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"La historia está presente y nos rodea en todas las horas, porque no es otra cosa que la vida” Arturo Uslar Pietri

lunes, 8 de abril de 2019

Historias y Leyendas sobre Entierros Cipriano Heredia Angulo

En muchas ciudades y pueblos de Venezuela y hasta en caminos y remotos parajes, de su geografía cundían y cunden versiones sobre tesoros guardados en aquellos tiempos en los cuales personas de luenga o corta fortuna ponían a buen recaudo sus recursos en monedas de oro, de plata, o en joyas valiosas. Esos escondrijos a los que llamaban entierros, a diferencia de los de las personas, han sido perseguidos por la ambición, la curiosidad o algo más indefinido en el quehacer humano. 

Por eso la búsqueda o el encuentro de alguna botija despertaba siempre especiales especulaciones. Y Guanare como ciudad que tuvo un pasado heroico y próspero, sobretodo con la bonanza de la época de la Compañía Guipuzcoana, y más tarde con el desarrollo del comercio fluvial y de actividades agrícolas y pecuarias (no obstante las endemias y las guerras incendiarias que la desolaron) es lógico que fuera lugar de gentes con fortunas que acudieran a "enterrarlas" porque aunque la inseguridad fuese nula ante la que hoy nos azota, no existían entidades donde se pudieran guardar los tesoros bien o mal habidos. En prueba de ese pasa-do de grandeza quedan hermosas edificaciones, muchas de las cuales fueron más tarde abandonadas o demolidas, como efecto de la irresponsabilidad o de la ineficiencia pública o privada. 

Creo ser autor calificado para refe-rirme a los entierros que la tradición señalaba en aquel medio. Y ello, porque nací y crecí en la histórica casa colonial en la cual según hechos y aseveraciones pertinentes, su dueño, caballero español don Agustín Bescanza, enterró su fortuna en numerario, y que de ello informó a familiares suyos. 

En nuestra casa comenzamos a oír el relato de que al efectuarse "el entierro" se había dado muerte al esclavo que en ello había actuado. --Eran las costumbres--. Podrá decirse que allí realmente se cumplió, aquello de llevarse el secreto a la tumba". Y que el señor Bescanza quien había edificado tal mansión en la segunda mitad del siglo XVI mandó información de su "entierro" a familiares suyos en Apure y en España. Tal así que, hasta recientes fechas entre los Bescanzas de Libertad de Barinas se manifestaba al respecto. 

Oímos decir que en el extremo este del corredor de la Casa de Alto había hecho gran excavación el señor don Benito Márquez con el fatal desenlace de que en aquellas labores había sufrido una pulmonía que lo llevó a la tumba. Oímos también que sobre este sitio de la casa recaía la confesión hecha por el eximio doctor Meliton Vargas, hijo político de doña Ernestina Bescanza de Machado de quien adquirió mi padre esa casa hace ya casi un siglo. Y más tarde, de las excavaciones hechas bajo versiones de Catalina Bescanza venida de las cercanías de Libertad y de don Rafael Arvelo y de algunos otros de esos mismos lares. 

Más tarde presenciamos trabajos de excavaciones dirigidos por el recordado Pepe Sereno, representante de la Casa Boulton, con aparatos para detectar metales, del ilustre Hno. Nectario María guiado por una torre allí instalada y la cual decíase concernía a unir aplicación de sistemas avanzados. Todas fueron excavaciones infructuosas. 

Era corriente en el Guanare remoto oír hablar del entierro dejado por el económico don Benedicto Abreu en la vieja casa que fue sede de la poderosa Compañía Guipuzcoana. Se tejía la versión de que había confesado in extremis ese secreto al venerado Padre Quintana quien años después del deceso del señor Abreu, lo había revelado a don Fernando Delgado quien enteró del mismo al entonces ocupante de la casa y presidente del Estado General Cedeño, con lo que se procedió a los trabajos del caso que dieron resultado positivos y se añadía que al venerable clérigo le habían obsequiado un cigarrillo que lo adormeció y nada obtuvo del buen encuentro. 

Mucho se comentaba en los corrillos de años ha, de los "entierros" en la casa de don Manuel Benito Altuna, en la hoy Carrera 4, y que decíase fue hallado por un albañil en trabajos en el inmueble, igual que en la casa de la familia Pou donde hoy se yergue el Palacio Legislativo, encontrado también al azar y que benefició a un Jefe Civil de Distrito, ya que en esa casa reducida entonces a un solo piso funcionaba tal jefatura. Mucho se hablaba de los pequeños entierros que en cerros y montes aledaños hiciera el caballero español don Mariano Waeffer, socio de la Botica Tovar. 

Por mi parte debo mencionar que muy al comienzo de mi ejercicio profesional me confió el honorable señor Ricardo Mago que por confidencia de don Daniel Betancourt sabía del entierro que había en la casa de las Lara Falcón y que había efectuado el rico señor Clodomiro Carta. Con anuencia del arrendatario de la casa y asistencia de los representantes de las hermanas. Lara, el recordado educador Luis Fajardo Galeno y el señor Juan Durán, don Ricardo y yo cubrimos los trabajos del caso. Todo sin ningún resultado, ni señal sospechosa y efectuado en días de Semana Santa, que las gentes creían adecuados para tales fines. 
Fue esa la única búsqueda de tesoros escondidos en la cual yo participé fuera de mi casa. En ninguna otra parte incursioné porque eso era extraño a mis quehaceres. Y como ejercicio de especulación sobre las ricas historias y leyendas sobre nuestra ciudad de Guanare hoy pergeño estas líneas con estricta sujeción a la verdad y a los principios de la exactitud que debe regir toda información.



domingo, 7 de abril de 2019

La Historia Oral sobre del Fin-Fin también llamado Silbón Pedro Pablo Linares Compilador

Pedro Pablo Linares 

Compilador

Entre los pobladores de la región de Guanarito todavía se  conserva esa leyenda que el Ateneo de Guanare inmortalizó junto a Dámaso Delgado pero que en ese proceso divulgativo sufrió transformaciones tal como se puede apreciar en el testimonio oral del cultor popular Vidal Colmenares quien afirma que antes no se hablaba del silbón sino del sinfin o Finfin "El nombre del silbón se lo ponen cuando el disco", fue grabada naturalmente.

