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"La historia está presente y nos rodea en todas las horas, porque no es otra cosa que la vida” Arturo Uslar Pietri

domingo, 25 de enero de 2026

SEMBLANZA: PEDRO PABLO LINÁREZ RINCÓN (Pedropa)

SEMBLANZA: 

PEDRO PABLO LINÁREZ RINCÓN 

(Pedropa) 

Camacho A., Carlos R. 
Escuela de Educación Facultad de Humanidades y Educación 
Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela 
Correo electrónico: ccamachoa.cr@gmail.com




Pedro Pablo Linárez nació el 29 de junio del 1953 en el pequeño pueblo de Chabasquén, estado Portuguesa, descendiente de una indígena Gayona, Petra María Linárez; sostenía que era sobrino de Lisandro Alvarado. Según Linárez (2005), se consideró hombre de pueblo y algunos recuerdos de Chabasquén se remiten a las madrugadas -4 de la mañana- con su abuela Mamá Neña para tender las arepas, cocinar café y poner todo en la marusa, junto a la garrafa del agua para bajar a la casa de Pablo Betancourt dueño de la hacienda de Cerro Mulato para ir a la recogida de café (Oro Púrpura como le decía Julito Mendoza). Rememora el lenguaje tonal de la gente que se comunicaba entre sus silbidos y chiflidos, otros guaruriaban con las manos, y evoca la “deserva” para limpiar el monte de la hacienda de Cerro Mulato. Asimismo recuerda palabras y frases de Chabasquén como: Ni Medio, Polo, Felipa, Teclo, 80 y Vas a beber hoy; el autobús de Chucho; el día que descubrieron petróleo en Chabasquén; cuando apareció el papel “toilette” echando de lado la tusa y el papel periódico; cuando se descubrió en la montaña de El Diviso del Caserío La Pica una cueva con objetos indígenas, ratificando en pasado aborigen de la localidad; al Indio Zoilo con su sombrero de Palo; el candelorio del muñeco de Judas traidor y la lectura del testamento donde dejaba sus pertenencias; el rescate del cuerpo del comandante guerrillero Adrián Moncada. Estudió primaria en el Grupo Escolar de Chabasquén y fue vendedor de “granjerías”. Fundador del primer grupo de exploradores de Chabasquén (1973) junto a José Fernández (Chepina) y del periódico “Renacimiento” junto a Ali Balmores (1976). Fitotecnista egresado de la Escuela Granja “Oscar Villanueva”, en la Colonia Agraria de Guanare Estado 
Portuguesa donde logró invitar a Francisco Tamayo para que hablara de la cosa popular, a Aquiles Nazoa para unas conversas y a J.M. Cruxent para hablar de sus experiencias arqueológicas.

Fue alumno de Luis Arturo Domínguez, folclorista, autor del libro: “Conozcamos nuestro folclor”, dedicado a los niños. De él aprendió sobre dos bailes de turas, o el baile del maíz.  Licenciado en Historia, egresado de la Universidad Central de Venezuela y estudió Arqueología de Salvamento en el Centro de Investigaciones Antropológicas, Arqueológicas y Paleontológicas de la Universidad Francisco de Miranda (CIAAP-UNEFA) en la ciudad de Coro. Especialista en guerra, en palinología que es el estudio de las causas de la guerra y por eso se dedicó hacer arqueología de los desaparecidos y arqueología forense. Maestría en Historia y Arqueología Forense en la Universidad “Cecilio Zubillaga Perera” de Carora estado Lara. Obtuvo el Doctorado Honoris Causa en Historia por la Universidad Philo-Bizantine de Los Ángeles, California, USA. (2001).

Llegó a El Tocuyo en el año 1983 como coordinador del programa de arqueología de salvamento en el municipio Morán estado Lara. Fue creador y director del Museo Arqueológico “J.M. Cruxent” en El Tocuyo Estado Lara. (1999 - 2013) y cronista del municipio Morán, estado Lara. (1999-2012). Coordinador del Programa de Museos Escolares del municipio Morán y Presidente del Instituto de Antropología e Historia de las Riberas del Tocuyo.

