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"La historia está presente y nos rodea en todas las horas, porque no es otra cosa que la vida” Arturo Uslar Pietri

martes, 24 de septiembre de 2013

CRONOLOGIA RECTORAL DEL LICEO "JOSÉ VICENTE DE UNDA" (1825 - 1991)

CRONOLOGIA RECTORAL
DEL LICEO "JOSÉ VICENTE DE UNDA"
(1825 - 1991)

Evelyn Martínez de Gásperi



Durante el prolongado período de la Colonia, la educación pública se presenta, prácticamente inexistente. Había para entonces, muy pocas escuelas y sólo de carácter privado motivado a varios factores: carencia de población escolar, escaseaban los textos de enseñanza y el personal capacitado.

El firme propósito del gobierno colonial para la no introducción de textos de enseñanza al país, hace que el pueblo permanezca en la más absoluta ignorancia, favoreciendo así el ejercicio de su dominación. Bajo estas circunstancias es fácil deducir que "naufraga la nave del progreso entre las aguas de proceloso mar, y la esperanza y la felicidad, huyen, como las aves, bajo la tormenta" como lo dijera un día el bachiller Rafael Rodríguez Ortiz en 1947.

Pero, a pesar de esta situación, las aves de Guanare no huyeron sino que, por el contrario, propiciaron la tormenta y cansadas de la oscuridad, clamaron desde 1811 por una Casa de Educación para sus hijos a través de la regia y venerable figura del Excelentísimo Monseñor Doctor José Vicente de Unda. Con este noble ideal los viejos amigos, Unda y Bolívar abren caminos de sabiduría y progreso para la Venezuela ensangrentada por la gesta emancipadora. La amistad entre estos  grandes hombres es como dice Aristóteles "un alma que habita en dos cuerpos, un corazón que habita en dos almas". Por ello, oídas las solicitudes del doctor Unda, Bolívar alborozado recomienda encarecidamente, al Encargado del Poder Ejecutivo de la Gran Colombia, general Francisco de Paula Santander la noble causa y por decreto dictado el día 16 de mayo de 1825 crea una Casa de Educación en el Cantón Guanare de la Provincia de Barinas y el 25 de agosto del mismo año, es nombrado Rector del Instituto el Pbro. Dr. José Vicente de Unda.

El doctor Unda tiene su ideal hecho realidad, pero el convento de San Francisco bautizado por él como Colegio de San Luis Gonzaga, está en ruinas, pues había servido de alojamiento y como hospital de paz. La problemática era inmensa, no dispone de medios económicos para sostener tan magna empresa... ¿cómo pagar profesores, o preparar el instituto, cómo emerger airoso ante las nefastas circunstancias?

Pueblo y sacerdote se conjugan en un solo esfuerzo y bajo un mismo ideal: establecer el Colegio como en efecto sucede, en 1832 y, se inaugura con grandes fiestas y celebraciones.

Se habría vencido de esta manera siete años de inconvenientes sucesivos, gracias también a las disposiciones del Coronel Ramón Burgos que hizo salir a las tropas del convento, dotó de recursos académicos libros al recién inaugurado Colegio.

La etapa de creación, reconstrucción, organización y establecimiento de colegio hubo de estar marcada por un sin número de inconveniente el noble corazón de Unda, su actitud mesiánica y el tesonero esfuerzos de los guanareños pudo solventar: son los años de 1825 a 1839.

La obra del glorioso fundador, la hereda en 1839 a 1841 el presbítero Doctor, Liborio Colmenarez. Y se convierte en el brazo ejecutor de Unda una vez que este pasa a regir el Obispado de Mérida.

Celoso del brillo de su cátedra filosofía, manifiesta ante el supremo Poder Ejecutivo y a la rectoría de la Universidad Central de Venezuela, la preocupación de que el Cuaderno de Lógica es un cuaderno antiguo que tiene varios errores y contradicciones en manifiesto perjuicio de los alumnos.