"Yo, como muchos ya saben, viene aquí a Guanarito ya grande, pero an­tes de venir acá a Guanarito en mi te­rruño, que es Caño de Indio, a 100 Kms de acá, desde muy pequeño yo oía hablar del Silbón ese. Desde que ten­go uso de razón.

Se decía que el nombre de él era Juaquin Flores, es lo que decían los vie­jos, y la forma de él llegar a convertirse en Silbón es por lo que mucho sucede, por lo renuente, por la pelea con los pa­dres. El padre un día lo maltrata de pala­bra, lo regaña, entonces el se va al mon­te y recorta un chaparro y se lo trae al papá y le dice —tome papá— entonces el viejo agarra el chaparro y le dice él —quiébralo— llega y lo quiebra pero des­pués se fue y le buscó una horqueta y le dijo —tome esta otra—, quiébrela! —en­tonces el viejo no pudo quebrarla y él le dice al viejo— El palo se endereza cuan­do está pequeño, después de grande no, usted ha debido ha­cer eso conmigo antes en este momento.
Ahí es cuando él mata al padre, y le saca los hígados y se los lleva para la casa pero cuando los está cocinando, en ese preciso momento, aga­rra la vieja,•su mamá y la mata también y los echa a cocinar pero ahí llega el hermano Juan y se da cuenta de lo que ha cometido y lo encuentra que está hirviendo los hígados y los hígados no se coci­nan, entonces ahí es donde llega y le pega un chaparrazo con el mandador. Por eso es que él le tiene miedo al mandador y le bate la tapara de ají en la cabeza de suero, con que pensaba comerse la asadura de sus padres.

Llega y le bate la tapara por la cabeza y le asustó un perro que llamaban tureco y sale pa'fuera y le pide a la Encarnación Divina "que sin fin debiera de ser". Unos le dicen Finfin, pero el nombre es Sinfin.

A mi me enseñaron desde muy pe­queño que era Sinfin. Sinfín porque va­gará sin encontrar el fin. El hermano pide que sin fin debe ser. Claro que la gente le dice Silbón porque silva, unos le dicen Finfin, pero el nombre es Sinfin, porque el hermano dijo que permita Dios y la Encarnación Divina que sin fin debes de ser.

Mi abuelo, que murió de más de 80 años, decía que tenía la creencia que en tiempos de entrada de agua, donde estan las rozas quemadas, sale y tira los huesos, porque a él se le perdieron los pequeños de los padres, entonces la penitencia de él, según los viejos, es hasta que consiga esos huesos. Entonces él cuando y que estan las rozas quemadas llega y tira los huesos y los revuelve con los carbones a ver si le aparecen los huesos.

También persigue a las mujeres em­barazadas, a los borrachos pa'bebele el aguardiente y a las mujeres embara­zadas pa'sacale la criatura a ver si con­sigue esos huesos perdidos.

Cuando yo estaba pequeño no oía hablar del Silbón de aquí de Guanarito sino de Chaparrito. Se ha dicho también que la zona más frecuente de él es Sa­bana Seca y Chaparrito.

Por Chaparrito dice uno, por la vía de Chorrosco, hacia Barinas, pero Sa­bana Seca es de por acá.

La gente le temía. Yo le temía con argo por que yo fui criado en el campo, sobre todo en mayo pero Silbón no se le decía sino Sinfin. Silbón se vino a decir fue a los tiempos. Se decía era "Estamos en el mes del FINFIN o SIN-FIN". Nada más decía la gente eso. Pero la leyenda es después que eso llega a la civilización, que lo llamaron Silbón.

El nombre de El Silbón se lo ponen cuando el disco, pero el nombre era Finfin, aunque el nombre de él era Juaquin Flores.

El Finfin, decían los viejos, el finfin".



Referencia

Linares, Pedro Pablo. 1996. La Historia Oral sobre del Fin-Fin también llamado Silbón. Revista Cultural de Portuguesa Zazaribacoa, tomó nurvo cauce. Año 3, Nº 3. Dirección de Cultura del Estado Portuguesa, Guanare, p 26.

sábado, 6 de abril de 2019

Remenbranzas guanareñas: una evocación de mi pueblo Humberto Alvarado

Remenbranzas guanareñas: una evocación de mi pueblo 
Humberto Alvarado

Remenbranzas guanareñas es un libro, en su tercera edición, de Humberto Alvarado, (El legendario zurdo Alvarado al decir de su hermano Alexis Marquez Rodriguez),  donde afloran retazos de la historia de Guanare del siglo XX. Vivencias y anécdotas de un guanareño que vivió el nacimiento y  la época dorada del béisbol en su pueblo.  El autor, quien fue motivado por el guanareño Raimundo Alfredo Gomez Alvarez a escribir, dió rienda suelta a sus dedos y plasmó   41 crónicas de la pequeña historia de la ciudad de Guanare, con énfasis en el cuadrante noreste de la ciudad, ubicada de la quebrada El Pionío hasta la quebrada Las Piedras: el barrio La Peñita, su gente  y los mágicos lugares adyacentes. Con estas narraciones uno se vuelca al pasado del Guanare, el Guanare, pueblo, noble y primitivo de principios del siglo XX. 

El libro tiene  120 paginas, fue publicada, la primera edicion, en el año 2008; esta tercera edición, cuenta con un tiraje de 500 ejemplares y fue ampliada con la inclusión de 7 articulos. Estos articulos fueron publicados en El Periodico de Occidente, iniciandose el 19 de enero de 2007. El prologo lo escribe el recordado autor de la columna Con la lengua, Alexis Marquez Rodríguez. hermano consanguíneo del autor. Señala al inicio: "Cuando lei la primera de estas crónicas, escritas por mi hermano Humberto [...] confieso que no tuve la menor sorpresa. Nunca había leído nada escrito por él, pero no me sorprendió su escritura tan natural, tan espontánea con un estilo directo y sin afeites, pero al mismo tiempo con tanta elegancia y con tanta propensión a lograr el encantamiento del lector. 


