edición del Congreso de la República Conmemorativas del cuatricentenario de Guanare. Caracas Noviembre 1991. pp. 45-46

CONVENTO FRANCISCANO Alfredo Gomez Alvarez

                                                                                       
Campanario del Convento de San Francisco
Es necesario comenzar por decir que el primer paso para lograr esta edificación lo dio el "señor licenciado don Leonardo de Reinoso, cura Rector Vicario Foráneo y Juez Eclesiástico de esta dicha ciudad, le comunicó una de las cláusulas de su testamento e irrevocable en que deja por ello la disposición de una capellanía su principal ocho mil y seiscientos (8.600) pesos para que a título de ella se edifique y funde un Monasterio de religiosos de la orden observante de nuestro Seráfico padre San Francisco, dentro de cierto término y que de no hacerse cese de esta fundación y quede privado de este derecho". El caso es que el Cabildo Guanareño apoyando la idea y deseo del cura Reinoso hace la, petición a su majestad el Rey Fernando VI en 1728, documento firmado por José de Montesino, José de Matos, Francisco Moctezuma, Juan de Segovia y Olmedo, José Francisco Díaz Brito --constituyentes del Cabildo.
Sector norte del convento franciscano

La espera fue larga, 28 años, pues es el 8 de junio, de 1756 cuando se recibe la respuesta mediante real cédula firmada en Aranjuez por el protector de las artes, la industria y el comercio, ordenando la construcción del Monasterio de Guanare, para 1778 la edificación no ha sido totalmente terminada, no tiene el número de religiosos que exige la disposición, de aquí que el obispo Mariano Martí, disponga: comprar la casa del Presbítero Borges y continuar la edificación, así como también la Iglesia anexa la cual se concluyó en 1800.


Otro aspecto del convento hoy sede de la UNELLEZ Guanare
En vista de la situación de la organización y no existir el número de religiosos indispensables, éste pasó a constituir en hospicio, posteriormente entra a formar parte de una historia educacional muy importante al convertirse en domicilio del Colegio San Luis de Gonzaga en 1832.


Altorelieve con motivos indígenas a la entrada del convento

                                          Alfredo Gómez Alvarez

Referencia

Gómez Alvarez, Alfredo. 1991. Pequeña historia de la Ciudad de Guanare. Edición del Congreso de la República Conmemorativas del cuatricentenario de Guanare. Caracas Noviembre 1991. p. 43