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"La historia está presente y nos rodea en todas las horas, porque no es otra cosa que la vida” Arturo Uslar Pietri
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jueves, 1 de enero de 2026

General Ovidio Abreu

La mayoría lo llamaba simplemente "don Ovidio" sin despreciar su título militar aunque nadie sabía dónde y cuándo lo había logrado; toda su vida se había dedicado a sus faenas pecuarias y por esa razón se ignoraba su hoja de servicios. En esos tiempos esos grados se adquiriran muy fácilmente y como ejemplo citaremos el caso de un em-presario local que al obsequiarle un lote de ganado de raza al Presidente Crespo, en señal de agradecimiento le expidió la jerarquía de general. El público satíricamente lo catalogaba como generales de "semana santa". Afortunadamente, en la actualidad estos casos pasaron a la historia.

Ovidio nace en Guanare en 1841 del seno de una familia acaudalada, propietaria de hatos y haciendas; recibe su instrucción en la escuela de un señor Telésforo Merlo y se encauza hacia la secundaria en el colegio nacional. Muy pronto se ve obligado a administrar los intereses familiares por la muerte de su padre.

Ya zagaletón establece relación con el círculo liberal formado por el doctor Raimundo Andueza padre, Juan Antonio Quintero y los hermanos Oráa y por este motivo es perseguido por el gobierno Conservador y cuando surgen los Monagas ocupa cargos subalternos cónsonos con sus aptitudes y al sobrevenir la guerra de los Cinco Años logra establecer relaciones con Guzmán Blanco en ocasión de llegar derrotado a uno de sus hatos cerca de Morrones. Lo auxilia con ganado, bestias y dinero para encaminarlo hacia Colombia.

Cuando Guzmán inicia el Septenio, lo llama, lo nombra Gobernador de la Provincia de Barinas y más tarde le confiere facultades extraordinarias para que fuera el árbitro político del sur de Occidente y por lo tanto ponía y quitaba mandatarios a su libre albedrío y por Guanare desfilaron, Paco Batalla, sobrino político, un general Canales, el comerciante Gudiño y otros más hasta el término del guzmancismo en 1889.

Convencido por sus consejeros íntimos y respaldado por altos dirigentes nacionales lanza su candidatura a la Presidencia de la República para el período 88-90 y en seguida se crean comisiones de respaldo en diversas ciudades con 40 periódicos que mantenían una propaganda bien organizada. En Guanare sobresalía "El Sur de Occidente" bajo la dirección de Macías Inchausti y Delfin Aguilera.

La ciudadanía sabía que el gran elector era Guzmán ya con la experiencia de Crespo y Linares Alcántara, pero no estaba demás el verdadero dirigente de la campaña era Aguilera, lo titula benemérito, patriota abnegado, honrado ciudadano, héroe liberal.

Todos están seguros del triunfo y le aconsejan ir a Caracas para que el autócrata apruebe su candidatura y luego de cumplir éste las diligencias necesarias en los círculos sociales y políticos que le brindan toda clase de atenciones regresa a Guanare satisfecho de haber aglutinado seguras probabilidades en las próximas votaciones.

Regresa a Guanare donde es recibido en las afueras de la ciudad con discursos, flores, fuegos artificiales y en el Puente Abreu se desmonta de la cabalgadura y a pie el pueblo lo acompaña hasta la casa de gobierno donde se efectúa una solemne recepción.

No todo el conglomerado estaba de su parte, Benito Fernández Abreu, un periodista de fuste, su sobrino carnal, presidía una encarnizada oposición: el estudiante de derecho V.M. Heredia Macías en unión de muchos compañeros lo ataca con argumentos legales; en Acarigua hay manifestaciones de protesta y en Barquisimeto en un banquete donde asistía Guzmán Blanco como invitado de honor, promovido por el comercio, después de terminar varios oradores abreístas, se levanta un alto representante de las fuerzas vivas y hace un "panegírico" de don Ovidio y detalla sus condiciones negativas para ser presidente: poca cultura, inepto, perezoso, indiferente, con resabios caudillescos que contradice la pureza del liberalismo. Un hombre con estas condiciones es un estigma en la dignidad de Primer Magistrado.

Guzmán sorprendido y disgustado toma la palabra y dice: "si la pe-reza tuviera la malicia, el valor y la dignidad de Ovidio Abreu, yo las recogería todas para constituir un ejército invencible". Luego pidió permiso para retirarse dejando la impresión de muletear al candidato.

Cuando llega el momento culminante triunfa Rojas Paúl entre los cuatro candidatos presentados y a pesar del golpe recibido Abreu es el primero en felicitar al vencedor augurándole un gobierno progresista.

Cuando Rojas inicia la reacción antiguzmancista, el viejo hegemon le declara la guerra a muerte y empieza creando todo género de dificultades, tildándolo de traidor y oportunista.

Nuevamente se presenta como candidato presidencial para el período 90-92 y la derrota anterior opaca la aspiración colectiva y junto con Raimundo Fonseca, Julio Sabas García, Bernardo y Juan Bautista Araujo figuraban como aspirantes y en esta ocasión otro guanareño lo derrota: el doctor Raimundo Andueza Palacio.

Su estrella fue opacándose y a finales de siglo sufre el vejamen de caer prisionero de Castro y gracias a la intervención de personajes influyentes fue liberado. Después de sufrir los achaques, muere en 1907 y aquel conglomerado que lo glorificó en sus campañas políticas, lo acompañó adolorido hasta la última morada.

El "fenómeno" de la candidatura de don Ovidio a la Presidencia de la República tenía razones que la mayoría ignoraba, Guzmán como gran elector necesitaba colocar en la Alta Magistratura amigos insospechables de probadas lealtades para evitar lo comprobado con Colina, Salazar, Pulido y el tuerto Machado.

La otra es que no le interesaba encumbrar a personalidades sobre-salientes capaces de hacerle "una mala jugada" y la gente maliciosa veía en el general Abreu un probable ganador como en varias ocasio-nes dejó entender como su favorito.

El resultado de aquellas elecciones dio una mayoría abrumadora por el doctor Rojas Paúl, un hombre dotado de sobresalientes méritos, formado en el liberalismo guzmancista y uno de sus más allegados colaboradores. ¿Qué pasó? Se dice en los conciliábulos de la intimidad que un grupo de sus adoradores perpetuos convenció al jefe del peligro de que un hombre sin proezas militares, sin cultura y reconocido de iniciativas progresistas, podía provocar un levantamiento de insensibles proporciones.

En verdad durante la campaña de su promoción donde se desplegó una cerrada propaganda de prensa, conferencia y ofrecimientos de "villas y castillas", muchos sectores de poderosas influencias mayoritarias, se manifestaron en contra de esta aspiración por considerar que Abreu no llenaba los requisitos indispensables para ejercer la Primera Magistratura.

A simple vista podría el ciudadano independiente, habitante del llano occidental, pensar en el fracaso, se trataba de un hombre de insospechada honradez, de buen abolengo y de cerrado mutismo acostumbrado a mandar como caudillo medioeval sin preocuparse de sus responsabilidades sobre el desarrollo de la mayor comodidad de sus gobernados.

Era un hombre opaco, de magulladas palabras, reconcentrado en el poder por varios lustros; contrajo matrimonio con una agraciada dama tocuyana, Mariana Pérez Limardo, tienen tres hijos y por desavenencias pasionales se rompe aquel hogar y luego se une extramatrimonial-mente a Eloísa Rivera con la cual procrea dos hijos.

Muy digno de ser mencionado es su hijo mayor, Ovidio María, cariñosamente llamado Ovidito. Fue tal la abnegada devoción por su padre, que inmoló sus ideales y aspiraciones a una alta posición política o profesional por su permanente obligación de estar al lado de su anciano progenitor.

Por tal circunstancia se abstuvo de continuar estudios universitarios; en cambio, llegó a tener elevados conocimientos para adquirir una sólida cultura. Como asiduo lector formó una biblioteca selecta, abierta siempre a los estudiantes y amigos.

Dotado de bondadosos sentimientos, en varias ocasiones obtuvo de su padre muchos beneficios para la gente humilde, así como también exoneraciones de multas o condenas policiales.

Fue un pintor autodidacto formado por su afición hacia los grandes maestros que estudiaba minuciosamente el estilo y las modalidades propias del genio.

Dejó pinturas muy interesantes entre ellas un Panorama de la Ciudad desde El Calvario, un Napoleón, el Grande, un retrato de su padre y algunos cuadros más.