Investigador social con especialidad en arqueología, etnohistoria, sociología de la memoria, con una orientación conceptual identificada con los intereses populares y de los pueblos en resistencia contra el poder. Perteneció a una generación disidente que según Rivero, P. (2001), rechazó las propuestas académicas y oficiales, y la historia que nos quisieron imponer.

Sostenía que cada vez sembramos más universidades y cultivamos menos conocimientos, como cultivamos menos plantas; que a uno le enseñan a estudiar boberías porque los maestros no saben nada; “que la Academia hace tiempo murió y sus enterradores no saben que están en sus funerales”. Poseedor de una espiritualidad de trabajo única, invalorable e inquebrantable; constructor de detalles basado en la cotidianidad del individuo de a pie, de un amor y una humanidad compartida; cultivador del respeto y la solidaridad para el bienestar común. En la investigación, valoró la honestidad de las fuentes, recordaba que la cosa más bonita es reconocerle a la gente de pueblo, a los que hayan hecho, reconocerle sus aportes; verdadero nacionalista y revolucionario. Difusor del ideario Bolivariano: “la gloria no está en ser grandes sino en ser útil”. Política e ideológicamente se consideró Marxista. Trabajó con el descubrimiento del Barco Masparro en el río Apure en el año 2010 y el registro de la tradición oral para complementar el registro arqueológico y la documentación escrita sobre el particular; reconoció los aportes indígenas y la marcada influencia africana en las tradiciones llaneras –cultura musical- del occidente de Venezuela. Linárez, P.P (2010) en Linárez, P.P., Mendoza, L., y Alastre, P. (2011). Denuncio el plagio a la verdadera autoría del romancero venezolano “Florentino y el Diablo”. Linárez se consideró un humilde estudioso de las culturas indígenas, por eso convivió entre los pueblos indígenas de la Sierra de Perijá, el Orinoco y con los descendientes indígenas del estado Lara. 

Denunció la invasión académica y militar yanqui en el pensamiento arqueológico venezolano, señalaba que: “Rockefeller financió proyectos, traía antropólogos para explorar cuevas, y le daba chance de explorar toda la zona de la perspectiva petrolera o petrográfica, estudio de hidrocarburos. En el año 1948 llegaron a venir miembro de la misión militar norteamericana como arqueólogos”. Y así mandaron a Cornelius Osgood y George Howard, a estudiar el Lago de Valencia, vino Alfred Kidder II a Lara y el Coronel Lewis hizo excavaciones arqueológicas en los llanos de Barinas. Entonces, empieza el culto a la academia norteamericana, a la universidad de Yale y al Programa Andino de Arqueología de las Naciones Unidas que sustentaba la Fundación Ford y la Fundación Rockefeller. Porque además en el cincuenta y dos (1952) se crea la escuela de antropología y sociología y déjame decirte que: “la crea nada más y nada menos que la CIA porque es para hacer estudios de conflictividad social”. Y a las ciencias físicas y exactas la volvieron leña, todo eso se llamó el proyecto EDUVEN Programa Educativo Universitario. Todos los manuales de hacer cualquier cosa, eran norteamericanos. Es más, eso que nos enseñaron en el liceo, ¿Cómo cree usted que debe incorporarse el indígena a la vida nacional?, eso se mandó en el año setenta, ochenta, noventa, ese era un plan de la CIA, para medir cuál era nuestra capacidad de resistencia en defensa de los pueblos indígenas. Allí es donde ellos empiezan a cultivar la vergüenza étnica, a eso le sumas los historiadores como Guillermo Morón que dicen: “en el siglo XXI no debe quedar ni un solo pueblo indígena sobre la tierra, todo esto debe estar lleno de cemento y civilización”

Pedro Pablo Linárez, vivió muchos años en Caracas y no reportó casa, vivió en muchos barrios. Docente de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) en Caracas. Facilitador en el estado Lara de la especialización en arqueología coordinada por la Dra. Jacqueline Clarac de Briceño (ULA- Mérida) bajo la coordinación de la Universidad Politécnica Territorial “Kléber Ramírez” en Ejido estado Mérida (UPTM). Director y Coordinador del Programa Nacional de Arqueología de los Desaparecidos de la década de los años 1960; miembro de la Comisión Especial creada en el 2005 por la Asamblea Nacional para investigar las desapariciones, torturas y asesinatos de venezolanos en la década de los 60, 70 y 80 y asesor de la Comisión por la Justicia y la Verdad. En este sentido sus investigaciones ayudaron en la reconstrucción de la memoria histórica de las luchas populares, sociales y políticas en Venezuela.