Estas evocaciones son las vivencias de un guanareño, nacido el 18 de agosto de 1918, hijo de Ofelia Alvarado, quien tambien dio a luz a Regina, mujer que brilla con su propia luz y que aparece en los anales d ela historia de la educacion en el estado al ser la primera maestra del pueblo de San Nicolas. Este pueblo tiene especial mencion en los articulos, dedicó dos de sus escritos: inicia uno de ellos con el nombramiento de su hermana como "Preceptora de la Escuela Federal Primaria N° 12". Preceptor (a) segun el divccionario de la RAE: Persona encargada de la educación de un menor, iba con el rol de u preceptor, esto es responsable de mantener un precepto, normas y en fin designada como responsable de acompañar​ y orientar la educación de los niños de la localidad. Fue la primera maestra. En estos escritos conocemos como fue la experiencia de la maestra Regina, personajes que le acompañaron en esta aventura educativa, asi como los servicios basicos disponiobles, actividad economica reinante en la zona, estado de las vias de comunicación, tradiciones, entre otras. Es gratísimo el recuerdo o rememoración del Riíto o Caño Manzanares, recuerda como la vida del caserío giraba en torno a este cuerpo de agua, el cual saciaba la sed y el hambre de la comuidad, pero que al decir del autor: "murió al no poder soportar el ímpetu de la inclemente enfermedad distinguida con el sarcástico nombre de modernidad". 

Siguiendo la misma anecdota, nos hable que San Nicolas, en la epoca de lluvias, quedaba aislado, teniendo los pobladores que tomar previciones y abastecerse con enlatados--en especial con carne de buey--, aceites y otros elementos para la iluminación, materiales de aseo personal, cartuchos para escopeta, entre otros insumos que permitieran la estadía durante esos dias de aislamiento. Su hermana Regina, conoció y se casó con Manuel Perez Cruzatti, a quien, ella misma enseñó los elementos básicos de la lectura y ortografía a quien luego la acompañaría en el mundo de la docencia y destacaría tambien en el mundo de la poesía nacional. 

En los años 30 llega el beisbol a Guanare: el primer campo de beisbol estaba por unos potreros existentes por los lados de lo que hoy es la Clinica Razzetti; esto eran las afueras de la ciudad. Alli se enfrentaban los domingos los equipos Cardenales BBC y Aguilas BBC. Parte del pueblo iba en romeria a disfrutar el juego. Era uno de los entrenimientos del domingo. 

La masoneria tiene en este libro una especial mención. El autor integraba la logia y por su padre, quien tambien fue un hijo de la viuda, conocia de la historia de los masones en Guanare con la Logia San Juan de la Constancia creada en la ciudad en 1827, que luego se convertiria en la Logia Concordia N° 36.

En enfoque ambientalista lo vemos reflejado cuando el autor rememora los paseos, baños y pesca en la quebrada Las Piedras, caño Manzanares y en el río Guanare.  

Uno de los elementos mencionados son las vias de comunicación y en especial los pasos para soltear los rios. Guanare no contaba con puentes para el paso de los rios Guanare y La Portuguesa; para ello existian los balseros, quienes eran diestros en el manejo de la balsa, plataforam formada por la union de varias canoas, y en la cual se montaba el vehiculo y las personas que en el viajaban para cruzar el rio. También menciona que existian paseros, persona que ayudaba a cruzar el rio. 

Y encontrará destacados episodios de la historia de guanare, tradiciones de semana santa, gastronomía guanareña (como el Sacús), posadas y pensiones del Guanare de principios de siglo, las campanadas, la pelea de Argimiro Gabaldón, saca del olvido a personajes que hicieron la historia menuda: Victor Manuel Heredia Angulo, Pastor Chirinos, Juan Machete, Pedro Miguel Fajardo, Ines Mercedez Gomez Alvarez, Ricardo Mago, Rafael Quintero Serra, Walter Schultz, entre otros.   

En estas paginas se manifiesta Humberto Alvarado, el legendario zurdo Alvarado, un guanareño que le duele su pueblo. En el articulo dedicado al humanista  Victor Manuel Heredia Angulo nos dice: "En el Guanare de antaño, cuando Guanare era menos pueblo que ahora, y cuando aún no habia hecho su aparición el virus de la politica desbocada sembrando la amargura y tratando de romper el vinculo de la fraternidad que para el guanareño ha sido regla de honor su sustentación". 

Para finalizar la reseña de esta publicación que mejor que hacerlo con un parrafo evocativo del autor sobre el río Guanare, o lo que queda de este otrora impetuoso río:

"¡Ah mundo río, Guanare! quien pudiera verte impetuoso y arrogante, como en tiempos que se fueron. Quien pudiera pedirte que impidas que inescrupulosos se apropien impunemente de la riqueza de tus playas. Quien pudiera decirte  la contaminación de tus aguas. Quien tuviera fuerza y poder para impedir la destruccion de tus riberas, con lo que se estaría propiciando que mueras desnudo". 

Humberto Alvarado
humbertoalvarado1918@hotmail.com
gustavoalvarado11@cantv.net
Referencia 

Alvarado, Humberto. 2010. Remenbranzas guanareñas: una evocación de mi pueblo.  Serie Literatura Cronicas. 3era Edicción. Acarigua. 120 pp. 


Graterolacho ¡Inolvidable!




TROVAS DE TRAVESÍAS

Graterolacho ¡Inolvidable!
(Hoy a 84 años de su nacimiento)

Por Yorman Tovar




En 1989, cuando aún tenía Manuel Graterol Santander su despacho en el sector de “Los Ruices” (Caracas), me encomendó la tarea de recopilarle y prologarle una Antología de poemas nativistas, plenos de romanticismo llanero a la que tituló “CASIMBA, poesía del pueblo”, publicada por José Agustín Catalá y su Editorial Centauro en 1995. El prólogo lo inicié así: “Puedo afirmar que conozco a Manuel Graterol Santander desde 1965, de cuando, ocasionalmente, llegaba a Guanarito uno que otro ejemplar del semanario “El Imparcial” de Don Manolo Escalona”.


Efectivamente, en mi pueblo comencé a leer sus glosas y romances. Y me despertó admiración por aquel extraño nombre: “Graterolacho”, sin pensar, remotamente que años más tarde compartiría con él un encantador elenco en el semanario “El Camaleón”, encartado los fines de semana en el diario El Nacional), junto a Luis Muñoz Tébar (Lumute), Carlos Bujanda, José Hinojosa, Ubaldo Quevedo, Octavio Montiel “El poeta del 23 de enero”; y los caricaturistas: Jorge Haralambides, Jairo Osorio, Omar Cruz, Carlos Cruz y Panchito Borges. Cuando le envié los primeros trabajos, con mi nombre al revés NAMROY TROVÁ, cuál no sería mi sorpresa, el domingo siguiente, cuando aparecieron publicados con el pseudónimo que me colocó: EL MAYOR TROVÓN “El Camaleón de Guanarito”, con el cual se me conoce en las lides de la poesía popular. También tuve el privilegio de que me prologara mi antología de lo que había publicado en 5 años en ese semanario: “Trovas de El Mayor Trovón”, bajo el sello de Ediciones Centauro en 1994.