Acompañó a Don Ovidio en la insólita ocasión de ser remitido al Castillo de Puerto Cabello por arbitraria orden de Castro al entrar en Caracas en 1899, una disparatada decisión a una venerable personalidad, anciano y ajeno a la política. Rectificada la disposición se le puso en libertad en San Carlos sin haber recibido ninguna explicación.

Vuelto al hogar esperó el final de sus días en medio del respetuoso cortejo que lo condujo a su última morada.


Referencias



Quintero García, Pedro 1991. Guanaguanare. Biblioteca de temas y autores portugueseños. Ediciones del Congreso de la República. pp 196-200


miércoles, 31 de diciembre de 2025

ZÚÑIGA CISNEROS, Miguel,


ZÚÑIGA CISNEROS, Miguel, (10.1.1897, 
Edo. Portuguesa - 23.1.1984, Caracas). Hijo del dirigente «mochista» Miguel Zúñiga Campins y de María J. Cisneros. Médico, profesor universitario y dirigente político. Realizó sus estudios primarios en Colombia y secundarios en Guanare, Caracas y en el colegio La Salle, de Barquisimeto, donde hizo el bachiller (1916).


Comenzó estudios de Medicina en la Universidad Central de Venezuela y se inició en la lucha antigomecista participando en la reconstitución de la Asociación de Estudiantes de Venezuela como presidente del Consejo Nacional de Estudiantes y en el movimiento estudiantil de apoyo a la huelga de los tranviarios de Caracas (abril de 1921). Encarcelado en La Rotunda, fue exiliado a México donde terminó su carrera en la Universidad Morelia de Michoacán, graduándose como médico cirujano (1924). En 1922 auspició, desde ese país, junto con Carlos León*, Manuel Antonio Pulido Méndez y Emilio Arévalo Cedeño, la fundación del Partido Republicano que acogió los postulados del socialismo y promovió la invasión del general Arévalo Cedeño por el Arauca (marzo de 1924). Consejero de Higiene y director del hospital del Valle de Santiago (México, 1924-1926), Zúñiga Cisneros radicalizó su posición política hacia el marxismo. Junto con C. León se encontró con el embajador soviético en México, S. Pestkovski* (1925) y colaboró en El Libertador [1926], el órgano de la Liga Antiimperialista de las Américas (LADLA) publicado bajo la dirección de la Comintern.

Director del Hospital Civil y del hospital de la México Mines en El Oro (1926-1928), colaboró con artículos sobre doctrina marxista en el periódico Libertad, vocero del Partido Revolucionario Venezolano (PRV), fundado en México en 1926 por Salvador de la Plaza* y los hermanos Gustavo Machado* y Eduardo Machado* y en el cual desempeñó el cargo de secretario general. Se unió a la expedición dirigida por Rafael Simón Urbina que invadió las costas falconianas en octubre de 1931. Derrotada la expedición, debió huir y permaneció exiliado en Cúcuta (1931-1935). De regreso a Venezuela, fundó el dispensario antituberculoso de Los Teques (1936) y fue nombrado jefe de servicio en el Hospital Municipal Rísquez (1937). Diputado (1938-1942), presidente (1942-1943) y senador (1944-1945) del estado Portuguesa. Profesor de Historia de la medicina (a partir de 1951) y de Seguridad social (a partir de 1958) en la Universidad Central de Venezuela, fue nombrado director de la Sociedad Venezolana de Historia de la Medicina (1955-1957) y coordinó los programas de maestría en Seguridad Social en la Universidad Central de Venezuela a partir de 1972.

Referencia

Jeifets & Jeifets. [2015]. América Latina En La Internacional Comunista, 1919 1943. Diccionario Biográfico https://books.openedition.org/ariadnaediciones/981#:~:text=23Director%20del%20Hospital%20Civil,Venezuela%20a%20partir%20de%201972.

lunes, 16 de mayo de 2022

EL BRIGADIER EN GUANARE EN EL AÑO 13 Parte I

Tío Tigre, Tío Conejo, Onza, Tigre y Lion

Como era habitual, todos estaban sentados alrededor de la fogata. El crepitar de las brasas era lo único que se oía. Los niños sentados sobre el piso se miraban buscando respuestas a la tardanza inusual del abuelo. Sobre el umbral de la puerta aparece la figura alta y fuerte de un hombre de 60 años que conserva un cuerpo duro y ágil. Sus ojos azules, su barba y cabello blanco le dan una poderosa imagen de hombre de empresas bravías y de vastos conocimientos. Su color de piel delata que en sus venas corre la sangre de los hombres de arepa y chicha. Traía una butaca de samán.

Al entrar se escucho casi al unísono un - BENDICIÓN ABUELO - como si hubiese sido ensayado para la ocasión. Dios los bendiga, dijo, mientras los miraba y detallaba  a cada uno: José, pequeño de 12 años experto nadador y cazador de conejos; Simón, el más alto tiene los ojos del abuelo y con apenas 10 añitos, Gabriel a pesar de sus once veranos vividos es un joven astuto y paciente capaz de agarrar las torcazas y perdices con la mano y María de los Angeles la más vieja: 14 años, con su cuerpo adolescente ya casi completo, es tan inventora como ingenua, capaz de encaramarse en el más alto de los arboles, así como bañarse con sus hermanos con la ropa de todos arrumada a la orilla de la quebrada y nadar como una tonina desbocada.

Se sentó entre la adolescente y el paciente, soltó una sonrisa para entrar en calor y comenzó su historia de la noche:

Mis guerreros hoy no les contaré sobre Tío Conejo y Tío Tigre, ni las hazañas de Onza, Tigre y Lión; los cuentos de espanto y aparecidos los dejaremos para una noche con menos luna - los muertos hoy descansaran en paz - Les contaré sobre una ciudad y de un hombre, como tú y como yo, que pasó por las tierras que vemos a lo lejos y que se conoce como llanos. Esto ocurrió hace hoy exactamente 20 años.

Los niños habían nacido entre montañas y neblinas, su padre era del pueblo y su madre de donde ellos eran. Nunca habían estado en un lugar donde se encuentre reunidas mas de 10 casas. Allí en las soledades del bosque andino se había refugiado el abuelo en busca de la tranquilidad que en su momento no le brindaba el terruño nativo.

José, Antonio, Gabriel y María de los Ángeles esperaban ansiosos el inicio del relato.

Esto que voy a contar ocurrió en el año 13. Como ahora llovía mucho, llovía mucho, eran aguaceros que duraban varios días y con tanta intensidad que los caminos  se volvían intransitables. Una tropa, hombres armados con espadas, lanzas y fusiles: algunos a caballo la mayoría a pie. Van camino a una ciudad que fue bautizada con un  nombre muy largo: LA CIUDAD DEL ESPIRITU SANTO DEL VALLE DE SAN JUAN DE GUANAGUANARE.

La noche la han pasado en una rancherías, la cual es conocida como Biscucuy. Paso obligado de viajeros que venían de Boconó de Trujillo o de los que iban para Chabasquén en el camino del Tocuyo. La ruta mas transitado era el primero, por allí se van directo al puerto de la Ceiba lo que nace en esa tierra tabaco, añil, algodón, maíz, cueros de res y venado y el café y cacao que se da muy bien en esta zona, rumbo a España la tierra de su Sacra Real Majestad.

Esta zona de la provincia es un paraíso; la casi continua lluvia y la montaña hacen de estos lugares propicios para una exuberante vegetación que sirve de refugio, alimento a cuanto bicho de monte pueda existir: de pluma o de pelo, terrestre o acuático, aéreo o arborícola, de sangre fría o caliente.

El cachicamo que es tan pendejo y trabaja pa´lapa: el morrocoy que no sube palo igual que el mono no sube corozo: y el tigre,  !el tigre! Donde éste ronca no hay burro con reumatismo; oyes ese alboroto? Son las guacharacas. Y eso parece un  hombre, camina en dos patas !Vade retro Satanás!. Tranquilo ese es el calumniado Salvaje, también conocido como el oso de anteojos o frontino. Y así hay muchos animales como palos hay en el monte: venados, picures, váquiros, matacan, zorros, perros de agua, cunaguaros, faros, paujíes, gavilanes, araguatos, pumas,...!

