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"La historia está presente y nos rodea en todas las horas, porque no es otra cosa que la vida” Arturo Uslar Pietri

domingo, 21 de abril de 2019

Dr. Rafael M. Rodríguez


                                                                    Pedro Quintero García

Este abogado casi desconocido por las generaciones actuales, fue un guanareño de la clase humilde, dotado de gran inteligencia que a duras tareas pudo seguir sus estudios primarios y secundarios hasta lograr el grado de bachiller en el colegio San Luis Gonzaga. 

Nació el 1° de agosto de 1854, y en un concurso promovido por la UCV se gana una beca de estudios para cursar la carrera de abogacía, mediante un trabajo titulado El Derecho Público en la América Latina y lleno de ilusiones empieza sus estudios en septiembre de 1875 y no tarda en destacarse como alumno de primera categoría por sus altas calificaciones en determinadas materias del pensum, seis años después recibe el diploma académico de doctor en jurisprudencia e inmediatamente regresa a Guanare donde empieza a ejercer su profesión.

El presidente del Estado Zamora, general Francisco Batalla, le profesa gran estimación y le ruega aceptar el cargo de ministro de la Corte Suprema, luego es electo senador al Congreso donde presta una brillante labor en la redacción de leyes y reglamentos. 

Se une en matrimonio a la elegante dama Dámasa Guillén y procrea varios hijos, entre los cuales hubo un abogado que siguió las huellas de su progenitor. En Caracas permaneció en ejercicio de su profesión con sonados pleitos, entre los cuales sobresale el litigio sobre tierras de Guanarito, ganado a la Casa Santana a favor de un propietario llamado Luis Castejón.

El doctor Rodríguez fue también profesor de Derecho Romano en la UCV, así como también en el colegio Divino Redentor. A causa de una grave enfermedad fallece en 1919.

Referencia



Quintero García, Pedro 1991. Guanaguanare. Biblioteca de temas y autores portugueseños. Ediciones del Congreso de la República. 

Currículum Vitae Félix S. Angulo Ariza


Nacido en Guanare el 28 de mayo de 1890, Félix Saturnino Angulo Ariza culminó sus estudios en la Universidad Central de Venezuela en el año 1918. Seis años después, en 1924, superadas las dificultades que lo alejaron de Caracas y que lo llevaron a residenciarse en su ciudad natal, aun cuando también ejerció la abogacía en Barinas y Apure, optó por el título de Doctor en Ciencias Políticas y Sociales, previa la presentación de la Tesis de Grado correspondiente, El consentimiento de la madre como requisito para la declaratoria de legitimación en el Código 
Civil venezolano, siendo el graduando número139 del siglo XX, en
una promoción donde sólo se graduaron siete, figurando entre sus compañeros Jesús Arocha Moreno, Francisco Azpúrua Feo y Domingo Antonio Coronil.

En el Poder Judicial se desempeñó en la Corte Suprema del Distrito
Federal (1927-1929 y luego a partir de 1931), por una parte; y, por la otra, fue Magistrado de la Corte Federal y de Casación (luego Corte Suprema de Justicia y hoy Tribunal Supremo de Justicia) en las tres Salas que la conformaron y, hasta su muerte, acaecida el 26 de diciembre de 1971, ejerció el cargo de Conjuez. En el Ejecutivo, fue Secretario General de Gobierno en los estados Zamora (hoy Barinas, 1929-1931) y Portuguesa (1936-1937); fue, asimismo, Consultor Jurídico en el Ministerio de Agricultura y Cría. En el Legislativo, fue miembro de la Cámara de Diputados (1941-1945), donde tuvo activa participación, especialmente en la elaboración del Código Civil de 1942.

En el campo docente dio clases en la Educación Superior desde 1934 hasta 1958, cuando le fue acordado el beneficio de la jubilación. En su Alma Mater se desempeñó como Vicerrector –tiempo en que fue, varias veces, encargado del Rectorado– y, como profesor, habiendo regentado las cátedras de Derecho Civil, Derecho Mercantil, Derecho Constitucional, Derecho Romano, Economía Política y Enjuiciamiento Criminal, hoy Derecho Procesal Penal (ésta desde 1937). Asimismo, enseñó en las universidades Santa María y Católica Andrés Bello. En lo
académico, fue Individuo de Número de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales.