La obra lírico-romántica y nativista de Manuel Graterol Santander es diferente a la que produjo el escritor desdoblado, bajo la pseudonimia de GRATEROLACHO o “El Camaleón mayor”, y entregarla, saturada de humor, plena de sarcasmo y mordacidad, y a la vez combativa.

La parte lírica se inicia con “Araguaney”, su primer poemario (1959). Eran los tiempos en que, al visitar Portuguesa, participaba –entre tantos eventos de trago y bohemia- en las tertulias de “Punta Brava”, casona de “El cabezón” Armando Hernández Molina en Araure. De esas reminiscencias y de las de sus andanzas de zagaletón en Píritu, recuerda su amigo del alma, el poeta Arjuna Castro Castillo en su romance “El caballo de Manuel”:

“Yo lo conocí potranco
en el Distrito Esteller
y era bastante despierto,
hoy es lo mismo que ayer:
Sobrado en el pasitrote,
pasillano, uno, dos, tres,
y ágil en volatería
era faculto también.
Perverso en la falsa rienda,
porque lo suyo es correr (…)
Y hasta se sabe en detalles
los secretos de Manuel:
cuando le repugna el trago,
cuando lo quiere beber,
cuando tiene el pensamiento
puesto en alguna mujer
y cuando anda en armonía
Graterol con Santander”

En 1982 publica “El caballo de mis coplas” con notas preliminares de Reinaldo Espinoza Hernández, Simón Díaz, Manuel Salvador Páez y Enrique Hidalgo. Espinoza Hernández comenta:
“Manuel Graterol Santander, poeta del amanecer que va recogiendo en su porsiacaso los primeros cantos de la soisola y la menuda harina de los rocíos engrillados, sabanea en sus glosas el cristal de los caños y lagunazos y la piel de vidrio de los ríos llaneros. Mientras ande por las tierras venezolanas siempre tendré en mis labios un verso de Manuel Graterol Santander, el último glosador”.

De este libro, conservo el ejemplar que me obsequió en el III Encuentro de poetas, en 1987, con esta dedicatoria: “PARA YORMAN TOVAR, EL POETA GRANDE QUE SIGUE ENLAZANDO LOS POTROS QUE SE LE ESCAPARON A MI PENSAMIENTO”.

En 1989 publica “Glosamoríos”, donde pone de manifiesto su ingenio de inventar la GLOSA-GLOSA: es decir, un palabreo con dos cuartetas. Los cuatro versos iniciales de cada décima corresponden a la primera cuarteta, y el final o pie tradicional de cada décima es, consecutivamente cada verso de la segunda cuarteta. Nada fácil de construir, sin embargo, la hemos seguido practicando –entre otros- Guillermo Jiménez Leal, José “Cheo” Ramírez y quien escribe.



En el año 1995 aparece “CASIMBA, poesía del pueblo”, una compilación mía con poemas de los tres libros antes mencionados. En la “Puerta de entrada” dice José Ignacio Casal:
“Manuel Graterol es un campesino por haber nacido en Turén y por haber vivido hasta la adolescencia en Píritu y Acarigua. Todo campesino sueña con tener llena la CASIMBA, pero no con frutos ajenos sino de su propia cosecha. Manuel está cosechando muchos años de siembra, de trabajar los surcos del afecto, de regar la semilla de la venezolanidad, con el inagotable manantial de su fuerza creadora, fertilizando el suelo con la fórmula de la amistad, el cariño y la lealtad, porque –como é mismo escribe- es amigo de los amigos, con razón o sin razón, en las buenas y en las malas”.

En el amarillento ejemplar que conservo de esta obra, se lee la dedicatoria: “A YORMAN TOVAR, AUTOR INTELECTUAL DE ESTE PROYECTO. GRATEROLACHO. ABRIL 95”.

Su obra lírica, casi toda en octosílabos, urdidos en décimas y romances, no sólo queda impresa en estos libros mencionados, sino también en diversos Long Play de acetato, Casetes y Discos Compactos (CD) y nuevas tecnologías. En espectáculos y parrandas, sus versos seguirán cabalgando en muchas voces, y especialmente en mi humilde voz, como declamador y locutor. Sus pasajes, joropos, tonadas y golpes, musicalizados por tantos creadores de esta tierra, seguirán su curso en las emisoras de radio y en cada lugar donde esté un poema de Manuel, en voces de Gualberto Ibarreto, María Teresa Chacín, Oscar Martínez, Víctor Morillo, Pablo Baresco, Simón Díaz, Rummy Olivo y otros talentosos intérpretes.

En otra dimensión, la obra humorística de Graterolacho o “El Camaleón mayor”, diferente a la obra lírica Manuel Graterol Santander, se sustenta en la sátira política de todos los tiempos, contra la corrupción, la burocracia de la llamada “IV República”, y los cánceres, de esta “V RES PÚBLICA” hasta la hora de su muerte el 11 de junio de 2010.

En esos versos está plasmada toda su inquietud angustias por Venezuela. En “El Libro Flaco de Graterolacho (nombre paródico de “El Libro Gordo de Petete”); en las viejas páginas de la revista Semanal “Bohemia”, en las casas donde algún coleccionista haya guardado ejemplares de “El gallo pelón” y del Semanario “El Camaleón” y “El Nuevo País” y la innovadora tecnología del TWITER, donde dejó un incalculable número de cuartetas “jodedoras”.


En épocas pasadas el pueblo tenía poco acceso a los poetas, y, lógicamente, había una parte de Portuguesa que no conocía a Manuel hasta que en 1985 se llevó a cabo el I Encuentro de Poetas Portugueseños, evento que tuvo alrededor de 17 ediciones. Fue creado por Manuel Escobar (Presidente de la Asociación de Escritores de Venezuela en Guanare); Luis Bazán García, y Leonel Páez en la AEV Acarigua-Araure, con la cooperación de la Coordinación de Cultura del Gobierno de Portuguesa, dirigida por el Dr. Miguel Eduardo Gómez. Estos encuentros hicieron que Manuel se compenetrara con el pueblo y con el resto de los poetas, tanto de su generación como con los que estábamos iniciándonos en el oficio.