El bastimento para la tropa era aportado por la cacería que abunda en la zona: báquiros, venados, paujies, pavas, dantas, entre otros bichos: de los conucos obtenían  maíz y caraotas; y cerezas de café verde, los cuales servían para entretener el hambre de la tropa. El jobo, fruto carnoso era muy buscado por los soldados,  aunque algunos los comían con recelo debido a la creencia de que su consumo era el causante de la fiebre amarilla. En esta zona no se da muy bien el ganado debido a la humedad, la cual les provoca una gusanera o nuches que los debilita y les provoca la muerte. En el sitio donde se encontraban se habían  aliviado el hambre comiendo de los frutos del Pan de Pobre que existe en el despoblado que llaman mercado.

La tropa aunque no lo exterioriza, está impaciente, la inminencia del combate los mantiene en constante vigilia. Duermen poco, el viento helado que baja de la montaña los hace tiritar. La mayoría se encuentra en tierra extraña, son pocos los que conocen la zona. El grueso de la tropa lo conforman hombres que viene de la Nueva Granada. Desde que entraron a Venezuela pasando por San Cristóbal, Mérida y Trujillo se les han sumado algunos voluntarios, pero no en la cantidad que esperaba el comandante que los dirige. Este le comenta a su compañero Rafael Urdaneta:  Gran pesar para mi espíritu, no creí que estos pueblos fueran a reaccionar de este modo: ni víveres, ni armas, ni bestias, ni ropa, nada; todo lo esconden y los hombres rehusan a ser reclutados,  sino fuera por mi fuerza de voluntad ya habría desistido, pero adelante que la lucha nos espera.

Mérida es la ciudad donde se enrolan muchos de los que aquí vienen, allí eran estudiantes o profesores de la universidad.

José María es un médico graduado en Bogotá, fue el primer médico en ejercer en su pueblo natal y pionero en la aplicación de la vacuna antivariolica colocando en un año mas de 3000 inoculaciones y después de ejercer en su ciudad  fue llamado a crear los estudios de medicina en la ciudad de Mérida. Al enlistarse en el Ejercito de la Unión es nombrado Jefe del Cuerpo Sanitario cargo que ejerce con gran destreza y humanidad. El conocía las razones de  esta revolución, la cual se estaba fraguando desde la época de Gual y España. Su hermano hombre de gran inteligencia y sabiduría al servicio de la iglesia lo mantenía informado de todas las tendencias políticas y del movimiento emancipador, por algo había sido uno de los firmantes de acta de la independencia hace casi dos años. 

Una comisión quedó  en Trujillo a la caza de un contingente de realista que los andaba buscando. Estando en Biscucuy el grupo de espías de la mosca había logrado descubrir a un pequeño de soldados del rey que se aproximaban al poblado, pero que fueron prevenidos de la superioridad de los sediciosos y emprendieron la huida.

El Desembocadero

José María se encontraba en la retaguardia cuando escucho el grito: -!La caballería rápido! enemigo en retirada -.  Los hombres y sus cuadrúpedos salen a todo galope.

En el sitio del Pajal, también conocido como El Desembocadero del río Guanare, les dieron alcance. El impetuoso río llamado Zazaribacoa en la parte alta, en esa parte deja de comportarse como un río de montaña y comienza su tumultuoso y pesado andar en el ancho valle:  también en ese sector desemboca en él, el río Anus.

El resultado fue  desastroso para el ejercito realista; mas de la mitad falleció, el que no murió combatiendo se ahogó en el paso del río y fue alimento para caimanes y caribes: A los soldados capturados se les dio dos opciones: servir al ejercito patriota o morir fusilados. A los oficiales que los dirigían se les dio solo la última alternativa.

Allí mismo, bajo la sombra de centenarios samanes y una inmensa población de mijaos coronados de vistosas orquídeas nazarenas, fueron fusilados 3 oficiales del ejercito realista; el comandante  que fungía de jefe era Julián Montalbo, el cual pagó doble pena; la de haber perdido, siendo español (Decreto de Guerra a Muerte) y la de haber abandonado al ejercito patriota en San Carlos el  25 de abril del año anterior (Traición a la patria): en aquel entonces Julián Montalbo entregó la caballería...este hecho cambió la historia y favoreció la perdida de la primera republica.

José Unda, El Médico

Luego del inventario de las armas y de haber enviado una comisión a la ciudad de Guanare, el Brigadier hizo traer a su lado al medico José Unda, cuando este se presentó le preguntó por el estado de la salud de la tropa.

Este fue su informe:
-Comandante nuestro ejercito tuvo pocas bajas si las comparamos con el desastre que se le produjo al enemigo, la mayoría de los soldados presentan heridas leves que han sido atendidas, de verdad que ha sido insignificante…
-Bien Unda, de verdad que ya yo se lo que Ud. me dice, la razón por lo que lo mandé a llamar es otra.
-Dígame Brigadier no esta conforme con mi trabajo.
-No nada que ver, solo que vi como Ud. se batió como un soldado en esta escaramuza y con una pasión poco vista en ningún soldado  y debo felicitarlo por su valiente actitud, pero le agradezco no repetirla por que un médico en mi ejercito vale por 100 hombres.
-Si mi comandante, espero que esto no vuelva a ocurrir, pero quiero que entienda que estamos a punto de entrar a mi ciudad natal y comprenda que dos de mis hermanos, presbíteros ellos, estuvieron a punto de ser muertos el año pasado por patriotas y no quiero que los españoles  tomen represalias contra José Vicente y José Antonio, sabiendo nuestra cercanía, así que solicito me permita dar alcance a la comisión que fue a tomar la ciudad…
-Bien Unda, vaya pero dejo la impulsividad que lo caracteriza y me le envía saludos  a su hermano Vicente.  

La ciudad más rica de los llanos estaba cerca.

Antes que los pies, fueron los ojos de Simón  los primeros en posarse en los llanos venezolanos. Parece un mar, un océano. Hacia el sur no se ven irregularidades, quien sabe donde termina - o empieza - esta llanura. Mientras más bajamos más grande se hace la serenitud de estas tierras.

Sálvese quien pueda
Solo un hombre logró escapar de la escaramuza del Pajal. Al pasar la quebrada Las Piedras comenzó a gritar:  nos han derrotado, corran, escóndanse, sálvese quien pueda. El Teniente de Justicia de la ciudad  lo manda a detener con dos guardias y le increpa:   ¿Y Montalbo? El joven aun jadeante le dice: Todos están muertos, es cierto lo de la proclama de guerra a muerte y no son cuatro locos como su excelencia decía, son casi mil creo yo y cayó desmayado.

Un dejo de contrariedad brillo en los ojos de Don Nícolas Trujillo, Teniente de Justicia desde hace un año, cuando los realistas retomaron el poder que habían perdido desde que un grupo de españoles criollos habían declarado la independencia. El primer trabajo cuando asumió el cargo fue poner preso y enviar a la justicia real a cuanta persona había declarado simpatías por la causa patriota. Este Trujillo era paisano de Monteverde y antes de la declaración de la independencia era un ser tranquilo, amable y dedicado a su trabajo. Luego de la caída de la república, llega como Jefe de Guarnición el también canario, José Martí y por recomendación de Monteverde lo nombra Teniente de Justicia y eso fue como si se transformara, paso de ser una paloma a gavilán: se convirtió en una bestia, metiendo preso a todo el que consideraba traidor a la patria y a los que no le caían bien y eran inocente. Además confiscó bienes e impuso impuestos de guerra injustos.

Ahora estaba en desventaja. Lo primero que hizo fue avisarle a Ignacio Huizzi y a Francisco Alvarado sus amigos:

-Por tanto recoged todo lo que podáis, agarraremos las de villadiego. Vienen por el camino de Biscucuy nos iremos por el camino real del Tocuyo, tengo un compadre con posesiones en Suruguapo y Villanueva, allí nuestros bienes y familias estarán a salvo.

Varias fueron las familias españolas que emigraron. Conocían a medias los enunciados de la Guerra a Muerte y no se quedarían allí para comprobarlo.

El Real Estanco del Tabaco

El Real Estanco del Tabaco funciona al frente del convento franciscano llamado mas comúnmente el Hospicio. En la oficina principal los administradores debatían la estrategia a seguir en vista de la situación, en esas oficinas se encontraba el producto de la comercialización del tabaco en la zona: y a la cual le rendían cuenta los administradores de Carora, San Felipe, Barquisimeto, Trujillo, El Tocuyo, Araure, Barinas y Nutrias.

Don Luis Gonzalo le dijo a sus compañeros: No creo que esto llegue a hechos de sangre: recordad lo que aconteció el año pasado, se crearon comisiones y se pudo hablar con los oficiales que iban a tomar la ciudad.