De sus obras destaca Cátedra de Enjuiciamiento Criminal, pues fue
no sólo “la más querida por él dentro de su producción bibliográfica” sino el resultado de largos años de estudio-docencia”, pues representó “la culminación de una experiencia de varios decenios consagrados a la enseñanza: una conjugación feliz de la teoría con la práctica”, según apunta el prologuista de la misma, Rafael Caldera Rodríguez. En ella –según indicó el propio Angulo Ariza pocos meses antes de su muerte– recogió las enseñanzas que impartió desde 1945 “con el sabor a Cátedra,
sin pretender hacer un tratado, sino dejando cada tesis, como si
fuese una lección de aula”, con las modificaciones hechas al Código de Enjuiciamiento Criminal entre 1959 y 1962.

Tres años antes de su fallecimiento, el Muy Ilustre Colegio de Abogados del Distrito Federal patrocinó un acto en su honor, y doce años después de su tránsito final, acaecido el 26 de diciembre de 1971, su Alma Mater, a través del Instituto de Ciencias Penales y Criminológicas de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas, conjuntamente con el Ministerio Público editaron un libro “que constituye un acto de justicia a quien fuera el Maestro de varias generaciones de abogados, sobre todo de aquellos especialistas en Derecho Penal y, en particular, en Derecho Procesal Penal”, en palabras de quien presidiera la última de las instituciones patrocinantes para la época, Pedro J. Mantellini González, su alumno en Derecho Constitucional en 1939 y de Enjuiciamiento Criminal en 1945, su Jefe de Trabajos Prácticos en esta última Cátedra y su amigo de toda una vida.

Veinte años después de la difusión de esa obra, el Tribunal  Supremo de Justicia ha decidido la publicación de este nuevo Libro Homenaje al Maestro, donde se han reunido –como expresión de su polifacética labor docente– estudios de derecho adjetivo no sólo en el campo penal sino en el civil y en otras disciplinas jurídicas, con la finalidad de que su nombre sea siempre recordado por los nuevos miembros de la comunidad jurídica donde se desempeñó con tanto lujo de aciertos.


Referencias

Fernando Parra Aranguren, editor. 2003. Estudios de Derecho Procesal: Libro Homenaje a Félix S. Angulo Arisa / Caracas: Tribunal Supremo de Justicia, 2003. 2 v. (666 p.) - (Colección Lihros Homenaje, Nº 10) pp 29-31.









http://bibliofep.fundacionempresaspolar.org/dhv/entradas/a/angulo-ariza-felix/#author
Ese mismo año, la Corte Superior del Distrito Federal le otorgó el título de abogado, habiendo presentado como trabajo de grado el estudio «El consentimiento de la madre para la legitimación del hijo natural». Ejerció diversos cargos públicos: presidente de la Corte Suprema del Distrito Federal (1927-1929), secretario general de gobierno del estado Zamora y encargado de la presidencia del mismo (1929-1931), secretario general del gobierno del estado Portuguesa y encargado de la presidencia de ese estado (1936), diputado al Congreso Nacional por el estado Portuguesa (1941-1942), vocal y vicepresidente de la Corte Federal y de Casación (1943-1946), miembro de la Corte Federal y de Casación (1948-1959), entre otros.  en el Colegio Federal para Varones de Guanare (1919-1921); ocupó el vicerrectorado de la Universidad Central de Venezuela (1942-1943) y regentó las cátedras de Economía Política, Derecho Constitucional, Derecho Romano y Derecho Procesal Penal (1932-1962), en dicha universidad. 

IAM Iniciativa que promueve el patrimonio del estado Portuguesa



El tamunangue no es solo de Lara, es también de Portuguesa. Desde 1948, en un periodo de medio siglo, el tamunangue extiende sus redes emocionales hacia las Biscucuy, Chabasquén, Guanare, Ospino, Araure y Acarigua, ensanchando la manifestación hasta los confines llaneros de Guanarito. [...]

Sones de negros entre Lara y Portuguesa



Signado por una dinámica económico-social, el proceso de transferencia cultural entre los vecinos estados de Lara y Portuguesa, en el occidente de Venezuela, producirá un rico fenómeno de reasimilación de los sones de negros o tamunangue. [...]