El 13 de junio 1990, en el marco del Bicentenario del natalicio de Páez, se funda la “Casa de la Poesía” en Acarigua, y el Museo de Humor que lleva su nombre, compartiendo honores con su padrino “J. Epitacio” y con Simón Díaz. A partir de ese momento, ese recinto se convirtió en el lugar del reencuentro con ese gran portugueseño al que admiramos, amamos y seguiremos recordando por siempre., aún después de su desaparición física.

Dijo Cristina de Suecia que “los grandes hombres tienen presentimientos de su destino, en lo que rara vez se equivocan”. En su libro “El Caballo de mis coplas”, en el poema titulado “Final” pide el poeta a sus hijos:

“Tráiganme un puñado de la misma tierra
que cuando era niño me cargó en sus piernas
y mojado en lágrimas de un hombre cualquiera
échenlo en mi tumba como última ofrenda”.

Y así se cumplió su petición hecha varias décadas atrás. Y en su poema “Romance para otro amigo”, en “Casimba”, manifiesta el poeta su condición de llanero bien nacido:

“Y es que uno nació llanero
y es difícil olvidarlo,
eso no se olvida nunca,
eso lo tengo bien claro,
y aunque pase de 60
y me sienta más anciano,
Luis Bazán, vuelvo y te digo,
con la música de un cuatro
que en mis hijos y en mis nietos
–aunque me hayan sepultado-
aun después de mi muerte
seguiré queriendo al llano”.



Hoy, a 84 años de tu nacimiento en Villa Bruzual, capital del entonces distrito Turén, hay un incalculable número de venezolanos que como este amigo, te seguimos recordando, Gran Maestro del buen humor, puntero del romance lírico hecho canción, madrinero de glosas, décimas y sonetos, rebaños cimarrones, indomables como El caballo de tus coplas, tú poesía continuará trochando la tierra venezolana, para cumplir lo que tú dices en el poema:
“Entre sus patas de alma
voy divisando un tierrero,
y es tierra venezolana
lo que levanta hacia el cielo,
para que hasta Dios conozca
cómo se canta en mi pueblo”.

¡Descansa en paz, hermano!

lunes, 18 de febrero de 2019

Félix Saturnino Angulo Ariza (1891-1971)

 Dr. Félix Saturnino Angulo Ariza 1891-1971
Fuente: Heredia A., Cipriano. 1991.

Uno de los portugueseños mas destacados en materia de derecho en Venezuela, durante el siglo XX, fue el guanareño Félix Saturnino Angulo Ariza de quien Quintero García (1991) señala: "llegó a constituir uno de los más destacados representativos de las ciencias jurídicas venezolanas, gracias a una dedicación sin precedentes". Silva Uzcategui (1955) dice de el: "gozó de justa fama por su honestidad profesional, su erudición y y su recto criterio jurídico".

Nació el 28 de mayo de 1891. Fue hijo de Saturnino Angulo y de Vic­toria Ariza. 

Entre los hechos mas destacados en la vida de Félix Saturnino Angulo Ariza estan: 


  • Empieza la secundaria en el Colegio Federal de Guanare y los finaliza en Barquisimeto, obtiene el título de bachiller en ciencias filosóficas (3/10/1906).
  • Inicia estudios eclesiásticos en el Seminario de Barquisimeto.
  • 1918 
  • Egresa Summa cum laude de la Facultad de Derecho de la Universidad Central. 
  • Ejerce en su pueblo natal y actúa como docente del Colegio Federal regenta las cátedras de Psicología, Lógica y Latín. 
  • Rector del Colegio y procede a su reorganización (1919-1921).
  • Fija residencia en Caracas 1921.
  • 1924 obtiene Doctorado en ciencias políticas.
  • En 1928 ingresa como profesor de la Facultad de Leyes de la Universidad Central de Venezuela e imparte las cátedras de Derecho Penal, de Derecho Mercantil, de Economía Política, de Derecho Romano, de Derecho Civil y de Derecho Constitucional. 
  • 1929 Presidencia interina del Es­tado Zamora
  • Secretaría General de Gobierno en los Estados Zamora y Portuguesa.
  • Dirección de Ganadería del Ministerio de Agricultura y Cría
  • Ejerce como profesor de Derecho Procesal Penal desde 1937 hasta su jubilación en 1958.
  • Vicerrector  UCV
  • Pre­sidente de la Academia de Ciencias Políticas
  • Diputado al Congreso Nacional por el Estado Portuguesa (1941). 
  • Presidente de la Corte Federal  
  •  Ejerce como docente de Enjuiciamiento Criminal en la Universidad Santa María. 
  • Recibe homenaje en 1968 de parte del Colegio de Abogados del Distrito Federal. 
  • Muere el 26 de diciembre de 1971. 
Fue destacado colaborador de la  Sociedad Bolivariana de Venezuela en la que publicó artículos, participó como orador y llegó a ser Asesor Jurídico y Segundo Vicepresidente.

En 1949 es electo Individuo de Numero de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales; se incorpora en 1971 y presenta como trabajo, un estudio sobre "La Constitución de 1811". 


Discursos y escritos

Angulo se destacó como tribuno de relevantes cualidades, voz sonora, gestos y posiciones adecuados, necesarios para cautivar a los auditorios (Quintero Garcia 1991). También fue un destacado 

escritor de asuntos jurídicos y legislativos y biografías. Algunos de sus discursos y escritos son:
  • Oración fúnebre pronunciada en Guanare en el funeral del Dr. Manuel Padilla. 
  • Monseñor Dr. José Vicente Unda, 
  • Dr. Francisco Antonio Rísquez, 
  • Dr. Nicomedes Zuloaga, 
  • Dr. Carlos Siso 
  • Dr. José Antonio Bueno, 
  • Dr. Luis Olavarría Matos, 
  • Elogio del doctor Tomas Liscano
  • Monseñor Dr. Nicolás Eugenio Navarro
  • Vicente Lecuna
  • Inauguración Plaza a la Virgen de Coromoto 1926
  • Discurso de Bienvenida al primer Obispo de Guanare 1954
  • Don Pedro Gual 
  • Bolívar en la Llanura. 