Pero estos no son españoles -apunta José Velazco- los que allí vienen  no son la misma gente y sabrá Dios, cuales son sus intenciones. Sé que se  están viviendo vientos de cambio, pero les digo algo; yo nací español y como tal quiero morir, a mis 65 año ya estoy muy viejo para estar escondiéndome o para denigrar de nuestro Rey al que le debemos lo que somos. Que vaina, yo no voy a estar buscando a Dios por las esquinas. Me quedo.

Son tres los administradores del Estanco del Tabaco, el cual  cumple las funciones que años atrás hiciera la Compañía Guipuzcoana. Muchos vascos que llegaron con esta empresa se quedaron en el pueblo y aquí se habían casado y tenido hijos. Los tres que aquí se encontraban eran poseedores de las llaves que abría el cajón donde se guardaban los frutos obtenidos por las ventas del tabaco, el cual era muy solicitado en Europa. Don José de Rueda se mostraba inquieto, sus manos no encontraba donde meterlas, a pesar de su  timidez hizo un esfuerzo y  señaló:

-Y lo del decreto, dicen que no dejará español vivo, !Nos mataran¡.

Se detiene en el balcón, mira un tiempo hacia las montañas del norte, se voltea y dice decidido:

-Yo no se ustedes,  pero yo me voy.

María Antonia, la esclava de la familia Unda

Esa la mañana una espeluznante bruma cubría la ciudad, con el  frío mañanero y el tongoneo de las campanas llamando a la oración matinal, las mujeres de canela y carbón se movían presurosas en busca de agua para los quehaceres diarios.

De las casas subía lentamente el humo de los fogones donde se cocían arepas y cachapas.

María Antonia, la esclava de la familia Unda dábale al pilón con los mazos, uno en cada mano negra, buscando el punto ideal para la masa de maíz blanco. Sobre el gran budare de arcilla colocaba las arepas 8, 9, 10 de una vez.

La casa de los Unda es un quinterón alto donde han nacido y vivido los ocho retoños del matrimonio de Don José Francisco de Unda Navarro y Doña María Francisca García; la señora por el gran amor sentido hacia su esposo y con la anuencia de este decidió llamar a todos los hijos José y a la única niña Francisca.

Varios ranchos de bahareque bordean la ciudad, la mayoría se ubican alrededor de los caminos que como si fueran ríos que salen de Guanare: el camino de Boconó, el que va pa´ Biscucuy, el de la Mesa, el que viene de San Rafael, pasando por María, el de Sabana Dulce y el de Moritas.

Los vegueros

José  Manuel Díaz  y  Cantalicio Colmenares son dos vegueros, pardos libres,  que visitan con frecuencia la ciudad. Esa mañana llegaron cuando salía el último soldado de la tropa del comandante Montalbo, quien tenia bajo su responsabilidad detener a un grupo de sediciosos que según el correo de brujas venia bajando la cordillera camino de Biscucuy.

-Vacié carajo, esto si está raro hoy; fíjese usted la tranquilidad y el año pasado cuando tomó la ciudad el capitán Juan Nepomuceno Hurtado- todo era un alboroto. Mucho a esta hora habían dejao  el polvero.

-Si verdaíta cierta, a esta hora ya se habían pirao.

-Recuerda eso eran puras comisiones pa busca a las armas de Coro  y que  para entregarles la ciudad.

 -Compadre lo que pasa es que esa gente está muy segura de que las tropas del Rey la protegerán, pero yo no creo; las malas lenguas hablan de un ejercito de mil hombres armaos con lanzas y fusiles que baja con un tal Simón.

- Púyote! Que vao, yo no confío en naiden, estos creen que porque el año pasado no hubo represalias, salvo el enjuiciamiento de los hermanos Unda, por alborotadores, no hubo hechos que lamentar, pero lo que soy yo, me llego hasta el rancho con la vieja y escondo mi mercancía antes que me la decomisen para la patria, basirruque¡.

- Cónchale  compa, mejor nos vamos, mire que Nemesio llegó hace días de Trujillo y dijo que se salvo de vainitas de ser reclutado, mejor nos vamos pa nuestro monte no vaya a ser que…

-Bueno compa no hablemos mas y pirémonos,  nos vemos en la guachiconga, después que pase este alboroto.

La entrada a Espíritu Santo

Un poco después de la hora del burro, entra la primera avanzada de la tropa patriota a la ciudad. Los granadinos Girardot y D´elhujar comanda la unidad, a su lado el Jefe del Cuerpo Sanitario. La ciudad se encuentra desolada y en silencio, de pronto  las campanas de la iglesia de la plaza comienzan a repicar en son de fiesta.

- Ora pues, parece que todo el mundo ha huido de este pueblo su merced.

- De todas formas revisen bien las oficinas públicas: el cabildo, el cuartel, el estanco,  este convento…y vayan a ver que quiere ese cura barbuo que esta gritando en ese campanario, sino es a nuestro favor bájenlo aunque sea a piedras y me lo encierran.

Al entrar el Brigadier, jefe de todo el ejercito, le hacen entrega del siguiente parte:

En la ciudad hay aproximadamente 12000 habitantes, tres iglesias y en la principal se venera a la Virgen de Coromoto, existe una oficina del Estanco del Tabaco, antigua sucursal de la Compañía Guipuzcuana y donde se han encontrado 200.000 pesos, víveres, ropas y tabaco en grandes cantidades. Hay 5 haciendas de caña de azúcar con su trapiche. Hay tres escuelas. El pueblo cuenta con muchos españolas realistas, pero casi todos huyeron por que se enteraron de nuestra llegada por un soldado que logro escapar de Desembocadero. Han sido capturadas tres personas, quienes manifiestan su lealtad a la corona española. También hay un hombre que desea hablar con Ud., dice conocerlo de Caracas y principalmente del Congreso: es el cura José Vicente Unda.

La tropa acampó al norte de la ciudad, en un bosque encantado conocido, extrañamente, como El Pionío, una tupida selva con grandes arboles de los cuales sobresalen los samanes y mijaos, imponentes representantes de la vegetación llanera. Estos arboles son los que mantienen un sin números de manantiales que han saciado la sed de la ciudad, estos manantiales protegidos por duendes o dueños del agua. Estos gigantes ademas protegen a la ciudad del calor que se siente con mayor fuerza en estas latitudes. En esta área la tropa consigue sombra, agua y también alimento: matacanes, cachicamos, picures, guacharacas y paujíes. Los troperos pudieron comer de merecures,  guanabanas, jobos y otras especies.

De la quebrada uno que otro obtenía una piedra de oro de vez en cuando. 

Guerra a muerte

De las tres personas capturadas, uno es el blanco José Velazco y otro un de los monjes franciscanos, un viejo mal encarao que repetía con in voz chillona y apocalíptica:

- Volveréis a sentir la fuerza de Dios. Igual que el año pasado, sentiréis el poder divino por irrespetar a nuestro soberano el rey de España y a su representante en la tierra su santidad el Papa,

Todos estaban destinados al paredón del patio del convento. Antes de esta acción varias matronas guanareñas dirigieron una carta al comandante de los patriotas, donde le pedían clemencia y humanidad por la vida de estos hombres y en especial por Don Velazco, pero en términos bastante fuertes porque lo llamaban cruel, bárbaro e inhumano si los sacrificaba. Esta misiva fue entregada por el Cura Unda, quien también  intercedió por la vida de estos hombres.

Bolívar sin mirarlo le dijo:

- Mí apreciado amigo, lamento no poder cumplir con tu petición. Pero la falta de una  mano dura  fue uno de los motivos de la perdida de la primera república, cuando Miranda en vez de pelear capituló. Además, recuerde que está en vigencia el Decreto de Trujillo y allí esta estipulada la forma de serle perdonada la vida a estos señores, pero ellos no quieren otra cosa sino morir por su rey. 

Unda salió desconcertado.

Rumbo a las montañas se oyó una ráfaga discordante, la cual manchaba de  sangre y agujeros la pared trasera del convento y tres cuerpos moribundos caen al suelo. Varios gritos desgarradores y espeluznantes,  como el canto de la pereza de palo, retumban y hacen eco en el valle de la quebradita. Allí mismo los capuchinos  enterraron a su hermano.