Después de Liborio Colmenares, se produce la extinción de los institutos educacionales como consecuencia de los acontecimientos históricos vividos en el país por espacio de treinta y tres años. El futuro de la patria es incierto y Venezuela vive un estado de postración, los colegios abren y cierran sus puertas... es el caos, en su máxima expresión.

Aparece luego, la regia figura del doctor Miguel Oraá comprendiendo su rectoría el período de 1873 a 1893. Oraá recupera la institución, vence todo tipo de obstáculos y aplica métodos de la psicología moderna, adelantándose así, a su época.

Desde 1893 a 1917 sucedería al doctor Oraá, el doctor Melitón Vargas, otro insigne portugueseño, cuya labor docente se ve plasmada satisfactoriamente en continuas promociones de jóvenes que serían luego, grandes científicos y humanistas destacados; entre ellos por ejemplo: el doctor Raimundo Andueza Palacios (Presidente de la República en 1890,1892); los doctores José Francisco Unda, Angel María Unda; Rafael Pino Pou, médico ilustre de la Universidad de París en 1910, Vicerrector de la Universidad de Caracas y escritor científico; el doctor y general Aquiles Iturbe, Ministro de Fomento y otros cargos importantísimos que, desempeñó en 1911.

Después de la ilustre rectoría del doctor Melitón Vargas, encontramos largos años desasistidos de historicidad cronológica pero, es un período también nutrido de sabiduría.

Lamentablemente no existen documentos que nos permitan organizar los hechos cronológicamente debido a que fue una época de continuas guerras civiles, por lo tanto, el archivo del Colegio desapareció; sin embargo, hemos tratado en lo posible de ubicar en el tiempo la participación de rectores interinos, que según datos obtenidos en esta investigación, son los siguientes doctores:

Raimundo Andueza, en 1866; Lisandro Alvarado "desde el 7 de febrero de 1893 y quien permaneció en Guanare desde 1889 hasta 1904, excepción de la temporada que pasa en Inglaterra, nombrado Cónsul en Southampton el 23 de mayo de 1890, donde se mantiene hasta junio de 1892. Pasa por Caracas, pero en 1983 ya está en Guanare en sus habitaciones alquiladas en el caserón de Don Carlos Rodríguez Fontanilla, en la calle Andueza, cruce con la Bolívar, a dos cuadras de la Plaza. " así lo reseña el historiador Guillermo Morón en los "Textos sobre Lisandro Alvarado".

Otros de los rectores interinos fueron los doctores: Francisco Javier Machado, en 1896. Hombre de sólida cultura y amigo del poeta Juan Antonio Pérez Bonalde quien le "dedica uno de sus primeros poemas escritos en Venezuela: Nocturno, que al ser publicado en la prensa capitalina fue objeto de la mejor acogida por parte de la crítica" como lo indica el fallecido doctor Rafael R. Gavidia en la revista Guanare; Víctor Manuel Heredia Marías, después de 1910 (información oral proporcionada por su hijo, el doctor Víctor Manuel Heredia Angulo); Manuel Araujo Lozada en 1914; Félix Saturnino Angulo Ariza en 1917; Jesús María Oraá en 1915; el bachiller Pedro Fajardo quien fuera director interino y vicerrector por muchos años, tal vez antes de 1920, y el doctor Pedro Delgado Lozano, aproximadamente en 1924 o antes.

Para el período de 1931 a 1951, un ilustre guanareño dirigía los destinos del liceo: el bachiller Luis Fajardo Galeno, infatigable escritor y servidor público. Su período fue esplendoroso.

Para la época de 1931 a 1958 vive el país largos períodos dictatoriales y pasajeros momentos democráticos, son los últimos años de la dictadura de Gómez, el período de la Junta de Gobierno, Medina Angarita, etcétera, y finaliza la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez. Por estos años difíciles se desempeñaron como directores del liceo Unda los siguientes profesionales: Marcano Rojas (1951-1953); Rafael Sequera Querales (1953-1955); Jeremías Núñez (1955-1958) Prof. y abogado Rafael Agüín (1958-1961) y Gustavo Mauriello (1961-1962).