Libros
Elogio del doctor Tomas Liscano
Cátedra de Enjuiciamiento Criminal (1971)

Reconocimientos  Fue galardonado con las ordenes del Libertador, la de Andrés Bello y con la del 27 de Junio. 


 Dr. Félix Saturnino Angulo Ariza 1891-1971

Fue individuo de número de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales. 

En su ciudad natal participó activamente en diversas actividades culturales y religiosas. Fue el orador de orden el 12 de abril de 1928, durante la inauguración del monumento nacional a la Virgen de Coromoto hoy conocido como Plaza Coromoto de la ciudad de Guanare. Según Nectario Maria (1942): "Notable fue el discurso que con sentimiento y elocuencia, pronunció el eminente abogado, Dr. F.S. Angulo Ariza, entonces presidente de la Corte Suprema de Caracas, siendo interrumpido por entusiastas y ruidosos aplausos."


Referencia 

Pralon, Nectario Maria. 1942. La Maravillosa historia de Ntra Señora de Coromoto de Guanare. 2da Edición. Editorial Venezuela Caracas. 245 páginas.


Quintero García, Pedro 1991. Guanaguanare. Biblioteca de temas y autores portugueseños. Ediciones del Congreso de la República. pp 204-207. 

Heredia A., Cipriano. 1991. Historia General del Estado Portuguesa (Tomo II). pp 218.


Martínez de Gásperi, Evelyn. 1991. Personajes de mi tierra. Publicación auspiciada por la Sociedad Bolivariana y el Concejo Municipal de Guanare. Biblioteca de temas y autores portugueseños. Edición homenaje del Congreso de la República a la ciudad de Guanare en su cuatricentenario Caracas/Venezuela/1991. Congreso de la República, 1991 - 79 páginas


Lopez Herrera, Francisco.  1973.   Discurso de incorporación del Dr. Francisco Lopez Herrera a la Academia de Ciencias Políticas y Sociales http://acienpol.org.ve/cmacienpol/Resources/IndividuosDocs//22/sillon%208-1.pdf 

F. S. Ángulo Ariza. 1955. Bolívar en la llanura. (págs. 59-66). Volumen XV, número 46. Caracas, Imprenta Nacional. 20 de febrero de 1955


Silva Uzcategui, R.D. 1955. Provincias Venezolanas: El Estado Portuguesa Guía y síntesis general. Edición fascimil 1998. Gobierno de Portuguesa. 159-160 pp.


Fernando Parra Aranguren, editor. 2003. Estudios de Derecho Procesal: Libro Homenaje a Félix S. Angulo
Arisa /  Caracas: Tribunal
Supremo de Justicia, 2003.
2 v. (666 p.) - (Colección Lihros Homenaje, Nº 10)

http://bibliofep.fundacionempresaspolar.org/dhv/entradas/a/angulo-ariza-felix/#author

viernes, 15 de febrero de 2019

TROVAS DE TRAVESÍAS JOEL HERNÁNDEZ: UN AUTÉNTICO CANTOR.


TROVAS DE TRAVESÍAS

JOEL HERNÁNDEZ: UN AUTÉNTICO CANTOR.

Decía el famoso cantante, compositor poeta y guitarrista argentino Palo Pandolfo en una entrevista periodística: “Hice toda una canción que salió entera sin pensar. Abrí la voz con la armonía, melodía, tres estrofas, el estribillo y puente, que salió de primera voz. Cuando puse play me di cuenta de que hice una cosa tan emocionante que me puse a llorar. Porque estaba diciendo en oficio de cantor cosas que nunca iba a decir. Como el amor viene y va, la piel cambia de color…es una confesión íntima que se me escapó en el inconsciente. Ante esa revelación fue que me dije: Hay que componer así”.
Cuando Pandolfo dice: “porque estaba diciendo en oficio de cantor”, está puntualizando las habilidades propias de un cantor: voz con armonía, estrofas que brotan de la inspiración (la musa) y sentir la emoción espiritual y el buen gusto por lo que se hace en ese instante de creación.

Al respecto afirma Raúl Flores (bailarín, escenógrafo y coreógrafo mejicano): “Tengo muy presente que en mi infancia, durante la década de los 1980s, se utilizaba mucho el término “cantor” o “cantora” para definir a algunos cantantes. Si buscamos en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (RAE), encontraremos que CANTOR es una persona que canta principalmente por oficio. Para dar un ejemplo, podríamos decir que un cantor es un juglar que se gana la vida cantando historias. Pero si nos referimos a que los cantores son por oficio, entonces podemos decir que ellos son los que nacieron cantando; esas personas cuyo canto fue forjado por sus vivencias y en ella se ve reflejada su humanidad”.

Y para complementar su idea, el citado artista mejicano considera cantores en toda la extensión de la palabra a Pedro Vargas, Lola Beltrán y Amparo Ochoa -entre otros- ; y establece la diferencia entre cantor y cantante, definiendo a este último como “persona que canta por profesión”, pues considera que es una “voz fue formada por la experiencia”, pues “adquiere sus dones a través del estudio de la técnica vocal. Esto hace que la voz de un cantante sea más llena, compleja y alcance tonos que a lo mejor un cantor no logrará en su vida”.

En referencia a los conceptos de Pandolfo podríamos deducir que no todo CANTOR es CANTANTE y viceversa, sin embargo, hay CANTORES que aprenden, no solamente a perfeccionar sus composiciones poético-musicales, sino también sus condiciones vocalísticas y a afinar su oído musical para dar por entero lo mejor de sí.

Tal es el caso de JOEL HERNÁNDEZ PÉREZ, nacido en Araure Portuguesa el 15 de febrero de 1947. Abogado, músico, poeta y compositor que comenzó dando rienda a su afición artística en 1969, cuando ensayó su primera experiencia grabando un contrapunteo con el N° 1 de aquella época: Ángel Custodio Loyola. Más tarde prepara un manojo de pasajes para hacer su primer disco de Larga Duración, pero por compromisos laborales propios del Derecho y la política, termina grabando Cheo Hernández Prisco.