Una ciudad señorial 
La ciudad mostraba signos de opulencia, grandes mansiones servían de morada a hombres que trabajaban la agricultura y la ganadería. Unda en una de las tertulias mantenidas con el jefe expedicionario, mientras caminaba por la ciudad,  indicó que si bien era bastante dinero lo conseguido en el estanco, lo que demostraba la riqueza de esta,  la mayor parte del tabaco no es vendido a éste sino a los extranjeros que llegan, vía fluvial, hasta la ciudad o sus cercanías para comprarlo a mejor precio, la zona es una de las que produce mayores números de animales y principalmente mulas las cuales son llevadas de contrabando por el camino secreto de la mulas el cual viene de Pedraza en Barinas pasa por las cabeceras de los Ríos Guanare y Anus, atraviesa el Tocuyo y llega hasta el litoral coriano donde es comprado principalmente por los holandeses de Curazao. Además se prepara pescado, algodón, maíz, cueros de res y venados que son llevados a Maracaibo, vía Trujillo. La iglesia de Guanare es una de las mejores adornadas de Venezuela, debido a la bendición de  hospedar en su seno la imagen de la virgen de Coromoto, la cual apareció en 1652 a un grupo de indios.  Sepa que el limitar la  libertad de comercio con el monopolio es lo que ha llevado a que la mayoría de la población vea con buenos ojos la revolución.

Bolivar, Unda y Curasao

-Bolívar escucha atentamente y de pronto interrumpiendo al cura le pregunta:

-Dígame Unda, es acaso por eso de los contrabandistas holandeses que Ud. mencionó que este barrio ubicado luego  de la quebrada que pasa detrás de la iglesia, que por cierto si no hacen algo le destruirá los cimientos, se llame Curazao.

-Ud. está errado mi querido comandante, igual pensó un viajero quien dio otra hipótesis: "se llama Curazao por el carácter insular en que queda cada vez que estas quebradas se inundan durante las lluvias". Craso error. Al parecer poco después de que Juan Fernández León fundara la ciudad un fraile muy huraño y de carácter … , llamado Miguel Oraa Zuñiga, se instaló en aquella mesa, señalando al norte, la cual desde esa época la llaman la del cura. Pocas veces la gente había visto a este franciscano, para su atención tenía un esclavo quien era el que venía a hacer las compras a la ciudad. La gente de este pueblo, que es reconocida por su lengua viperina, comenzó a propagar la especie de que el cura estaba podrido en plata y esto llevó a que un grupo de desadaptados le cayera por sorpresa cuando estaba solo y lo sometiera a torturas para que entregara el tesoro del que hablaba la gente, el cura no soltaba la lengua y se negaba a ubicar lo que tal vez no poseía. Al jefe de los delincuentes se le ocurrió envolverlo en una piel de vaca que se secaba en un botalón. Luego de embojotarlo lo fueron pasando por una fogata, como al final el padre no dijo nada los malandros ya cansados y previendo que las autoridades los sorprendieran y para evitar su posterior identificación decidieron dejar que el cura muriera bajo el fuego de las brasas. Antes de morir el hombre maldijo a sus captores y a todos los Guanareños a sufrir penurias por toda la eternidad. Por ese cerro que domina la ciudad fue conocido como el cerro del cura asado, lo cual el pueblo llamó simplemente  curasao, pa donde va pal curasao  y Curasao se quedó.

Bolívar miró por un rato la famosa mesa como buscando en sus orillas la figura del sufrido padre, al cabo de un rato le dijo a su interlocutor.

Guanare, Bolivar y Juan Fernandez de Leon

-La primera vez que hoy hablar de Guanare, fue cuando mi madre le decía a mi aya, la negra Hipólita, que tal vez mi fama de inquieto y preguntón me venía de familia por que yo tenía un abuelo que durante la conquista se destacó en la fundación y población de Caracas con el capitán Diego de Lozada, luchó contra indios y franceses y al que luego le encomendaron la tarea de fundar la primera ciudad llanera de Venezuela y por tanto Juan Fernández León, mi abuelo lejano, era el padre fundador de la ciudad de Guanaguanare.  Para el mismo Bolívar pensó: ojalá la providencia me de la fuerza, voluntad y la vida para ser el padre fundador de esta patria…

Continuó Unda con la visita guiada a la iglesia matriz:

-Ese altar que ve en el centro es de plata mexicana y observe como se extiende hasta los extremos del altar superior. Estos adornos pudieron ser realizados gracias al aporte de feligreses agradecidos por milagros recibidos a través de nuestra señora. Los cálices, esas lamparas, el altar fue iniciado en 1777 y fue dorado en oro, la mayor parte de estas piezas inicialmente estaban en Tucupido pero fueron traídas aquí para ser mejor cuidadas.

Para las paredes se usó leche en vez de agua…

Dentro de la iglesia le dice Unda a Bolívar que él tiene en su iglesia a un español, que no desea reconocer la independencia, pero que es padre de familia y buen marido y además su amigo desde hace muchos años. Bolívar no se inmuta ante esta afirmación del religioso y luego de unos segundos le indica:

- Pues, padre, Simón le agradece mucho la confianza: pero le recomiendo que sea cuidadoso y evite que esto no lo sepa el Brigadier Bolívar, porque si esto llega a ocurrir,  se lo va a tener que entregar por las buenas o por las malas.

Luego de festejar la salida de su interlocutor, siguieron hablando y se dirigieron al altar.

Estaban en el templo mejor adornado de toda la Capitanía General de Venezuela, tesoros invalorables producto de promesas y regalos hechos por devotos agradecidos por los favores recibidos de su Virgen, nuestra virgen de Coromoto...

En este momento, el abuelo se percata que todos los niños se han dormido y solo María de los Ángeles prestaba atención. Le pidió ayuda a su nieta para llevar a sus hermanos hasta sus aposentos y cuando cerraba la puerta del cuarto la mano de la intrépida le impidió que la cerrará;

- Abuelo puedes seguir contándome la historia que no tengo sueño.... El abuelo asintió con su cabeza, en el fondo el estaba alegre de recordar aquellos tiempos ido y como el pensaba, me da dolor de bola recordar el pasado y por  no tener a quien contarlo, se sintió alegre de tener con quien compartir sus vivencias.

La nena pidió que le describiera como era el comandante ese el caballero, que se llamaba como su hermano, el de los diez años.

Sabes ese joven de 29 años no causaba buena impresión a primera vista, era pequeño un poco mas alto que tu como de esta altura, provenía de una de las familias de mayor linaje de Caracas, donde había nacido

La gente de Guanare no creía que el creador de la Guerra a Muerte fuera ese retaco comandante, que además era inquieto pero con una férrea decisión que lo llevaba a cumplir con la empresa que se propusiera por mas difícil que fuera.

Por su juventud era impetuoso, alegre y gustábanles las fiestas como a nadie. Cuando salía a bailar no había pareja que se le negara por lo hábil que era. En una vivienda ubicada al lado de los almacenes del Estanco ese día le celebraron tremendo sarao. 

lunes, 18 de mayo de 2020

Biografía documentada del Coronel Miguel Antonio Vasquez

EL CORONEL MIGUEL ANTONIO VASQUEZ
Ilustre Prócer de la Independencia Nacional



Manuel Landaeta Rosales
SU NACIMIENTO


Nació en 1786 en la ciudad de Guanare, uno de los partidos capitulares de la primitiva provincia de Caracas: después Capital del Portuguesa desde 1855 v también del Grande Estado Zamora de 1881 a 1899.

SUS PROGENITORES
Fueron sus legítimos padres, Don José Antonio Vásquez y Doña Ángela Delgado, personas notables de la dicha ciudad, a quien un escritor llamó la Sultana del Portuguesa.

SU EDUCACIÓN É INSTRUCCIÓN
Miguel Antonio Vásquez recibió en su tierra natal, la educación e instrucción que poseía, conforme a la época y en demasía, por la distancia del Centro Universitario de Caracas y escribía muy bien según su firma que tenemos a la vista.

SUS PRIMEROS SERVICIOS DE 1810 A 1812

Efectuado en Caracas el movimiento revolucionario del 19 de abril de 1810, Guanare lo siguió al imponerse de él; y entre la pléyade de patriotas que descollaron allí, como los que fueron después los Generales Miguel Guerrero, Ignacio Luque, el Obispo Unda y otros, figuró Miguel Antonio Vásquez, para apoyar el Ejército que condujo a Coro el Marqués del Toro como General en Jefe, con motivo de la actitud del Cabildo de aquella ciudad, contra lo consumado en Caracas, continuando Vásquez sus servicios hasta la pérdida de la República, por la ocupación de Monteverde en julio de 1812.