La “acontecida” existencia del Convento San Francisco, Portuguesa



El Convento San Francisco, Portuguesa, ha tenido varios nombres, diversas funciones (monasterio, hospicio, colegio) y usos (centro educativo, hospital, alojamiento militar), y aunque de él solo queda el inmueble, su esencia como “convento franciscano” se mantiene en la comunidad guanareña. Así se le recuerda y refiere. [...]

La Espiga, en Portuguesa, el monumento agrícola más alto del mundo



Construida dos décadas antes de concluir el siglo XX, La Espiga es después del Santuario Nuestra Señora de Coromoto, en Guanare, la edificación más imponente de Portuguesa. La atrevida escultura del Arq. Gustavo Legórburu (1930 – 2013) se alza también como el monumento agrícola más alto del mundo. [...]

Iglesia Nuestra Señora de La Corteza, joya colonial de Portuguesa



La iglesia Nuestra Señora de La Corteza es una edificación que data del período colonial en Venezuela. Aunque ha tenido múltiples intervenciones a lo largo de tres siglos, se puede considerar un inmueble de primera generación. [...]

Plaza Nuestra Señora de Coromoto



Nombre: Plaza Nuestra Señora de Coromoto / Plaza Coromoto. Año: 1928. Tipo de patrimonio cultural: tangible / inmueble. Administrador custodio o responsable: alcaldía [...]

Manga de coleo Tomás Sivira



Nombre: Manga de coleo Tomás Sivira. Año: 1994. Tipo de patrimonio cultural: Tangible/Inmueble. Administrador custodio o responsable: Asociación de coleo Portuguesa. [...]

Plaza El Escritor, Guanare




Nombre: plaza El Escritor. Año: siglo XX. Tipo de patrimonio cultural: tangible / inmueble. Administrador custodio o responsable: alcaldía del municipio Guanare. Historia [...]

La plazoleta Padre Blanco, en Araure, tiene 46 años sin mantenimiento (fotogalería)



La plazoleta Padre Blanco, que acoge el monumento al padre José Félix Blanco, general de la Batalla de Araure, fue inaugurado en 1971. Desde entonces no se le hecho mantenimiento alguno. [...]

Sede del vicerrectorado de la Unellez, antiguo convento de San Francisco



Nombre: Sede del vicerrectorado de la Unellez / Universidad Experimental de los Llanos Ezequiel Zamora, antiguo convento de San Francisco. Año: 1756. Tipo de patrimonio [...]

La Laguna de los Muertos narra la historia más cruenta de Araure




La Laguna de los Muertos guarda los huesos de los soldados de la histórica batalla de Araure, en 1813. Es a un tiempo unidad paisajística y arqueológica, por ello está protegida a perpetuidad para la conservación ambiental (Ministerio del Ambiente) y la memoria histórica nacional (IPC). [...]

La “muerte lenta” del casco histórico de Guanare




En apenas 16 cuadras del casco histórico de Guanare alberga cuatro monumentos nacionales de Venezuela. Sin embargo, el sitio patrimonial se apaga por descuido e inadecuadas intervenciones. [...]

Monumento La Espiga, un coloso reducido por el moho y el abandono




El monumento La Espiga, o monumento a la Agricultura en Acarigua y Araure (1981), marcó un hito dentro de las artes plásticas venezolanas. Un coloso curvo de 40 metros que desafió la arquitectura de finales del siglo XX, pero que hoy es reducido por el moho, el vandalismo y el abandono. [...]

Velorio a San Antonio de Padua, el santo del tamunangue



El velorio a San Antonio de Padua se celebra el 13 de junio en honor al santo patrono de diversos pueblos de Venezuela. El estado Lara ha irradiado sus pegajosos sones y rituales de fe desde comienzos del siglo XX a otros poblados del occidente del país. [...]

El abandono, un pecado contra la iglesia Nuestra Señora de la Corteza




La iglesia Nuestra Señora de la Corteza, en Portuguesa, es una joya colonial de más de 300 años en avanzado deterioro. El abandono de ese Monumento Nacional condena la estructura, con sus techos derruidos y sus paredes a punto de desplomarse. ¡Pecado! [...]