Fue alumno de los maestros Francisco Tamayo; J.M. Cruxent, Miguel Acosta Saignes y Adrián Lucena Goyo; admirador del periodista y escritor uruguayo Eduardo Galeano. Hizo arqueología con J.M. Cruxent, quien estudió el trabajo arqueológico de Francisco Tamayo en Falcón, sobre las excavaciones en El Tocuyo; lo reconoce como pionero de la arqueología en Venezuela; validó la Colección Arqueológica  “Francisco Tamayo” (CAFT) y la incluye en el gran catálogo de la Arqueología venezolana que publicó la Fundación Mendoza; asimismo le confesó sobre la existencia de coleccionistas traficantes del patrimonio nacional. P.P. Linárez fue un estudioso y albacea de la vida y obra del “sabio” Francisco Tamayo, así lo consideró él, en el área de la antropología y arqueología, a punto de manejar muchos papeles personales del sabio, custodio de la colección y publicador de su trabajo inédito, del cual se sintió pariente, porque se sentía tocuyano. Sostuvo que: “soy su albacea testamentar, intelectual y toda la fuente de Francisco Tamayo, están en mis manos, porque él tuvo a bien dejármelas” … “yo trabajo en la tierra de Tamayo, yo estoy sobre las huellas de Tamayo, estoy desandando el camino de Tamayo, en lo que arqueología respecta, producto de su investigación seria, ordenada, meticulosa y rigurosa”.

¿Cómo hacer arqueología en el Valle del Tocuyo sin ver a Tamayo? Reconoció en Tamayo la habilidad que tuvo para hacer arqueología y meterse en el mundo indígena haciendo botánica. 

En este sentido, sostuvo que existían dos grupos que defendían a Tamayo: el que lo reconoce como botánico, que son los del Instituto Pedagógico de Caracas: Omar Hurtado R.,; Efraín Moreno y Humberto González, entre otros. Y el otro grupo, que pareciera ser del grupo de Pedro Pablo Linares, que es del reconocimiento antropológico y humanista de Tamayo. También sostiene que Tamayo tenía fama de brujo, porque recetaba plantas a la gente que lo visitaba, que aprendió con los indios y los campesinos y las recomendaban; que Tamayo fue pionero del expedicionismo científico en general y en particular del ambientalista y del género del periodismo literario, y fue pionero del periodismo de opinión; escribió sobre el folclor del Tocuyo; realizó investigación sobre la encomienda como forma de apropiarse de las tierras indígenas.

Reconoce a Alcides Lozada como maestro de Francisco Tamayo y pionero de los escritos sobre Afrodescendientes en El Tocuyo. 

P.P. Linárez, fue curador de la Colección Arqueológica y Etnológicas del Prof. Francisco Tamayo. (1994-1996) ubicada en el Centro de Historia Larense (CHL) en Barquisimeto estado Lara. Después de la derrota militar del noventa y dos: “estuve en el Centro de Historia Larense y les monte una exposición que se llamó Huellas de Francisco Tamayo”. Pedro Pablo Linárez, ratificó que montó esa exposición para que el director de ese Centro le abriera el cuarto de la Colección Francisco Tamayo, que era lo que él quería ver. Y así, logró ver la colección, y se puso a estudiarla, las notas, los dibujos originales de Tamayo, entre otros objetos: “Yo ya tenía muchas cosas de Caracas, cuando él murió, que doña Wensa me dio, dibujos muy buenos”.

Pedro Pablo Linárez confirmó que había trabajado en ese instituto sin ganarse un medio, pero quería trabajar con Francisco Tamayo y abrir esas vitrinas y hacer las mediciones de nuevo, y hacer todas las observaciones: “lo hice todo, el trabajo que se debía hacer, descriptivo”. Y descubrió lo que Tamayo había descubierto: la cerámica de los Ofidiomorfos o la cultura de los Caquetíos y Cerámica Pectiniforme (Tierroide) o de los Gayones.