SU MATRIMONIO
El 4 de agosto de 1810, casó en Guanare con la joven Rosalía Henríquez, como se ve de la siguiente partida, que encontramos en un expediente de Montepío Militar de aquella, que para en el Ministerio de Guerra y Marina, que dice así:
«Fr. Marcelo de Peralta, cura interino de la parroquia de Guanare, certifico: que en el Libro 8*? de Matrimonios al folio 65 vuelto, se halla una partida del tenor siguiente:—«En la ciudad de Guanare, a cuatro de agosto de 1810: precedido el consentimiento de los padres, la aprobación de la Doctrina Cristiana, las tres sólitas proclamas en tres días de fiesta y no habiendo resultado impedimento alguno, el Br. D° Josef Antonio Unda, con mi licencia dio las bendiciones nupciales (*) que por palabras de presente et infacie Ecca celebraron D n Miguel Antonio Vásquez h. 1. del señor Reg or D n Josef Antonio Vásquez y de D^ Angela Delgado con D n Rosalía h. 1. de D" Nicolás Henríquez difto. y de D. Margarita Escobar, siendo testigos D? Pedro Olaechea y Juan José Figueredo de que certifico— Juanjph. de Goizueta. —Es fiel copia de su original que queda en el Archivo de esta Parroquia: en fé de ello firmo esta en Guanare á quince de Julio de 1845.
Fr. Marcelo de Peralta,
Nota: que en la parte de la partida que se marca con el asterisco, se debe suplir * al Matrimonio * de que certifico por faltar en el libro.
Fr. Marcelo de Peralta.

SUS SERVICIOS DE 1813 A 1814
Perseguido Vásquez por los sectarios de Monteverde en Guanare en 1812, se ocultó de ellos y en 1813 cuando el Libertador vino de la Nueva Granada y bajó a los llanos, volvió a incorporarse al Ejército, militando hasta 1814 que volvió a perderse la República por segunda vez con el triunfo de Boves.

PAEZ Y VASOUEZ AMIGOS Y COMPAÑEROS
Habiendo nacido Vásquez en 1786 en Guanare y el bravo General José Antonio Páez en 1790 en Acarigua, ó sea a 20 leguas de distancia, no es de dudarse que aquellos fueran amigos desde la infancia; más cuando Páez vivió en Guanare muy joven, por lo que Vásquez militara siempre con aquél que lo ocupó en puestos muy distinguidos como veremos, hasta alcanzar el alto grado de Coronel.

SUS SERVICIOS de 1815 A 1817
Perseguidos con fuerza los patriotas, por Puig y otros Jefes realistas, se marcharon al Apure un gran número de Jefes y Oficiales republicanos que militaron al mando de los Coroneles Francisco Olmedilla y Miguel Guerrero y más después al del bravo General José Antonio Páez, hallándose Vásquez en los siguientes hechos de armas:
El 29 de Enero de 1815. —En Guasdualito, Apure, bajo el mando del Coronel Francisco Olmedilla, contra el Jefe realista Manuel Pacheco Briceño, que perdió la acción.
El 29 de Marzo de 1815. —En Arauca, bajo las órdenes del Coronel Miguel Guerrero, contra el Coronel Vicente Peña, que fue derrotado.
El 30 y 31 de Octubre de 1815.—En la Batalla de Chire, Nueva Granada, bajo las órdenes del General Páez y de las superiores del General Joaquín Ricaurte contra el Jefe realista Sebastián de la Calzada que fue derrotado.
El 13 de Enero de 1816. —En Arcaica, bajo las órdenes del Coronel Miguel Guerrero, contra el Jefe realista Vicente Peña, que fue derrotado.
El 2 de Febrero de 1816. —En Palmarito, bajo las órdenes del General Páez, contra el mismo Peña, que perdió la acción y fue prisionero.
El 16 de Febrero de 1816. —En la Batalla de la Mata de la Miel, a las órdenes del General Páez, contra el Coronel realista Francisco López, que fue vencido.
El 16 de Mayo de 1816. —En Mantecal, como Jefe de un Cuerpo de Caballería, contra tropas del Pbro. Coronel realista Andrés Torrellas, que fueron derrotadas.
El 13 de Junio de 1816. —Combate en el Paso del Frío, a las órdenes del General Páez contra el Coronel Francisco López, que fue derrotado.
El 8 de Octubre de 1816.— En la Batalla del Yagual, bajo las órdenes del General Páez, contra el Coronel Francisco López, que fue vencido.
A fines de Octubre de 1816. —En Los Cocos, con el mismo General Páez, contra el realista Facundo Mirabal, que fue vencido.
El 6 de Noviembre de 1816. —En el Paso de San Antonio, de Apure, a las órdenes del General Páez, contra el Coronel Francisco López, que perdió la acción.
En Diciembre de 1816. —Sitio y ataque  de San Fernando, con el General Páez, contra el General Ramón Correa, acción que quedó indecisa.
El 18 de Diciembre de 1816. —En Palital, con el General Páez, contra el Coronel Salvador Gorrín, que fue derrotado.
El 2 de Febrero, de 1817. —En las Mucuritas, bajo las órdenes del General Páez, contra el General Miguel de la Torre, acción de las más heroicas, en que los republicanos dieron a los realistas catorce cargas de caballería.

SUS SERVICIOS EN CASANARE EN 1817
En marzo de 1817 fue nombrado por Páez, Jefe de las tropas de Casanare, en reemplazo del Coronel Ramón Nonato Pérez y para sostener al Gobernador de allí, Coronel Juan Nepomuceno Moreno.

SUS SERVICIOS EN 1818
Regresado Vásquez a Apure a fines de 1817, é incorporado al General Páez, al unirse éste al Libertador para emprender la campaña hacia el centro de Venezuela, los siguió Vásquez y después de la heroica toma de Las Flecheras en el río Apure el 6 de febrero de 1818, se halló con aquellos Jefes en los siguientes hechos de armas:
El 12 de Febrero, en Calabozo, contra el General Pablo Morillo, General en Jefe del ejército realista, que tuvo que evacuar la plaza por la noche.
El 15 del mismo mes y año en La Auriosa, contra las caballerías del mismo Morillo, que fueron derrotadas; y
El 16 del mismo Febrero, en El Sombrero, contra todo el Ejército de Morillo que se retiró hacia Camatagua.

NOMBRAMIENTO DE GOBERNADOR DE CASANARE EN 1818 

Vuelto el Libertador a Calabozo, nombró a Vásquez Gobernador Político de la Provincia de Casanare en la Nueva Granada, como se ve del Decreto que a continuación estampamos, que liemos copiado del impreso que corre en el expediente citado, que para en el Archivo del Ministerio de Guerra y Marina, del Montepío Militar de la viuda del Coronel Vásquez, dice así:


REPÚBLICA DE VENEZUELA
SIMÓN BOLÍVAR, JEFE SUPREMO DE EA REPÚBLICA DE VENEZUELA ETC., ETC., ETC.
Por cuanto atendiendo a los servicios y méritos del Teniente Coronel ciudadano Miguel Vásquez, he venido en nombrarle Gobernador Político de la Provincia de Casanare. Por tanto, ordeno y mando, a la autoridad a quien corresponda, dé la orden correspondiente, para que se le ponga en posesión del referido empleo, guardándole y haciéndole que se le' guarden y cumplan las honras, gracias, exenciones y preeminencias que, como a tal, le tocan; y que el Intendente del Ejercito ó Provincia donde fuere a servir haga tomar cuenta y formar asiento de este despacho en la Contaduría del Estado. Dado, firmado de mi mano, Sellado con el sello Provisional de la República y refrendado por el Secretario del Despacho en el Cuartel General de Calabozo, a 22 de febrero de 1818—89
Simón Bolívar.
(Aquí el sello en lacre).
Ped°. Bric 0 . Méndez.
V. B- nombra Gobernador Político de la Provincia de Casanare al Teniente Coronel Ciudadano Miguel Vásquez.»

SUS SERVICIOS EN 1819 Y ASCENSO A CORONEL
Librada la Batalla de Boyacá que libertó a la Nueva Granada el 7 de agosto de 1819, el Libertador ocupó a Bogotá y nombró al General Francisco de Paula Santander Vicepresidente de la dicha Nueva Granada, y éste organizó las Provincias reemplazando a Vásquez en Casanare, quien volvió al Ejército de Apure; y entonces se le expidió el despacho que insertamos, tomado del original impreso que corre en el Expediente ya citado y que dice así:


REPÚBLICA DE VENEZUELA
SIMÓN BOLÍVAR, PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE VENEZUELA ETC., ETC., ETC.