En el año 2004 cuando comencé a preparar mi Trabajo de Grado de Magister Scietiarum en Literatura Venezolana (UCV) y lo seleccioné como mi objeto de estudios, en una entrevista estructurada afirmó: “yo compongo letra y musicalizo al mismo tiempo. Esas dos actividades son simultáneas para mí”. La aserción de Joel es similar a la de Pandolfo cuando certifica: “abrí la voz con la armonía, melodía, tres estrofas, el estribillo y puente, que salió de primera voz”. De manera que al referirnos a Joel Hernández, describimos al auténtico cantor.

A finales de la década de los 70 aparece una doble revelación: Joel Hernández, quien ya ha madurado su estilo de componer poesía musical llanera, y Freddy Salcedo, la portentosa voz y elegante estilo interpretativo. Con la aparición de sus canciones –como afirma Guillermo Jiménez Leal: “Joel Hernández le da un nuevo matiz a la música llanera, porque nos presenta un esquema distinto al del pasaje tradicional”. Claro, la misma temática nativista, pero con un sentido didáctico, pedagógico que hablan de la intención del autor. En la voz de “Su Majestad El Llano” (según Joel, su mejor intérprete) vamos a escuchar “La Fundadora” (homenaje a la raíz materna de la producción bovina de un hato ganadero. Una reverencia a tan noble animal que, según la conseja, no debe ser sacrificada, sino dejarla que muera de vieja, “que se la trague la sabana”. También “Viejo soguero”, una referencia al oficio del llanero artesano que fabrica las sogas del cuero de los animales cogidos en faenas de vaquería; y esto no es más que una mera excusa para exaltar el afecto fraternal del llanero por su caballo.

En 1982 la popularidad de Joel se extiende por Venezuela, Colombia y países como México, donde la vaca y el caballo son símbolos genuinos de la canción. Es cuando el insigne araureño se ve obligado a demostrar sus dotes de CANTOR y graba, con el mismo conjunto del maestro Ramón Coromoto Martínez con que había grabado Freddy Salcedo, casi el mismo repertorio. Al oír ese Long Play con “La Fundadora”, “Viejo soguero”, “El bongo”, “El palmar”, “Corral”, “Sombrero”, “La cobija” y otras.

El oyente común, a través de los programas radiales de música llanera opinaba que era imposible que Joel superara a Freddy. Eso lo sabíamos, pues el autor no lo hizo con fines de lucro ni de promociones espectaculares, sino con el objeto de dejar un testimonio de su sentimiento ceador. Pero los oyentes analíticos comenzamos a valorar que la diferencia estaba en que Freddy Salcedo es un verdadero cantante: tenor, dueño de una voz incomparable, incólume, además de ser voz natural, se notaba su escolaridad artística. En cambio Hernández demostraba a través de sentimiento e inspiración, e imprimiendo con mayor énfasis la sugerencia de DIÁLOGO que reflejan “La Fundadora” (conversando con el “Viejo Melecio” y “Viejo soguero” con el picador de sogas).

Hace dos años, en el marco de la celebración de sus 70 años en Acarigua, presentó un Disco Compacto con muchas de sus viejas canciones y otras de más reciente creación, acompañado del TRÍO KRISTAL de Boconó-Trujillo; una perfecta combinación de su voz, ya bien timbrada y con el característico falsete natural, al compás de tres guitarras y un bongó, una innovación que nos permitió percibir la perseverancia de este abogado-cantor por preservar las tradiciones y la cultura del llano, un resultado de sus investigaciones sistemáticas de lo que conocemos con el nombre de LLANERIDAD. Creo que no me equivoque cuando decidí titular mi Trabajo de Grado (libro aún inédito) “Vigencia de costumbres y tradiciones del Llano Venezolano en la Poesía Musical de Joel Hernández”.

Cómo olvidar aquella tarde en que me correspondió defender mi Trabajo de Grado en un aula del Post Grado de la Facultad de Humanidades de la UCV (Los Chaguaramos). Entramos todos a la presentación. El Jurado (incluyendo a mi tutora profesora María Del Rosario Jiménez) ignoraba que aquel hombre delgado, de sombrero y bigote cano, con un estuche en la mano era el objeto de estudio. Una vez que me dieron el veredicto, les pedí permiso para presentarlo, y Joel, con la humildad y serenidad que lo caracterizan, hizo un pequeño recital explicativo de su obra. Todos quedaron satisfechos con mi exposición, pero encantados y sorprendidos con la faena poético-musical de este Cantautor portugueseño.

Después de ese año 2007, hemos actuado en varios recitales, previamente programados, él conversando y cantando sus creaciones y yo, dando muestras –en mi condición de declamador- de la poesía tradicional de Venezuela, con poemas de autores como Germán Fleitas Beroes, Ernesto Luis Rodríguez, Andrés Eloy Blanco, Manuel Graterol Santander, Arjuna Castro Castillo, Luis Bazán García y los míos propios. Creo que próximamente vamos a coincidir en un evento que se realizará en Arauca-Colombia.

Todo lo expuesto anteriormente no fue más que una excusa para desear felicidades a este baluarte CANTOR AUTÉNTICO del llano venezolano, hoy cuando arriba a sus 72 años. ¡Felicidades, Viejo Soguero!
Yorman Tovar 

Nota: La foto de Joel adolescente es de la colección de Maritza Hernández Pérez; la de Joel a caballo es de Rafael “Pepe” Roldán y de la otra desconozco la autoría, por lo que ofrezco disculpas.





Fuente: Wilfredo Bolivar

jueves, 27 de diciembre de 2018

CRÓNICAS GUANARITEÑAS ELADIO CRESPO FLORES: HOMBRE PÚBLICO Y POLÍTICO A DEDICACIÓN EXCLUSIVA



Eladio Crespo Flores nació en Guanarito, creo que a finales de la década de los 30 o a comienzos de los 40. Hijo de doña María Flores, llaneraza de mucho guáramo. Doña María contrajo compromiso conyugal con otro guanariteño genuino: don Juan Crespo, quien reconoció a Eladio y le otorgó, legalmente su apellido; sin embargo muchos guanariteños lo llamaban, sencillamente Eladio Flores. Sus hermanos son Hilda, Ernesto, “La Negra” (esposa de Antonio Carvallo), Pedro Manuel (fallecido), Eldo, José Alberto (fallecido), las morochas (Xiomara y Miroslava), Maritza, Paula y del menor de los hermanos cuyo nombre se me escapa de la memoria.