Asimismo, Pedro Pablo Linárez sostiene que el Prof. Francisco Tamayo rescata la colección arqueológica de Lisandro Alvarado y ahí está en la colección. Según Camacho (2016), en poder de Pedro Pablo Linares quedaron siete inventarios relacionados con la Colección Arqueológica “Francisco Tamayo” (CAFT): un inventario de láminas con cartas dirigidas a/y enviadas por Francisco Tamayo vinculadas a la CAFT; un inventario de láminas, dibujo y foto de la CAFT; un inventario con manuscritos originales del Prof. Francisco Tamayo sobre las características de la CAFT; un inventario con dibujos de la arqueología Argentina y Antiguo Perú perteneciente a la CAFT; inventario de material bibliohemerográfico perteneciente a Francisco Tamayo; un inventario de fotos originales sobre Francisco Tamayo y un inventario de fotocopias sobre documentos relacionados con Francisco Tamayo. P.P. Linárez reivindicó el trabajo arqueológico de Francisco Tamayo y se fue pensando que, dicha colección se había desaparecido o fue vendida y había que solicitar una investigación judicial, porque se trata de un patrimonio nacional.

Camacho (2013). A esto agregamos realizar la debida denuncia al Instituto del Patrimonio Cultural (IPC) en Caracas. Miembro fundador de la Sociedad Venezolana de Arqueología (A.V.A.). Participó en eventos regionales, nacionales e internacionales, destacando el II Congreso Mundial de Arqueología. Insistió en que para hacer investigación se necesita ser creativo, no se puede hacer ciencia con un lenguaje prestado, de ser así lo que se está haciendo es recreación de conocimientos y saberes. El acto de creación es un acto mayor. 

En este sentido, Arangú (2002) manifiesta que P.P. Linárez aportó conocimientos en el área de la Arqueología (Estados Portuguesa, Zulia, Lara y Yaracuy); Arte rupestre (Estados Lara, Trujillo, Portuguesa, Falcón y Bolívar); Arqueología forense (Estados Lara); Etnomúsica (Estados Lara, Portuguesa y Guárico); Indigenismo (Estados Zulia, Anzoátegui, Bolívar, Lara y Portuguesa); Africanismo (Estados Lara y Falcón); Patrimonio y Legislación (Estados Lara y Portuguesa) y Promoción Cultural (Estados Lara y Portuguesa), ente otros. Responsable de ensayos publicados en diarios del estado Lara (El Informador, El Impulso, El Chasquí); en el ámbito nacional (El Nacional, El Universal y Últimas Noticias), entre otros. Entre las publicaciones de Pedro Pablo Linárez destacan: 

1. “Sones de Negro”. Cátedra Pio Tamayo. UCV. 

2. “Pasos de Camino”. (La música indígena en las montañas del Sur del Estado Lara) (1993). CHL. Barquisimeto; 

3. “Arqueología y Etnohistoria del Estado Lara” (Aportes del Profesor Francisco Tamayo a través de sus colecciones donadas al Centro Histórico Larense) Cuaderno de Etnohistoria N° 2. Junio 1995. 

4. Aportes de Lisandro Alvarado a la Antropología Larense. (1998). UCLA. Bqto. Estado Lara. Colección Tierra Negra. 

5. La Sombra del Amo. Memoria del Siglo XX Tocuyano. (1999); 

6. Antología de Poetas Tocuyanos (2000); 

7. El Alma de Boletín Antropológico. Lara. (Obra Antropológica de Francisco Tamayo) (2000). Bqto. Estado Lara; 

8. Francisco Tamayo. El Tocuyo de 1918 y otros ensayos. (2000) Caracas; 

9. Sitios, Monumentos y Patrimonio Cultural Viviente de El Tocuyo. (2000); 

10. El Tocuyo. Oposición Histórica en Defensa de los Ejidos de la Ciudad de El Tocuyo Estado Lara, Venezuela. (2001); 

11. Raíces Etnohistóricas de la Pequeña y Mediana Industria Larense (2003); 

12. La Lucha Armada en el Estado Lara. (2004); 

13. Chabasquén Puerto Larense. (2005); 14. Orígenes Africanos del Hombre Americano (2006); 

15. Etnohistoria de Humocaro Alto. (2006); 

16. La Lucha Armada en Venezuela (2006); 

17. Desaparecidos. El Rescate de los Asesinados Políticos de los Años 60 en Venezuela. (2007); 

18. Arqueología de las Riberas del Tocuyo (2010); 

19. El Garabato. Fábrica de Armas y Explosivos de la Guerrilla en Venezuela (2011);

20. Descubrimiento del Barco Masparro (2011) y La Insurrección Armada en Venezuela (2011), entre otros. Compilador y autor de varias publicaciones en el área de la antropología y Etnología.