Por cuanto atendiendo a los servicios y méritos del Coronel graduado Miguel Vásquez, he venido en nombrarle Coronel vivo y efectivo.
Por tanto ordeno y mando a la autoridad a quien corresponda, dé la orden conveniente, para que se le ponga en posesión del referido empleo, guardándole y haciendo que se le guarden y cumplan las honras, gracias, exenciones y preeminencias que, como a tal, le tocan; y que el Intendente del Ejercito ó Provincia donde fuere a servir haga tomar cuenta y formar asiento de este Despacho en la Contaduría del Estado. Dado, firmado de mi mano, Sellado con el Sello Provisional de la República, y refrendado por el Secretario de Guerra int*? en el Cuartel General de Canalete, a 3 de Diciembre de 1819.— 99
Simón Bolívar.
(No tiene sello, quizá por falta de él ó de lacre). ¡anuario Silva.
J Srio.
V. E. nombra Coronel efectivo al Coronel graduado Miguel Vásquez».

SUS SERVICIOS EN 1820
En todo este año estuvo en Apure organizando el Ejército del General Páez y no se halló en combates, por haber sobrevenido el Armisticio de Trujillo en noviembre de aquel año.

SUS SERVICIOS EN 1821
Organizado el Ejército Libertador para abrir la última campaña contra el realista, mandado por el Mariscal de Campo Don Miguel de la Torre, el General Páez concurrió con sus divisiones de Apure; y en ellas venía el Coronel Miguel Antonio Vásquez, como Jefe de Estado Mayor, hallándose en la célebre batalla de Carabobo que decidió de los destinos de Venezuela el 24 de junio de 1821, en cuya acción,, al decir del General Páez en su autobiografía, “el Coronel Vásquez con 34 Jefes y Oficiales de su Estado Mayor, combatió contra la caballería realista y un batallón de infantería”.
Ocupada Caracas fue nombrado Gobernador Militar, empleo que ejerció á satisfacción pública, hasta Diciembre de aquel año, en que por la Constitución del Rosario de Cúcuta, se refundió en la Vicepresidencia de Venezuela.


NOMBRAMIENTOS DE GOBERNADOR DE CORO Y COMANDANTE DE ARMAS DE LA MISMA PROVINCIA
EN 1821
En los folios 63 y 64 del Libro de toma de razón de los despachos militares y nombramientos de 1821 a 1822, llevado en el Tribunal de Cuentas de esta capital, corren dos documentos del tenor siguiente, cuyos empleos no llegó a ocupar el Coronel Vásquez, por su gravedad y muerte, como veremos.
Los dos documentos dicen así:
«R. de Colombia.—Francisco de Paula Santander, de los Libertadores de Colombia, &, &, &. Atendiendo a que en el Coronel Miguel Vásquez concurren las calidades que requiere la Ley, he venido en nombrarle Gobernador de la Provincia de Coro, una de las que componen el Departamento del Zulia. Por tanto, &, á 3 de diciembre de 1821. Por S. B- el Vicepresidente de la República, el Secretario de lo Interior /. M. Res trepo. Superintendencia General de Hacienda.—Bogotá: Diciembre 3 de 1821.—Cúmplase y tómese razón.— Mendoza. — Francisco Morales. —Tómese razón en el Libro respectivo folio 36 vuelto.—Contaduría de Ordenación del Gral mayor de Cuentas de Bogotá. Diciembre 3 de 1821.— Antonio Be mal. —Caracas: 6 de Enero de 1822.—Cúmplase lo que manda S. B. el señor Vicepresidente de la República.—El Vicepresidente de Venezuela.—Caracas: Enero 8 de 1822.—Tómese razón en el Tribunal Mayor de Cuentas y oficinas generales de Hacienda Publica de Coro.— Fernando Peñalver. —Tómese razón en el Tribunal Mayor de Cuentas.—Caracas: Enero 29 de 1822.— T. de Arando,.
R. de Colombia.—Francisco de Paula Santander de los Libertadores &. Atendiendo á que en el Coronel Miguel Vásquez concurren las calidades que requiere la Ley, he venido en nombrarle Comandante de las Armas de la expresada Provincia de Coro, en el Departamento del Zulia. Por tanto, &, á 30 de diciembre de 1821.— Santander. — Pedro Briceño Méndez. —Secretario de Guerra.—Caracas: 6 de Enero de 1822.—Cúmplase lo que S. B. manda.— Carlos Soublette. —Caracas: 8 de enero de 1822.—Tómese razón en el Tribunal de Cuentas y Oficina general de Hacienda Pública de Coro.— Peñalver. — Tómese razón en el Tribunal Mayor de Cuentas.— Caracas: 9 de enero de 1822.—/. de Aranda.

CONDECORACIONES DEL CORONEL VÁSQUEZ 

El famoso sable que le regaló Páez que había tomado en la batalla de «Chire» en la Nueva Granada el 30 y 31 de octubre de 1815.
La Estrella de Libertadores que le discernió Bolívar en Apure en 1819.
El Escudo por la batalla de Carabobo el  24 de junio de 1821, decretado por el Congreso del Rosario de Cúcuta.

TESTAMENTO DEL CORONEL VÁSQUEZ
Hallándose enfermo de gravedad otorgó su testamento el 6 de Marzo de 1822, ante el Escribano Público de Caracas Felipe Hernández Guerra; y en aquél declaró ser casado con Rosalía Henríquez y tener de su matrimonio dos hijos menores, llamados Félix María y María Engracia.

MUERTE DEL CORONEL VÁSQUEZ
El 11 de Marzo de 1822, falleció en Caracas, como se ve de la invitación que impresa corre en el Expediente citado que copiada en la forma que se imprimió, es del tenor siguiente:
El Coronel Juan de Escalona, Comandante militar de esta plaza, suplica a v. se sirva asistir a las cinco de esta tarde a dar sepultura al cadáver del benemérito Coronel Miguel Vásquez EN LA IGLESIA de los R. R. P: P.— Franciscos, Y MAÑANA Á LA HORA ACOSTUMBRADA Á LOS FUNERALES EN EL MISMO CONVENTO, DE CUYO FAVOR QUEDARÁ MUY RECONOCIDO.

SU ENTIERRO
Tuvo efecto con la mayor pompa en lo civil y militar y también en lo eclesiástico.
Tras de su cadáver marcharon 7.000 hombres, así:
La Guarnición de Caracas.
Las tropas que perseguían á Cisneros.
Las que se organizaban para reforzar el sitio de Puerto Cabello.
Las que se organizaban para la campaña del Sur de Colombia; y
Las milicias ciudadanas.

SU PARTIDA DE ENTIERRO
En el folio 15 del Libro de partidas de entierro llevado de 1812 a 1825 en la Parroquia de San Pablo y que se halla en el templo de Santa Teresa de esta capital, como parroquia de la ciudad, corre inserta una del tenor siguiente:
Al margen, «C. Coronel Miguel Vásquez.—Fab. 20 rs. de Incensario y señas.—Bdad, 36 años.
«En esta parroquia de N. S. San Pablo de Caracas, a doce de Marzo del año de mil ochocientos ventidós, yo el Cura. Teniente de la Parroquia dicha, di sepultura eclesiástica, con entierro cantado por mayor en el Convento de N. P. San Francisco, al cadáver del Ciudadano Coronel de los Ejércitos de la República de Colombia Miguel Vásquez, casado con Rosalía Henríquez, blancos, naturales de la ciudad de Guanare.—Otorgó su testamento por ante el Escribano público del número, Felipe Hernández Guerra, y recibió todos los sacramentos, de que certifico.
P. fosé Domingo Ares te y Reinan,