El período del doctor Agüín es un tanto difícil; se inicia el pro democrático pero, es una etapa llena de desajustes sociales, políticos  y económicos; tenemos en la vida estudiantil influencias filosóficas que afectan a los estudiantes no solo del Liceo Unda sino en toda la nación. Todos los planteles se oponen con gallardía a la represión gubernamental; se allanan numerosos institutos educacionales, universidades, y aparecen los focos guerrilleros; se suspenden las garantías
constitucionales; miles de protestas; estudiantes muertos, detenidos o desaparecidos; huelgas en el sector educativo duramente golpeado y la calidad de la educación, aun cuando hay reformas, comienza a decaer. En este período nació el himno del liceo.

A pesar de esta situación crítica, liceo Unda se mantuvo firme en la lucha y dio al país nuevos bachilleres que más tarde serían y son ahora destacados profesionales en diversos sectores de la sociedad guanareña y venezolana en general.

Estos difíciles momentos trajeron como consecuencia un ir y venir de directores liundistas, entre los cuales, podemos mencionara los profesores: Sergio Rodríguez Prado (1963-1964); Prof. y abogado Elio Ramón Hidalgo (1964-1965) y Miguel Martínez Brito (1965-1966)

Hay la necesidad en el instituto de ampliar su planta física, la matrícula estudiantil aumenta considerablemente trayendo como consecuencia el paralelo aumento de su personal docente, administrativa y obrero; la labor cultural es tan intensa que, como en sus inicios; proyecta a otros estados vecinos; se crea en 1959 el liceo José Vicente de Unda nocturno, con el fin de dar oportunidad a otros jóvenes que buscaban la superación.

Fue su primer director y fundador en 1959, el profesor Rafael Agüín (1958-1961) siendo sus sucesores los profesores Sergio Rodríguez Prado, Gustavo Mauriello, Elio Ramón Hidalgo, Miguel Martínez Brito, Guillermo López Pérez y Pedro Antonio Anzoátegui Seijas.

Es de hacer notar que estos profesionales cubren también la dirección del plantel en sus horas de labor diurnas pero, su crecimiento es tan vertiginoso que se hace necesario independizar los dos institutos aun cuando funcionan en un mismo local, el cual también resulta insuficiente para la matricula estudiantil. Por esta razón se encarga la dirección del liceo Unda nocturno el licenciado Valentin Muñoz en el periodo comprendido entre los años 1973-1974, entregándole luego la dirección del instituto al profesor Rosendo García Bello, quien se o director actualmente y quien tiene ya la satisfacción de haber cumplido los veinticinco años reglamentarios al servicio de la educación en nuestro país.

Los años de 1967 a 1973 corresponden a la brillante actuación del profesor Guillermo López Pérez, quien rescató muchos documentos de la vieja casa de estudios de Guanare, fue él quien ordenó la poca documentación que se archiva hoy en el liceo; siempre se mostró respetuoso de la historia de la Casa de Unda y de su hermandad con el pueblo guanareño. López Pérez se dio cuenta, en los pocos años que estuvo de director que el liceo Unda y Guanare, son una sola historia, una sola voz, una sola fe, una sola mística y un solo ideal hacia el porvenir. Supo también conservar y prolongarla característica de todo aquel que pasó por las aulas liundistas: la honestidad, la honradez, disciplina, el deseo de superación, el buen ejemplo siempre; antes que todo, el respeto humano.

Vaya hacia él, nuestro agradecimiento, nuestra admiración y el compromiso de una deuda pendiente.

Nuevamente el liceo arroja a la patria destacados jóvenes profesionales que aún conservan sus principios liundistas y no se han contaminado actualmente en los sucios manejos de una sociedad corrupta en todos o casi todos los ámbitos del acontecer social, político y económico del país.