Plaza Padre Blanco, monumento en Araure a un sacerdote de armas tomar




Nombre: Monumento Plaza Padre Blanco. Año: 1971. Tipo de patrimonio cultural: tangible/Inmueble. Monumento en espacio público. Escultura. Administrador custodio o [...]

Joel Hernández, cantautor nativista del llano colombo-venezolano



Joel Hernández es a la poesía musical nativista, lo que es Rómulo Gallegos a la literatura. El autor de clásicos como La Fundadora y Viejo soguero, explica la reconocida “fuerza telúrica” de sus canciones: “Indago mucho en la memoria colectiva del pueblo llanero”. [...]

Casacoima



Casacoima, monumento histórico nacional desde 1977, tiene un acervo con olor a tabaco y poder. Actualmente es un refulgente punto turístico y cultural de Guanare, estado Portuguesa. [.

Cantos de trabajo del llano: de la literatura oral al patrimonio mundial



Nombre: Cantos de trabajo del llano. Tipo de patrimonio: inmaterial / música. Año: siglo XVI. Zona del país: Apure, Barinas, Cojedes, Guárico, Portuguesa. Estatus: en la [...]

Plaza Nuestra Señora de la Corteza / Plaza la Burrita



En 1953 se construyó esta plaza en honor a la Virgen de la Corteza, patrona sentimental de Acarigua, estado Portuguesa. Por mucho tiempo fue espacio plácido y sombreado, hasta la demoledora intervención de marzo de 2017 que lo dejó sin árboles ni bancos. [...]

Monumento a la Virgen de la Corteza



El monumento a la Virgen de la Corteza concentra desde hace 315 años el fervor mariano en la población de Acarigua, estado Portuguesa. Es un precioso grupo escultórico de bronce anclado en la plaza homónima, llamada cariñosamente plaza la Burrita. [...]

jueves, 18 de abril de 2019

Nuestra Señora de la Corteza de Acarigua

FASTOS RELIGIOSOS


Hermano Nectario María Pralon.


Nuestra Señora de la Corteza de Acarigua.

A principios del siglo XVIII los milagros que se alcanzaban de Dios por mediación de la Santísima Virgen, bajo la advocación de Nuestra Señora de Coromoto, llenaban de su fama todo el territorio inmenso de Venezuela. 

De todas las partes de la provincia acudían a Guanare devotos peregrinos rihutar a la Virgen Santísima Venezolana, sus filiales homenajes, pedirle sus favores o darle gracias por un señalado beneficio recibido de su liberalidad.

La fiesta del 2 de febrero, la más solemne y concurrida, atraía gran concurso de gente por la circunstancia de hallarse en esta época del año los caminos expeditos y los ríos secos. 

Sucedió que en el año de 1702, una mujer de la jurisdicción de San CarIos, llamada Margarita La Perla, mulata piadosa y de buenas costumbres, fue con un hijo suyo a las solemnes fiestas de Nuestra Señora de Coromoto, que se celebraban el día de la Presentación, pagando, según dice el presbítero Félix Martínez, una promesa ofrecida a la Santísima Virgen de Coromoto por haberle sanado de una enfermedad al hijo que la acompañaba,

Margarita estuvo en Guanare algunos días, asistiendo con devoción a los oficios religiosos y orando largo tiempo delante de la imagen de Nuestra de Coromoto, expuesta a la veneración pública en su sagrario de plata, la cual por hallarse elevada no podía verse claramente, así es que no pudo satisfacer el vehementísimo deseo que tenía de contemplar la imagen milagrosa.

Entristecida por no ver cumplido este vivo deseo, emprendió el regreso para su pueblo.

Bajo los ardientes rayos de un sol abrasador, madre e hijo regresaban cansados. 

Al llegar a la entrada de una montañita, situada a las orillas de una pequeña corriente, conocida ahora por el nombre de "Quebrada de la Virgen", los dos viajeros hicieron alto para descansar a la sombra de majestuoso y tupido tacamahaco. 

Margarita La Perla ató el mulo al árbol y colgó su hamaca para reposar. Al cabo de un rato de solaz y probablemente al principiar el rezo del Santisino el niño advirtió que el animal se movía y parecía espantado, noto al mismo tiempo que la causa estaba en un punto de la corteza del árbol, del cual irradiaban rayos de vivísima luz. La madre prevenida por du hijo estaba presenciando este repentino e inesperado fenómeno. 