Desde muy joven se dispuso a enfrentar la vida y se inició como maestro rural en el caserío Pirital (jurisdicción de La Capilla). Allí le tocó primero hacer un censo de familias con muchachos en edad escolar, sin embargo la realidad fue otra: casi todos los censados estaban para educación de adultos, pues pasaba, la mayoría, los catorce y quince años. 

En una de las visitas que le dispensé en su casa, en la urbanización El Placer de Guanare, me contó que a él en Pirital le correspondió vivir una experiencia parecida a la de Bolívar en El Rincón de Los Toros, cuando intentaron asesinarlo en su hamaca, pero no era Bolívar sino otra persona quien ocupaba la hamaca. Cuando un maestro o maestra llegaba a un caserío pasaba a ser una persona con privilegios, pues la comunidad se encargaba de su hospedaje y alimentación, además de regalos como gallinas y atenciones especiales.

Lo cierto es que Eladio tenía un enemigo oculto, creo que por unos amoríos con una mujer que aquel otro hombre pretendía. Una noche hubo una parranda llanera en la que estaban presentes los dos rivales. Eladio muy dado al baile del joropo y a las parrandas, había colgado su hamaca para reposar de vez en cuando, y hubo un hombre, quien inocente de la querella entre Eladio y el enemigo silencioso, se le ocurrió acostarse en aquella hamaca. A la medianoche apareció entre las penumbras llaneras el sujeto, y cuchillo en mano, de forma artera, le asestó varias cuchilladas, creyendo que había matado al maestro Eladio Crespo Flores, pero la realidad fue otra: murió un inocente, y el victimario tuvo que pagar su equivocación con varios años de cautiverio.

Desde su adolescencia se enroló en las filas del partido Acción Democrática, que fue una de sus más grandes pasiones. Por AD fue varias veces concejal, ocupando la presidencia de la Cámara Edilicia de Guanarito, y logró también por un período ser diputado a la desaparecida Asamblea Legislativa de Portuguesa. Siempre fue directivo, incluso Secretario de Organización (máxima autoridad política) del Comité Ejecutivo Distrital de AD. Sus conocimientos de político autodidacta y la constancia en la lucha le permitieron ser, no un gran tribuno, pero sí un orador de aquilatadas convicciones y poder de palabra en su voz nasalizada y su “media lengua”, o “lengua mocha” (como les decimos a los que tienen alguna dificultad natural para pronunciar. Y como dice la canción ranchera de Cuco Sánchez: “no soy monedita de oro pa caerle bien a todos”, también tuvo sus adversarios y detractores, pero por lo general, fue muy apreciado en su pueblo.


Nunca olvido una anécdota muy simpática, en medio de lo trágico. Acontece que murió el viejo Canelones (un indiecito, creo que de Apure que había llegado muy joven a Guanarito). El viejo trabajador, pero muy dado a la bebida, murió en una de sus peas, y fue velado en una rústica y fea urna de tablas, fabricada por un grupo de bebedores amigos suyos. Como murió un domingo, nadie encontró al presidente del Ayuntamiento para pedirle una urna. El lunes por la tarde pasaba el cortejo fúnebre por plena calle, y Pedro Rafael Díaz Álvarez, mejor conocido como “PON”, ordenaba poner la urna en el pavimento para descansar y echarse un palito, mientras decía en su dialecto entre coriano y maracucho: ¡Estas son las urnas que regala el presidente del Concejo! Al pasar el grupo de hombres frente de la casa de doña Carlota de Mezerhane, ella, al ver semejante cuadro dantesco, se persignó y cerró la puerta de su casa. Estas peripecias llegaron a oídos de Eladio, quien inmediatamente buscó a Germires Asís quien vendía urnas y le pidió que llevara una al cementerio para enterrar al indio Canelones.

Eladio, en primeras nupcias con Hilda Parra Utrera, concibió cuatro hijos: Vianney, said “Chao”, Trinidad y Eraida.

Posteriormente contrajo matrimonio con la estimada maestra Teresa, con quien también procreó una prole y quien atendió sus enfermedades hasta la hora de su muerte: 10 y 30 de la mañana de este 24 de diciembre de 2018.


Con él me quedaron truncas varias conversaciones sobre cosas y casos de aquel Guanarito que tanto me encanta particularmente, y me inspira para escribir estas crónicas. La última vez que lo visité, todavía en plena conciencia, me regaló un libro titulado “El Retorno de los brujos” de dos autores: Louis Pauwels y Jacqes Bergier. Me dijo que nunca lo había leído porque no era de su interés, y resulta que es una antología de ensayos introductorios a la corriente literaria del Realismo Mágico, donde crecieron los talentos de escritores como Faulkner, Rebeláis, Gabriel García Márquez Alejo Carpentier y nuestros venezolanos Arturo Uslar Pietri y Julio Garmendia.

Además me prometió un archivo de fotografías viejas, testimonios gráficos de ese pueblo histórico que marcó pautas importantes durante el siglo XX. Una de esas fotos me la obsequió por adelantada, que es la que adorna esta crónica. En ella aparecen, además de Eladio, tomando la palabra como Presidente del Concejo (período 1974-1979): Jesús “Chicho Blanco” Aguilar, el maestro Mauro Colmenares, del señor de sombrero, vendido de blanco no recuerdo el nombre. Aparecen también Hermes Mendoza, Darío Breto (dirigente agrario, fallecido prematuramente), el profesor Carlos Huérfano Y Santos Burgos.

No estuve en Guanare en estas navidades, motivo por el cual no acompañé los restos de nuestro paisano, pero al enterarme de su muerte, me inspiró el sencillo soneto con el que cierro esta crónica.

REQUIEM POR ELADIO.

Te fuiste, amigo, con la Navidad
al son de la ventisca decembrina,
catire de la gracia campesina,
llanero de genuina calidad.

Guanariteño, criolla identidad,
adeco de la casta más genuina,
viejo tribuno de oratoria fina,
funcionario de clara probidad.

Cansado del dolor y del desvelo
alzaste, como un ave, el raudo vuelo
a predios celestiales superiores.

¡Adiós, amigo! Para siempre ¡Adiós!
Descansa en la morada del Gran Dios,
viejo maestro ELADIO CRESPO FLORES.


(Araure, 24/12/2018)
Yorman Tovar

(Cronista Popular de Guanarito)