Bajo este período fecundo el pueblo de Guanare, el profesorado y estudiantes liundistas, elevan una vez más su voz para solicitar al Gobierno nacional una nueva edificación para la juventud estudiosa, pues el viejo convento resulta insuficiente a pesar de que con anterioridad se habían ampliado sus interiores con largo pasillo, aulas, laboratorios y salas de baño.


Este deseo se hizo realidad y el liceo cuenta hoy en día con una construcción moderna pero tiene también otras necesidades debido al dinamismo tecnológico que impone la época actual.

Sucediendo al director López Pérez se encarga de la dirección del plantel, decano de la instrucción pública y gratuita en el país el profesor Pedro Antonio Anzoátegui Seijas, durante los años 1973-1979. A él correspondió el honor, en 1975, de presidir los actos conmemorativos al sesquicentenario del liceo más antiguo de Venezuela.

En esta ocasión brillante, se le rindió homenaje al doctor Unda y asistieron numerosas personalidades como el Presidente de la República, ministros, autoridades universitarias, individuos de número de la Academia Nacional de la Historia como el ilustre profesor guanareño don Pedro José Muñoz y otras personalidades ligadas al acontecer nacional y regional.

El 16 de mayo de 1975, el liceo Unda y el pueblo de Guanare vieron nacer la ansiada universidad y se hacía una realidad la aspiración del doctor José Vicente de Unda. ¡Lástima que la joven universidad no lleve su nombre!

Abre una nueva etapa comprendida entre los años 1979 hasta nuestros días, el licenciado Maximiliano Matos Briceño.

En este período Venezuela afianza su sistema democrático bajo los rigores de una crisis mundial: la inflación sobrepasa los límites; hechos como los sucesos de El Amparo estremecen la patria; fresca está todavía la sangre de venezolanos derramada en los acontecimientos del 27 de febrero de 1989; la corrupción administrativa alcanza su máximo apogeo; las huelgas de docentes, maestros, profesores de educación básica y universitaria paralizan periódicamente la enseñanza en el país; los obreros y estudiantes gritan sus protestas justificadas por la indolencia gubernamental. ¡Venezuela llora!

Ahora Guanare y el liceo Unda se han independizado porque los hechos y las circunstancias de hoy y no de ayer, así lo exigen. La ciudad ha crecido, ya tiene casas de cultura, escuelas de teatro, de danza, de música; posee otras instituciones educacionales, muy dignas también; tiene canchas deportivas, estadios, etcétera.

Hoy, queremos rendir homenaje a todos estos hombres que con mucho amor y esfuerzos contribuyeron y contribuyen a mantener las puertas del liceo abiertas, de modo que el Colegio San Luis Gonzaga, Colegio Federal de Varones, Colegio Nacional de Guanare o Unidad Educativa Nacional "José Vicente de Unda" actualmente, y el pueblo de Guanare, en especial su juventud, conozca cómo este binomio indestructible logró sobrevivir a las guerras civiles, a la rapiña de las dictaduras, al desaliento del paludismo, a la gripe española, a la indolencia gubernamental y a las ofertas jamás cumplidas, a la corrupción moral y otros sustantivos imposibles de justificar ahora y de cómo hoy se lucha para no dejar perecer la obra de José Vicente de Unda que es la misma de Guanare de ayer y de la Guanare cuatricentenaria.

Si los guanareños de ayer abrieron caminos firmes y seguros hacia el porvenir; los guanareños de hoy, saben también enfrentarse a la crisis y luchan tesoneramente, como siempre, por un futuro mejor.

Tomado de: Martínez de Gásperi, Evelyn. 1991. Personajes de mi tierra. Publicación auspiciada por la Sociedad Bolivariana y el Concejo Municipal de Guanare. Biblioteca de temas y autores portugueseños. Edición homenaje del Congreso de la República a la ciudad de Guanare en su cuatricentenario Caracas/Venezuela/1991. Congreso de la República, 1991 - 79 páginas

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