Acercasen los dos y observan con admiración y júbilo o que dicha luz provenía de una diminuta imagen grabada de relieve en la misma corteza del tacamahaco y representando a la Virgen  sosteniendo al Niño en las manos. 
Nuestra Señora de la Corteza de Acarigua
La Virgen santísima bajo la advocación de la Nuestra Señora de la corteza,
recibía un culto extraordinario del católico pueblo de Acarigua
Con un cuchillo, Margarita cortó con sumo cuidado la maravillosa corteza hasta desprenderla completamente del tronco; la envolvió cuidadosamente en un paño y la colocó en una de las petacas que llevaba*. 

Nuestros viajeros iban ya a proseguir su camino cuando de repente el macho emprendió la carrera, abandonando a sus amos, quienes, afligidos por la inesperada fuga de su cabalgadura, andaron a pie el largo trayecto que separa aquel sitio de Acarigua. 

El animal no paró hasta llegar al pórtico de la iglesia, en donde advirtió su llegada Fray Miguel Placencia, religioso Capuchino encargado del cuidado espiritual de aquel pueblo. Viendo que nadie reclamaba el animal, encargó a un muchacho averiguara su procedencia y al fin supo que pertenecía a una mujer que acababa de llegar y estaba en la "Casa Real", la cual prevenida, fue inmediatamente en busca de su bestia. 

El Obispo Martí y el escritor Depóns dicen que la mujer sacó la Imagen de la Corteza, la colocó en un rincón y le encendió unas luces, acto que llamó la atención al Capuchino quien se acercó a considerarla, pero el Presbítero Félix Martínez refiere este hecho de la siguiente manera: 

"El mulo, echado en tierra, no quiso moverse por más que lo golpearan. Preguntó el Capuchino a la mujer si este animal llevaba algo muy pesado y quiso al mismo tiempo satisfacer su curiosidad mandando abrir las petacas. La mujer contestó que tan sólo llevaba la ropa y demás enseres necesarios para el viaje y también... una concha que le parecía encerrar un misterio". 

Fray Miguel, al examinar notó con sorpresa que en ella estaba bien delineada y grabada la efigie de la Santísima Virgen, pero como no te pertenecía volvió a acomodarla en la petaca. El animal por segunda vez volvió a echarse y de consiguiente recibió nuevos golpes sin que por ellos se moviera. 

Pensando entonces Fray Miguel que tal vez la voluntad de Dios sería que la Imagen quedase en la Iglesia de Acarigua, comunicó su pensamiento a Margarita, pero ésta no quiso desprenderse de la concha maravillosa. 

Como el Capuchino insistiera y le ofreciera en cambio un relicario y dos estampas, una de la Virgen del Rosario y otra de la Inmaculada Concepción, con estas condiciones la mujer aceptó la permuta. 

El Capuchino colocó la Imagen en la Iglesia y desde esta fecha la población de Acarigua no ha cesado de venerar a la Santísima Virgen, bajo la particular advocación de Nuestra Señora de la CORTEZA. 
Custodia de Nuestra Señora de la Corteza
 de Acarigua que manos sacrilegas robaron
 segun foto que personalmente sacamos

La autoridad eclesiástica, después de una averiguación jurídica que hizo en 1757 autorizó el culto con el cual se honraba a esta Imagen y aprobó la nueva advocación de Nuestra Señora de la CORTEZA con la cual se la designaba comúnmente. 

Todos los años la llevaban al lugar en donde había aparecido, con acompañamiento de innumerables personas venidas de distintos lugares. 

Desgraciadamente manos sacrílegas robaron la "Custodia-Relicario", y la Imagencita desapareció sin que nadie supiera su paradero. 

Gracias a una extraordinaria actuación del eminente Doctor Francisco Cortés, una reproducción perfecta fue providencialmente ejecutada en Cúcuta de Colombia y ha sido colocada en la Iglesia de Acarigua en el mismo altar que ocupó la Original. 

Allí ante su retablo, los fieles vienen a honrar a la Madre de Dios en su ya trisecular advocación de NUESTRA SEÑORA DE LA CORTEZA.