Pedro Pablo Linárez dejó mucho material bibliohemerográfico en el Museo Arqueológico “J.M. Cruxent” en El Tocuyo y en la biblioteca de su casa, incluyendo manuscritos originales sobre antropología, arqueología y la libreta de anotaciones de campo del Prof. Francisco Tamayo, que consideraba patrimonio de la humanidad. Asimismo confirmó haber recibido de manos del sabio Tamayo el diario de Henry Pittier, una libretica menudita y los diarios de Alfredo Jahn.

Finalmente, Pedro Pablo Linárez, siempre quiso volver a su pequeño Pueblo de Chabasquén para devolverle su dignidad, a combatir la tristeza, a encontrarse con sus hermanos, a parrandear, a rememorar las víctimas de la democracia representativa y a suprimir la monarquía que se adueñó del pueblo. Según González, A. en Linárez (2005): “P.P. Linárez no escribió para que lo quisieran … su afán al escribir fue para que no mueran los recuerdo”.

Pedro Pablo Linárez fallece en la ciudad de Barquisimeto el 18 septiembre 2014 por complicaciones de la diabetes y la cirrosis hepática, esta última por su trabajo con excavaciones arqueológicas, que venía padeciendo hace mucho tiempo. 

FUENTES CONSULTADAS

Fuentes orales

Camacho A. Carlos R. (2013). Entrevistas a Pedro Pablo Linárez en

El Tocuyo Estado Lara. Agosto 19 y septiembre 06, 2013 y en

la ciudad de Mérida. Venezuela octubre 19, 2013. En Aportes

de Francisco Tamayo a la Antropología en Venezuela. (2016).

Tesis Doctoral no publicada. Anexos A, B y C. Págs. 289-352.

ULA. Mérida. Venezuela.

Fuentes documentales

Arangú, D. (Comp.) (2002). Pedro Pablo Linárez. Doctorado Honoris

Causa. Aportes a la Antropología y la Historia. [Folleto].

Tipografía y Litografía Horizonte C.A. Lara: Autor.

Camacho A., Carlos R. (2016). Aportes de Francisco Tamayo a la

Antropología en Venezuela. Tesis Doctoral no publicada. ULA.

Mérida. Venezuela.

Linárez, Pedro Pablo (2005). Chabasquén Puerto Larense. Unión

Editorial Gayón. Museo J.M. Cruxent. Chabasquén, estado

Portuguesa.

Linárez, Pedro Pablo (2010). Los Llaneros y la Marcada Influencia

Afrodescendiente en los Llanos Occidentales. En Linárez, P.P.,

Mendoza, L., y Alastre, P. (2011).Descubrimiento del Barco

Masparro. Fundación MRT. Museo J.M. Cruxent. El Tocuyo

estado Lara. Venezuela.

 Rivero, P. (2001) Pedro Pablo Linárez: Hacer Arqueología es como

volar en Papagayo. En Diario El Informador. Barquisimeto 16

marzo 2001.

Referencias Bibliograficas

Camacho A., C. R. (2022). Semblanza: Pedro Pablo Linárez Rincón (Pedropa). Boletín Antropológico40(104), 381-390. https://dn710204.ca.archive.org/0/items/ba-no-104-julio-diciembre-2022/BA%20N%C2%BA%20104%20Julio-Diciembre%202022.pdf

Boletín Antropológico. Año 40. Julio- Diciembre 2022 N° 104. ISSN: 2542-3304 Universidad de Los Andes, Museo Arqueológico, Mérida, Venezuela. pp. 381-390

http://www.doi.org/10.53766/BA/2022.104.02.07

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