CARTA DEL SEÑOR JOSÉ TOMÁS BORGES A LA VIUDA DEL CORONEL VÁSQUEZ

En el Expediente ya tantas veces citado, corre original la siguiente carta, relativa a la enfermedad, muerte, entierro y funerales del Coronel Vásquez, que hemos creído deber insertar por mil motivos. La carta dice así:
«Señora Doña Rosalía Henríquez
Caracas: Marzo 16 de 1822
Mui estimada señora: Los deberes de una íntima amistad, ó mejor los de un aprecio singular que mutuamente profesaba con el nunca olvidado Vásquez, parece me han hecho contraer con U. misma relaciones de sanguinidad y lazos indisolubles. Sí, Sra., créame U., que aun sin conocerla el imaginarla Esposa de un hombre, de un amigo tan digno que nos ha hecho verter' con su muerte tantas lágrimas, es un motivo poderoso para yo distinguirla y apreciarla.
Pero ah! yo me he atrevido a hablar de su muerte: no es mi ánimo, no, ser anunciador de tal desgracia: mis deseos son únicamente ofrecer a U. una voluntad que en todo había consagrado a su persona y darle juntamente una idea que va a llenarle de gloria, del aprecio raro, de una estimación sin límites, que esta Ciudad tributó a tan benemérito Caudillo, y del sentimiento del dolor universal que su infausta muerte causó aun en el corazón de los enemigos de su Patria: estas son las obligaciones que creo he contraído y no me cansaré jamás de anunciar su conducta, sus particulares sentimientos.—U. me dispensará las amarguras que una parte de mis noticias van a causarle; pero alégrese siempre, gloríese siempre de haber llevado el nombre de Su Esposa.
Recién llegado aquí el Ejército de la República, cuando la discordia y los resentimientos se hallaban en toda su fuerza, Vásquez fue nombrado Gobernador militar de esta plaza, y su conducta, su prudencia, aquella afabilidad tan amable, consiguió no sólo el reposo en el espíritu de los hombres, sino también ser distinguido y apreciado: gobernó felizmente hasta fines de Diciembre del año próximo pasado, en que por la Constitución quedó resumido este empleo en la Vicepresidencia y fue entonces nombrado por el Congreso, Comandante General de la Provincia de Coro y Sub-delegado del ramo de Hacienda pública: fue nuestro compañero en todas las diversiones, siendo su marcialidad el objeto más digno de la admiración de todos.—Mas ya empezaba la fortuna a cortar nuestros placeres; viendo abatido su espíritu de continuo por unos dolores de cabeza, pusimos todos los medios que estaban a nuestro alcance y apuramos cuantos recursos había para aliviarlo; mas todo era en balde: cansado de los médicos que creía no acertaban con su mal, se entregó desesperadamente a las manos de un Inglés, que le hizo ver, que su mal dimanaba de sangre en la cabeza y que era preciso sacarla; y aunque todos nos opusimos a una operación tan peligrosa, no hubo remedio, el Inglés entró a verlo en una ocasión en que estaba solo y en que el dolor le hacía ya perder el juicio, y en este mismo instante, por sangrarle la vena, equivocadamente le picó una arteria. Este fue el origen de una pérdida tan dolorosa é irremediable: a fuerza de mil remedios y cuidados se consiguió cogerle la arteria, cosa muy difícil y casi imposible, pero después de haber derramado casi una libra de sangre. Desde entonces se le declaró una hidropesía hepática que poniendo en un combate el hígado y el diafragma, le trajo una fatiga tal, que parecía ya tocar las puertas del sepulcro; y positivamente habría perdido la vida antes, si le hubiera venido 'el derrame, que sólo setenta píldoras de mercurio pudieran impedir; mas como el Cielo tenía ya su muerte decretada, este mismo mercurio le causó una irritación tan espantosa, que en dos días se le declaró una gangrena; pero, Sra., tan interesante nos era el grande Vásquez, que la asistencia de una reunión de médicos criollos y extranjeros que le veían cada instante, logró también cortar este mal: más sus fuerzas ya faltaban, su naturaleza no podía más resistir y por fin rindió su alma en mis brazos, el día once del corriente Marzo, a los tres cuartos para las siete de la mañana, invocando los auxilios del Altísimo, lleno de contrición y mostrando con su entereza, hasta el postrer instante, un espíritu, un valor imponderable, dando pruebas con un corazón sereno y tranquilo, de su conformidad, de su resignación: yo no puedo demostrar a U. todo cuanto ha transcurrido, porque mis sentidos tampoco están preparados. Conténtese por ahora con estas pequeñas noticias. Recibió la Majestad que se le administró solemnemente y con la mayor magnificencia: fue después sepultado con la pompa más grande y aparato fúnebre, en la Iglesia de los Reverendos Padres Franciscanos, en la Bóveda del Santo Niño de Belén, y al día siguiente se celebraron sus exequias ó funerales, en el mismo Convento, esmerándose sus amigos para que todo saliese según lo merecían sus virtudes y su valor, nada hubo que apetecer, ningún vasallo de la Patria tendrá tal recompensa.
Caracas renueva cada día sus lágrimas y tributará incesantemente toda ella a su memoria, los suspiros más tiernos y lisonjeros: con nada puede compararse el sentimiento que este país ha mostrado; aun los que no le conocían, aquellos que nunca le trataron, todos, todos han gemido con la inesperada, la dolorosa pérdida de este amigo, de este hermano, de este Padre: quien le asistió como yo en su enfermedad, quien fue su compañero hasta en la muerte, no ha dudado tampoco encargarse por ahora de cumplir sus disposiciones, de recoger sus últimas reliquias, a su hijo amado, que tanto me recomendó en su postrera hora, mientras usted como tutora y curadora por la Ley dispone de todo: créame U. que amo a Félix María más que nada, que lo idolatro. Si antes que él se ausentase de este suelo, tuviera también yo el logro de conocer a U., mis gustos serían completos y oiría U. entonces cuáles fueron las últimas palabras de su esposo. Sin embargo yo creo como indispensable la venida de U. para que se encargue ó disponga de la Administración de los bienes que aquí han quedado y de los muebles de su pertenencia que dejó. Por lo tanto desde ahora Sra. le ofrezco a U., una amistad sincera: mis deseos son servirla; ocuparme en todo lo que sea concerniente a la memoria del amigo que he perdido: con sus mismos muebles de que no he dispuesto hasta su aviso, puede ponerse una casa cómoda para su habitación en esta Ciudad: avíseme U. antes, que esta ocupación me será muy grata, no desprecie U. mi amistad ni la confianza que le ofrezco, que es tan propia de la amistad. En fin, Sra., yo espero su contestación y las órdenes que estime conveniente dar a su af<?
S. S. Q. B. S. M.
J h . Tomás Borges.

P. D. El peón Nicolás que he tenido el gusto de verlo dará a U. también noticia de todo: lleva otra vez los encargos y cartas que trajo.—Los amigos del memorable Vásquez han consagrado a su memoria, Versos, Sonetos y Canciones, que por no salir al público hasta el lunes o martes en la Gaceta no remito ahora. Tendré el cuidado de mandarlo todo junto en otra ocasión por el Correo o con persona segura. También estamos ya tratando de levantarle un monumento en una plaza o lugar público y grabar en él una lápida que recuerde sus virtudes y su valor. Todo esto es muy debido al Benemérito Vásquez.
Félix está muy flojo para escribirle, pero me recomienda le diga muchas cosas a todos y en particular a su mamá v hermanita.

HONORES POSTUMOS Á LA MEMORIA DEL CORONEL VÁSQUEZ

El 11 de febrero de 1876 ordenó el General Guzmán Blanco, se trasladaran al Panteón Nacional, los restos de los Próceres de la Patria y Ciudadanos Eminentes, y entre aquellos los del Coronel Miguel Antonio Vásquez; (aunque equivocadamente con el nombre de Manuel); pero como el lugar donde está sepultado se ignoraba, por no tener lápida especial; no se cumplió con este deber patriótico. Mas, habiendo encontrado el suscrito la partida de entierro de Vásquez en los libros de la extinguida Parroquia de San Pablo de esta Capital que figura en esta Biografía y que publiqué en El Tiempo N9 3.037 de 17 de Marzo del pasado año; y por lo que dice la carta anterior, del Sr. Borges, se ve que los restos de aquel Benemérito Patriota están en el templo de San Francisco de esta ciudad en la Capilla de la Epístola, ó sea en la cripta que está al pie del altar del Santo Niño de Belén, y que hace más de veinte años está enlozada con mármol. (1)
Respecto a las composiciones poéticas de que trata la carta del Sr. Borges a la memoria del Coronel Vásquez, no figuran ni en El Iris de Venezuela de 1822 que servía de Gaceta Oficial ni en la compilación de Documentos de Blanco Aspurúa.— Quizá serían en Hojas Sueltas impresas en la tipografía de la Gaceta ó Iris de Venezuela y no las hemos encontrado.

(1). Se llama así esta Capilla, porque el Niño Jesús que está en ella, estuvo antes de traerse aquí, en la Ciudad de Belén, donde nació el Salvador.




Referencia

Landaeta Rosales, Manuel. 1911.  Biografía documentada del Coronel Miguel Antonio Vasquez. https://archive.org/details/biografadocument00land