Iglesia de Acarigua.
Relicario donde se encuentra ahora la Imagen de
Nuestra Señora de la Corteza, reproducción perfecta del original.
(Foto del Doctor Francisco Cortes)

* Por ciertos datos que hemos visto, suponemos que fue el 11 de febrero de 1702, el día en que Margarita La Perla, halló la Imagen de Nuestra Señora da la Corteza. 

Referencia


María Pralon, Hermano Nectario.1983. Historia del Estado Portuguesa Ediciones de la Presidencia de la República. Caracas. Venezuela 1983. pp 98-101.



Raúl H. de Pasquali G.


Raúl Humberto de Pasquali Gualandi, nació en Ospino (estado
Raúl H. de Pasquali G.
Portuguesa) el 12 de noviembre de 1923. Egresado del Instituto de Ciencias Experimentales y Nacional de Higiene de Caracas "Jesús Rafael Rísquez", en la primera promoción, 1946, formó parte de esa legendaria brigada de sanitaristas que, con honradez, abnegación y efectivo amor por Venezuela, combatieron y erradicaron numerosas enfermedades endémicas. Al estudiarlas, encontró que una parte del combate tenía que pasar por el conocimiento del origen y desarrollo de la comunidad donde se manifestaban. Así, al mismo tiempo que!': examinaba las muestras en tubos de ensayo, anotaba las reacciones químicas y demás detalles técnicos de su profesión, también se documentaba sobre esa comunidad en archivos, registros, hemerotecas, recogía testimonios orales y materiales de valor arqueológico. Tarea que le permitió elaborar una sólida investigación científica, hoy plasmada en esta imprescindible obra para la historiografía regional, 
Caminos de Caranaca 25 siglos de historia.

Caminos de Caranaca 25 siglos de historia.
 La obra de Raúl H. de Pasquali G. titulada Caminos de Caranaca 25 siglos de historia, constituye un documento de particular importancia para la comprensión global del proceso de poblamiento y consolidación del territorio del actual Portuguesa. A partir de las investigaciones arqueológicas, el autor reconstruye, con sentido histórico, períodos de nuestra historia escasamente trabajados por la historiografía regional y nacional, y reivindica el pasado aborigen. 

Por los Caminos de Caranaca transitamos con el autor para interrogar vestigios de tiempos remotos y descubrir en alfarería, enterramientos, calzadas, montículos y cuevas las dimensiones culturales, económicas y demográficas: de comunidades aborígenes organizadas, que existieron mucho tiempo antes de la llegada de los primeros conquistadores europeos. 

La investigación histórica concreta con criterio de totalidad, nos remonta al espacio geohistórico denominado «Hacia Llanos del Valle de Hacarigua-Boraure y Provincia de Guanaguanare, durante el tiempo histórico prehispánico (1.000 A.C. a 1.500 D.C.)», espacio intensamente vivido, el cual tenemos el derecho de conocer y el deber de preservar como patrimonio de los venezolanos, y de los portugueseños en particular. 

Pasado remoto y pasado reciente tejidos con hilo de continuidad, se entrelazan en una obra magistral que enriquece la bibliografía portugueseña, revela y acopia fuentes escritas y no escritas para el estudio y la investigación, descubriendo en el. pasado y el presente al estado Portuguesa como una zona de confluencia cultural. 

En 1989, cuando el autor cursaba estudios de Maestría en Historia Económica y Social de Venezuela, consignó como trabajo final de la asignatura Historia Regional, la obra que hoy presentamos. Sorprendido por la calidad d'e la investigación, el profesor de la asignatura, Nikita Harwich Vallenilla, recomendó su inmediata publicación, lo cual no fue posible sino hasta ahora. 

Esta obra, que durante años reposó en los anaqueles de la biblioteca del autor, esperando su publicación para el disfrute de todos, se ofrece hoy, en otro tiempo histórico, probablemente en el tiempo histórico cuando le corresponde aparecer, para fortalecer nuestra identidad como nación, como pueblo, valorar un pasado aborigen que, a través de la maestría del autor, con la humildad que brinda la sabiduría, despierta la curiosidad científica por los yacimientos arqueológicos, el sentido de pertenencia y el amor por la tierra donde vivimos. 


ALCALDÍA DE PÁEZ ESTADO PORTUGUESA FONDO EDITORIAL MUNICIPAL 




miércoles, 17 de abril de 2019

Reseña Histórica del Dr. Raúl Humberto de Pasquali


Por Orlando Rafael Cortez Cronista oficial del municipio Ospino


Raúl H. de Pasquali G.
Raúl H de Pasquali, nace el 12 de noviembre de 1923, En aquel entonces los caminos para llegar a El Vigía de Garabote, en las serranías de Ospino, eran angostos, trillados por las bestias de carga, construidos en las laderas de vegetación exuberante, en cada recodo un manantial que le daban un toque de encanto y frescura, hijo de Humberto de Pasquali y Elba Gualandi, quienes lo trasladan a la ciudad, pero su alma y su pensamiento siempre estuvo ligado a su lugar nativo, nunca se desprendió de su recuerdo. Cursó estudios en el Instituto de Ciencias Experimentales y Nacional de Higiene de Caracas “Jesús Rafael Riquez” egresando en su primera promoción (1946), Especialista en Historia Económica y Social de Venezuela, realizó estudios de Artes Plásticas en la Universidad Lisandro Alvarado, Barquisimeto, Estado Lara. Cursó estudios de Comunicación Social en la Universidad Cecilio Acosta de Maracaibo, Su primer matrimonio fue con Josefina Torres Aponte, luego con Carmen Unda Rodríguez, siendo sus hijos Elba, Mireya, Nydia, Yanet, Katiuska y Raúl. De profunda vocación docente, fue maestro en la Escuela Nocturna de Ospino (1940), en la Escuela Estadal Diurna de Ospino (1941), impartió clases de Educación Sanitaria en San Casimiro (1945), Dedico gran parte de su vida profesional al campo de la salud desempeñándose como Laboratorista del Dispensario de Tejerías (1946), Laboratorista Clínico de la División de Ingeniería Sanitaria, realizando investigaciones Antibilharciana(1946-54), Jefe de Laboratorio Unidad Sanitaria y Hospital Luis Razetti de Barinas (1954 - 60), Bioanalista Jefe del Servicio Laboratorio del Hospital J.M. Casal Ramos Acarigua – Araure 1966 – 70),Bioanalista del Comité de Lucha Antichagásica del Estado Portuguesa (1970- 72). En 1970 lo encontramos siendo Director de la Casa de la Cultura AcariguaAraure, esta experiencia le sirve para ser cofundador de las Casas de Cultura de Ospino, Píritu y Turen (1972); sin duda fue un hombre de arte de abundante producción pictórica en técnicas como acrílicos, pasteles y oleo, dentro de las cuales destacan: La Conquista, La colonización o evangelización, Rostro del general en jefe Simón Bolívar, El Libertador y el Correo de Orinoco, La paz será posible cuando América Latina deje de ser neocolonial(Mural), Los Diablos de Yare, Locainas de Agua Blanca, Antigua “Casa Municipal” Araure, Antigua Puente Colonial entre Acarigua y Araure, Vieja Iglesia Agua Blanca, Calle de la Guaira, Los frailes de Ospino, Contra Fuego, La Joven y sus Sueños, El Abuelo, Indias y Mulatas, Flor India, Morena, entre otras, se encuentra entre los fundadores del Liceo Gabriel Pérez de Pagola (1971), siendo uno de sus primeros profesores en el área de biología. Ejerció su labor científica hasta 1997, ejecutando trabajos y publicaciones de carácter Medico-Social. Siendo su gran pasión la Historia de Venezuela, realizó innumerables publicaciones en diferentes revistas, diarios y semanarios regionales y nacionales del país, como EL Ospinero, El Llano, Pueblo Nuevo, última Hora, Occidente, Campo Abierto, El Imparcial, óptica, El Impulso, Ultimas Noticias, El Nacional y otros. Mención especial merecen sus dos libros Caminos de Caranacas 25 Siglos de Historia(2003) y La Revolución de Guanarito de 1836 (2009),ganadora del Premio Nacional del Libro, Región Los Llanos, es coautor del libro Portuguesa Pueblo y Tierra 2500 Años de Historia(2005). Agradecemos a este ilustre compatriota trabajos historiográficos que tienen que ver con nuestro devenir regional. Su última actividad académica fue la de Profesor Facilitador de Historia en la UNELLEZ de Acarigua (2004). Todo lo realizado por el ilustre fue de transcendencia para nuestro Municipio, de igual manera para el Estado Portuguesa y para La República Bolivariana de Venezuela llevando la cultura y la Salud en el Corazón hasta la fecha de su muerte, el 13 de marzo de 2005, que para ese año era el Cronista oficial del municipio Ospino.

Referencias

 http://elregional.net.ve/raul-humberto-de-pasquali-gualandi/ 

http://files.raul-pascuali.webnode.com.ve/200000447-e7b06e9a44/Rese%C3%B1a%20Hist%C3%B3rica%20del%20Dr%20Raul%20Pasquali.pdf

Luis Fajardo Galeno

Durante la Colonia hubo en Guanare un grupo minoritario llamado godos, fervorosos pilares de la monarquía, eternos usufructuarios de las prebendas del poder como alcaldes, ediles, gobernadores, jueces y consejeros. Al proclamarse la república muchos de ellos--criollos y peninsulares--juraron la nueva Constitución como patriotas de nuevo cuño. Otros prefirieron permanecer fieles a sus tradiciones, expuestos a sufrir las consecuencias.

Entre los primeros figuran los Fajardo o Faxardo, primeros factores en plegarse a la nueva situación y como descendientes de esta ilustre familia figura el nombre que encabeza estas líneas.

Luis nació el 27 de junio de 1886 y sus padres se esmeraron en prodigarle una buena educación acorde con las posibilidades de la época.

Es un muchacho despierto, algo tímido y poco amistoso como si se concentrara en su yo interno para poder asimilar los difíciles estudios emprendidos por propia voluntad. Se inscribe en el colegio San Luis Gonzaga hasta culminar la secundaria con las más altas calificaciones; mientras espera la apertura del curso de filosofía y letras se dedica a perfeccionar sus conocimientos de latín y griego hasta permitirle leer los clásicos en su propio idioma. Sus compañeros reconocen en él "un cerebro" capacitado para llegar a las alturas de las letras, aunque noten en él ciertas distracciones como si viajara por otros mundos.

Sus aspiraciones para seguir el curso universitario se frustran, por una parte, por la guerra civil y por otra, el fallecimiento de su padre, obligado a enfrentar las necesidades de su familia y la suya propia.

Entre los dilemas presentados se resuelve a prepararse para la carrera pedagógica y cuando menos lo espera es llamado para ofrecerle la cátedra de historia y literatura en el viejo colegio.

A pesar de su temperamento apacible don Luis sabía aprovechar el tiempo disponible empleándolo en labores rentables como fueron: adquisición de una pequeña imprenta en sociedad con Maximiliano Falcón Carta, para atender las solicitudes del ramo así como también sacar el semanario titulado "La Capilla Ardiente", y sus redactores fueron el doctor Manuel Heredia Alas, Fernando Delgado Lozano y Ramón Peraza. Este vocero tuvo gran prestigio en todo occidente porque por primera vez en la provincia circulaba con editoriales de política, crónicas sociales de índole analítica y sus comentarios satíricos sobre determinada materia de carácter comunitario.

Fue célebre la polémica celebrada entre dos médicos, Heredia Alas y Pino Pou sobre el origen de la crisis semiagónica de la ciudad y que después de sesudos argumentos se declaró tablas.

De cuando en cuando enviaba al Cojo Ilustrado un artículo de actualidad literaria, sea crítica de determinada obra o análisis sobre las escuelas en boga, recibiendo una suma como colaboración pagada.

Desempeñó cargos en la administración pública tales como archivero del Estado, diputado a la Legislatura regional y secretario de la Corte Suprema; en todos ellos demostró competencia y probidad.

Cuando fue nombrado rector del Colegio Nacional se dedicó únicamente a su dilatada atención para levantar su prestigio, entonces en plena decadencia. A sus esfuerzos logra conjurar la crisis para incorporar sus actividades hacia los fines programados.

El bachiller Luis Fajardo Galeno no ha recibido el reconocimiento de la patria por los grandes servicios prestados a la educación. Pobre y olvidado muere en San Juan de los Morros, agobiado por los achaques de sus 80 años, en medio de su atribulada esposa y de sus hijos.

Referencia

Quintero García, Pedro 1991. Guanaguanare. Biblioteca de temas y autores portugueseños. Ediciones del Congreso de la República. pp. 242 243